viernes, 31 de mayo de 2013

La Juventud Actual:¿La Rebeldia Hedonista?




LA JUVENTUD ACTUAL: ¿LA REBELDIA HEDONISTA?


Es una propiedad innata de la juventud el sentido de ‘rebeldía’ contra lo que encuentran establecido, actitud que es incluso genéticamente positiva, puesto que pretende en sí la mejora y el cambio frente a la actitud conservadora de la madurez.
Por ello ha sido siempre la juventud el ariete de los cambios, aunque las ideas y las propuestas  concretas las hayan movido a menudo intelectuales o políticos ya mayores.
Ante esta realidad toda revolución debe imbuir en la juventud la mayor de las ilusiones, creando así una fuerza invencible, una juventud idealista que lucha por ese cambio positivo que se propone, sea real o no después en la concreción práctica.
Pero por esa misma razón la juventud, si es llamada a una actitud negativa también genera la punta de lanza de la decadencia, las formas más extremas de brutalidad o de corrupción moral.

Fueron jóvenes llenos de odio los que aplaudían a los carromatos llenos de personas camino de la guillotina francesa, los que quemaban iglesias y violaban monjas en la España de 1936, los que arrasaban granjas y agricultores en las purgas de ’propietarios’ soviéticas.
Y son jóvenes los que piden drogas, bailan como locos bajo efectos del alcohol y reclaman todo tipo de vicios sexistas en las noches de la sociedad capitalista.
Hoy la juventud quiere ser ‘rebelde’ y el sistema lo sabe, por ello ha establecido el camino adecuado para canalizar esa rebeldía natural: el hedonismo desembocado, el placer buscado por todos los medios, la violencia ciega, quemar lanzar piedras, para luego ir al baile sexista, el ruido rítmico y la droga.
El gran reto del sistema es evitar que esa rebeldía juvenil natural se encauce en una actitud contraria, la seriedad de la lucha, la actitud heroica, el sacrificio y la fuerza de voluntad, la disciplina activista … todo aquello que podría derribar su mundo del dinero, al enfrentarlos a los anti valores propios de ese hedonismo económico que domina el mundo.
Por ello uno de los graves peligros de la lucha alternativa revolucionaria, incluso la orientada en posiciones nacional-socialistas, es que aunque las ideas fueran en teoría ‘correctas’ la fuerza juvenil se oriente en el sentido de una rebeldía hedonista, copiando esas formas que el sistema propone como ‘rebeldes’ y que no son más que el camino degradante de la bajeza violenta pero sin la calidad humana que es lo podría hacer peligrar al sistema.
Cuando vemos a los jóvenes de las Hitlerjugend o de las chicas de la BDM del III Reich no vemos a gamberros, bailando rítmicamente bajo el alcohol ni buscando un sexismo ruin como diversión, vemos una juventud alegre y fuerte, disciplinada y dispuesta a sacrificarse por la comunidad, dispuesta a trabajar para ayudar a los demás, no para distraerse ellos en su placer. No destruyen las calles ni piden pornografía o legalizar drogas, sino piden trabajo para construir un futuro, eso si, libres de la usura y de la opresión del dinero.
Por ello los nacionalsocialistas no debemos pedir primero a nuestro jóvenes camaradas que lean y aprendan IDEAS, sino que aprendan y cumplan forma de conducta, que fortifiquen el carácter y sus formas de ocio, que sepan dominarse y vencer sus vicios, que alcancen primero calidad humana antes que ideas políticas. Sin el cambio del Hombre, no hay cambio de sistema.
Antes de leer deben limpiar de basura los campos y barrios o ayudar a vecinos con problemas, antes deben saber apoyar a sus padres ancianos que pedir ideologías.
Si algún día logramos derribar al sistema demo-capitalista no será con hedonistas llenos de ideas sino con trabajadores dispuestos a sacrificarse por la comunidad.

Los Motivos del Lobo-Ruben Dario





LOS MOTIVOS DEL LOBO, de Ruben Dario

El varón que tiene corazón de lis,

alma de querube, lengua celestial,

el mínimo y dulce Francisco de Asís

está con un rudo y torvo animal,

bestia temerosa, de sangre y de rabo,

las fauces de furia, los ojos de mal:

el lobo de Gubbia, el terrible lobo.

Rabioso ha asolado los alrededores,

cruel ha deshecho todos los rebaños;

devoró corderos, devoró pastores

y son incontables sus muertes y daños.

Fuertes cazadores armados de hierros

fueron destrozados. Los duros colmillos

dieron cuenta de los más bravos perros

como de cabritos y de corderillos.

Francisco salió:

al lobo buscó

en su madriguera.

Cerca de la cueva encontró la fiera

enorme, que al verle se lanzó feroz

contra él. Francisco con su dulce voz,

alzando la mano,

al lobo furioso dijo: «¡Paz, hermano

lobo!» El animal

contempló al varón de tosco sayal;

dejó su aire arisco,

cerró las abiertas fauces agresivas,

y dijo: «¡Está bien, hermano Francisco! »

«¡Cómo!, exclamó el santo. ¿Es ley que tú vivas

de horror y de muerte?

¿La sangre que vierte

tu hocico diabólico, el duelo y espanto

que esparces, el llanto

de los campesinos, el grito, el dolor

de tanta criatura de Nuestro Señor,

no han de contener tu encono infernal?

¿Vienes del infierno?

¿Te ha infundido acaso su rencor eterno

Luzbel o Belial?»

Y el gran lobo, humilde: «¡Es duro el lnvierno,

y es horrible el hambre! En el bosque helado

no hallé qué comer; y busqué el ganado,

y a veces comí ganado y pastor.

¿La sangre? Yo vi más de un cazador

sobre su caballo, llevando el azor

al puño; o correr tras el jabalí,

el oso o el ciervo; y a más de uno vi

mancharse de sangre, herir, torturar,

de las roncas trompas al sordo clamor,

a los animales de Nuestro Señor.

Y no era por hambre, que iban a cazar.»

Francisco responde: «En el hombre existe

mala levadura.

Cuando nace viene con pecado. Es triste.

Mas el alma simple de la bestia es pura.

Tú vas a tener

desde hoy qué comer.

Dejarás en paz

rebaños y gente en este país.

¡Que Dios melifique tu ser montaraz!»

«Está bien, hermano Francisco de Asís.»

«Ante el Señor, que todo ata y desata,

en fe de promesa tiéndeme la pata.»

El lobo tendió la pata al hermano

de Asís, que, a su vez, le alargó la mano.

Fueron a la aldea. La gente veía

y lo que miraba casi no creía.

Tras el religioso iba el lobo fiero,

y, baja la testa, quieto le seguía

como un can de casa o como un cordero.

Francisco llamó a la gente a la plaza

y allí predicó.

Y dijo: «He aquí una amable caza.

El hermano lobo se viene conmigo;

me juró no ser ya nuestro enemigo,

y no repetir su ataque sangriento.

Vosotros, en cambio, daréis su alimento

a la pobre bestia de Dios.» «¡Así sea!»,

contestó la gente toda de la aldea.

Y luego, en señal

de contentamiento,

movió testa y cola el buen animal,

y entró con Francisco de Asís al convento.

Algún tiempo estuvo el lobo tranquilo

en el santo asilo.

Sus bastas orejas los salmos oían

y los claros ojos se le humedecían.

Aprendió mil gracias y hacía mil juegos

cuando a la cocina iba con los legos.

Y cuando Francisco su oración hacía

el lobo las pobres sandalias lamía.

Salía a la calle,

iba por el monte, descendía al valle,

entraba a las casas y le daban algo

de comer. Mirábanle como a un manso galgo.

Un día Francisco se ausentó. Y el lobo

dulce, el lobo manso y bueno, el lobo probo,

desapareció, tomó a la montaña

y recomenzaron su aullido y su saña.

Otra vez sintióse el temor, la alarma,

entre los vecinos y entre los pastores;

colmaba el espanto los alrededores,

de nada servían el valor y el arma,

pues la bestia fiera

no dio treguas a su furor jamás,

como si tuviera

fuegos de Moloch o de Satanás.

Cuando volvió al pueblo el divino santo,

todos le buscaron con quejas y llanto,

y con mil querellas dieron testimonio

de lo que sufrían y perdían tanto

por aquel lobo del demonio.

Francisco de Asís se puso severo.

Se fue a la montaña

a buscar al falso lobo carnicero.

Y junto a su cueva halló a la alimaña.

«En nombre del Padre del sacro universo,

conjúrote -dijo-, ¡oh lobo perverso!,

a que me respondas: ¿Por qué has vuelto al mal?

Contesta. Te escucho.»

Como en sorda lucha habló el animal,

la boca espumosa y el ojo fatal:

«Hermano Francisco, no te acerques mucho...

Yo estaba tranquilo allá, en el convento,

al pueblo salía,

y si algo me daban estaba contento

y manso comía.

Mas empecé a ver que en todas las casas

estaban la envidia, la saña, la ira,

y en todos los rostros ardían las brasas

de odio, de lujuria, de infamia y mentira.

Hermanos a hermanos se hacían la guerra,

perdían los débiles, ganaban los malos,

hembra y macho eran como perro y perra,

y un buen día todos me dieron de palos.

Me vieron humilde, lamía las manos y los pies.

Seguía tus sagradas leyes;

todas las criaturas eran mis hermanos,

los hermanos hombres, los hermanos bueyes,

hermanas estrellas y hermanos gusanos.

Y así, me apalearon y me echaron fuera.

Y su risa fue como un agua hirviente,

y entre mis entrañas revivió la fiera,

y me sentí lobo malo de repente;

mas siempre mejor que esa mala gente.

Y recomencé a luchar aquí,

a me defender y a me alimentar.

Como el oso hace, como el jabalí

que para vivir tiene que matar.

Déjame en el monte, déjame en el risco,

déjame existir en mi libertad;

vete a tu convento, hermano Francisco,

sigue tu camino y tu santidad.»

El santo de Asís no le dijo nada.

Le miró con una profunda mirada

y partió con lágrimas y con desconsuelos,

y habló al Dios eterno con su corazón.

El viento del bosque llevó su oración

que era: «Padre nuestro, que estás en los cielos...»


Referencia 

jueves, 30 de mayo de 2013

Luna Park, 10 de Abril de 1938...

Difunden fotos nunca vistas del enorme festejo nazi en el Luna Park

Era el 10 de abril de 1938 cuando más de 15 mil argentinos festejaron entre esvásticas y banderas nacionales.



Fue el encuentro Nazi más concurrido fuera de Europa.



El tradicional Luna Park, entre esvásticas y símbolos nazis.



Aquel domingo 10 de abril de 1938, las columnas al estadio Luna Park comenzaron a llegar pasadas las 9 de la mañana, informó en ese momento el diario



Dentro del estadio se pudo apreciar el escenario adornado con banderas alemanas con la cruz esvástica y argentinas.



El delegado comercial de la embajada alemana, Erich Otto Meynen, arengó a la concurrencia que respondía ´´¡Heil Führer!´´


martes, 28 de mayo de 2013

El Socialismo de Amanecer Dorado



EL SOCIALISMO DE ‘AMANECER DORADO’

¿Que es el Socialismo para un nacionalista? En este artículo uno de los movimientos nacionalistas más importantes de Europa explica el significado de ser socialista en esta época. También desglosamos el programa social de Amanecer Dorado así como de donde salen los recursos para ayudar a cientos de griegos.

Amanecer Dorado: ¡Nuestro Socialismo real!
Los periodistas reclutados de la televisión y la prensa amarilla de la corrupción se apresuran a colocar la Asociación Popular de Amanecer Dorado en la extrema derecha del mapa político post-dictadura. Inmediatamente después de la victoria electoral de nuestro Movimiento, como continuación de sus esfuerzos para engañar al público, los periodistas del vicioso régimen insisten con furia en personificarnos como “extrema derecha”.
Esta táctica es cualquier cosa menos aleatoria. Por el contrario, es una estrategia para desorientar a nuestro pueblo en sus intentos desesperados por no derrumbarse. Sería muy conveniente para el régimen si nuestro Movimiento fuera la punta de lanza de la burguesía de extrema derecha. Desafortunadamente, ellos no están de suerte.
¡Escupimos en la cara de los traidores de derecha, escupimos en su lealtad al régimen sionista, escupimos sobre su corrección política! Al presentar a los social nacionalistas griegos como la extrema derecha, los cómplices a sueldo de los tramposos medios de comunicación sirven otro propósito: ayudar a la supuesta izquierda ‘socialista’ permanecer indemne de cualquier crítica. Una izquierda que se cree que es infalible, y la cual cada fuerza política tiene que disculparse.
El mayor temor del Régimen causada por la aparición de nuestro Movimiento no es la derrota del mito nacionalista de derechas, sino el abandono, masivo, final y vuelco irrevocable de los trabajadores griegos de la base de la izquierda, ¡hacia los brazos del revolucionario social nacionalismo griego!
El Movimiento Popular Nacionalista proclamó, desde el primer momento de su actividad política, el apoyo y protección total para los trabajadores griegos. Era el lema “Trabajo para el trabajador griego” que sacudió las calles de Atenas a mediados de los 90’s hasta la actualidad, provocando que los líderes de izquierda perdieran el sueño. Y mientras nosotros, los nacionalistas, luchamos desde el principio contra la invasión de los extranjeros en nuestros lugares de trabajo, los desafortunados marxistas corrieron al lado de los inmigrantes de contrabando, sirviendo esencialmente a los intereses de los capitalistas. Y a pesar de que en los comienzos la propaganda marxista quería a los inmigrantes participasen en el “florecimiento económico” de Grecia y apoyar sus fondos, el colapso económico del 2010 llegó a disolver el mito Internacionalista.

Pero… ¿quién era el principal beneficiario de la masiva invasión extranjera a nuestro país? Eso sin duda sería la clase capitalista, especialmente los grandes contratistas, esos que alegremente malgastaban el dinero del pueblo para los Juegos Olímpicos de 2004. Lo dijimos entonces y lo gritamos ahora con todo el poder de nuestra alma: La izquierda quiere ser el padrote del Movimiento Obrero, de modo que ella pueda empobrecerla empujándola hacia las garras del capitalismo internacional. El enemigo no es un enemigo de clase, ¡es un enemigo de la nación!
Nadie tiene derecho a abrigar ilusiones nunca más. El régimen anti-griego, los periodistas y los líderes de los partidos de izquierda tienen una enorme cuota de responsabilidad por la actual miseria de la fuerza laboral griega. Sin embargo, están ignorando la causa del problema, desorientando a las personas, tratando de poner de relieve el riesgo de la disolución del gobierno.
Pero… ¿qué es la disolución y cuál es el régimen?
El régimen en el cual vivimos, este régimen traidor y en bancarrota, fue creado por nada menos que la “Generación Politécnica”, que es sagrada a los ojos de la izquierda. Pero la nomenclatura marxista se comprometió y colaboró con el enemigo capitalista, mientras que al mismo tiempo, la fuerza laboral griega fue llevada al exterminio económico y posteriormente al biológico.
El izquierdista pseudo-intelectual nunca va a entender la agonía del trabajador griego que ha perdido su trabajo y ve a su familia morir de hambre. El izquierdista“rebelde” nunca entenderá el temor del trabajador griego, que es un prisionero de los intereses de la depredadora maquinaria bancaria. Y nunca lo va a entender, porque él nunca ha sido un trabajador griego para empezar. Al izquierdista le fue dado privilegios por el estado de podredumbre y corrupción, en contraste con el griego que trabaja duro. El predominio de la plaga roja en todo el mecanismo estatal es cualquier cosa menos aleatoria. Abre los ojos y mira alrededor: La élite del régimen es de color rojo, ¡sí! ¡Los “compañeros socialistas” son el propio régimen! Es por eso que al status quo marxista se le unió PASOK. No desean la destrucción del régimen, que no solo pretenden mantener, ¡sino también ampliar el régimen corrupto para siempre!
Y mientras los trabajadores griegos tiemblan ante el temor del desempleo y la muerte económica, la principal preocupación de la izquierda son los “derechos” de los inmigrantes ilegales. La mesa del trabajador griego está vacía, pero ellos y sus socios capitalistas están al lado de la gente que viene aquí ilegalmente, vaciando los fondos públicos y disolviendo el tejido social, conduciendo a los griegos al desempleo y ayudando a incrementar las ganancias de los capitalistas.
Tenemos que reconocer la capacidad magistral de la izquierda a mentir y quejarse cuando está frente a las masas pobres que trabajan, invocando la necesidad de la lucha de clases mientras trabajan con las fuerzas políticas capitalistas, con el objetivo de prohibir el discurso auténticamente socialista, como la expresada por el programa y las acciones del Movimiento Social Nacionalista del Amanecer Dorado. Fue, y es, el Movimiento Social Nacionalista quién abrió sus brazos para proteger a los trabajadores contra las políticas anti nacionales y anti obreras de los sionistas.
Bajo la guía del Programa “La riqueza del Pueblo regresa al Pueblo”, organizamos (y seguirá organizando) colectas de alimentos para los compatriotas que realmente lo necesitan. Con el Programa “Empleos para los Griegos”, nos las arreglamos para aliviar el dolor de los compatriotas que sufren de desempleo. Con el Programa “Banco de Sangre Griego”, cumplimos con nuestro deber a la raza, dando el más sagrado de nuestros bienes al pueblo griego. ¡ESTE ES NUESTRO SOCIALISMO!
En el plano político, damos diariamente una batalla para aplastar el régimen de la degeneración, contra todos aquellos que buscan la venta de nuestro país y el exterminio de nuestra gente. Buscamos el castigo a los traidores, luchamos para construir un nuevo Estado nacional capaz de satisfacer las demandas del futuro, construido sobre los cimientos de un pasado glorioso. ¡Un Amanecer Dorado desde el Pueblo, un Amanecer Dorado con el Pueblo, un Amanecer Dorado para el Pueblo! ¡ESTE ES NUESTRO NACIONALISMO!
El día que el cielo, la tierra y el mar esperan pronto llegará, el día que un Pueblo desesperado espera, un Pueblo pobre pero orgulloso, el día en que millones de guerreros nacionalistas estarán ante el líder, con una fe ardiendo más fuerte que el fuego. Entonces no habrá fuerza en el universo que pueda aplastar nuestra Voluntad por una ¡Revolución Social Nacionalista!

El programa social de Amanecer Dorado
En un artículo escrito por la Agencia Nacionalista de Noticias, se informó que los recursos que usa Amanecer Dorado para llevar a cabo su labor social provienen de los fondos del Parlamento que cada partido político tiene derecho. Además, cada diputado del movimiento social nacionalista retiene 2,000 de los 20,000 euros que reciben cada mes. Aquel dinero se usa para llevar a cabo las siguientes iniciativas del programa social del movimiento:
Colecta y distribución gratuita de alimentos y ropa
El Movimiento Social Nacionalista realiza colecta de comida y ropa 2 veces a la semana, la cual está disponible para los desempleados, los pobres, familias numerosas y otras “víctimas desafortunadas provocadas por la crisis”. Amanecer Dorado señala que se ha ayudado a más de 500 familias con este programa.
“¡Todos los griegos deben participar en este esfuerzo, no toleraremos a ningún griego hambriento!” declara el movimiento.
Banco de Sangre
Esta iniciativa fue creada con el fin de cubrir las necesidades de sangre y plaquetas para cualquier griego que lo requiera.
“Cualquier voluntario puede llamarnos y participar en este esfuerzo donando la sangre en el banco que nuestra Ala Verde ha creado. Llamamos a cada camarada, cada amigo del partido a participar en este esfuerzo para elevar la conciencia social de la sociedad griega, ya que la necesidad es grande y cada gota de sangre es preciosa. ¡Esta sangre salvará vidas griegas! ¡Es deber de todos!”
Exámenes médicos
El programa médico está disponible para los griegos pobres no asegurados, ya que todos los exámenes son realizados por médicos voluntarios.
“La Red de Salud de Amanecer Dorado cuenta con 18 especialidades médicas (radiología, microbiología, pediatría, nefrología, patología, dermatología, ortopedia, medicina bio-patología, alergias pediátricas, obstetricia, ginecología, urología, neumología, trasplantes de cirugía (solo riñón), gastroenterología, citología clínica, neumología pediátrica, fisioterapia) que están aumentando de forma mensual.”
Programa de Hospitalidad
Esta actividad es reciente y forma parte del programa médico. Tiene el fin de ayudar a los familiares o acompañantes de los pacientes que acuden al hospital de Salónica desde otras ciudades. El alojamiento es ofrecido para aquellos que enfrentan problemas financieros y tienen que viajar a Salónica para apoyar a los familiares que se someten a cirugía o quimioterapia.
“Los interesados pueden comunicarse con las organizaciones regionales del partido de su zona, que a su vez se comunicará con el de Salónica. Si el programa tiene éxito, se expandirá”
Ayuda Legal
Iniciativa que ofrece asistencia jurídica a los ciudadanos “que se sienten impotentes o débiles cuando hacen frente al Estado indiferente y estén dispuestos a hablar con los abogados” del movimiento.
“La sociedad y el Estado no le interesan por el griego común, el sistema judicial está profundamente podrido en sus bases y los destructores de nuestra Nación que gozan de inmunidad frente a las autoridades”.
Oficina de empleo
“Cualquier griego desempleado puede venir con nosotros e informarnos de sus habilidades, y nosotros, cooperando con empleadores que tienen un alma griego y que quiere contribuir a la salvación de la Madre Patria y a cada compatriota desempleado, les informaremos si un puesto es encontrado”.

Traducido del griego por Aecio/Ministerio

Femeneidad Frente A Machismo





FEMINIDAD FRENTE A MACHISMO 



Es bien conocida la posición nacionalsocialista a favor de la feminidad frente al feminismo, o sea contra esa pretendida ‘igualdad’ que quiere hacer de la mujer ‘otro hombre’, utopía imposible que la naturaleza niega pero que, como toda ‘igualdad’, se basa en una imposición utópica imposible de lograr, pero que hace muchísimo daño tanto a hombres como a mujeres.
Sin embargo leyendo algunos textos de los años 30 e incluso algunos posteriores de ciertos nacionalsocialistas hay que asumir que se confunde a menudo feminidad con machismo, de forma que la razón que se tiene de luchar contra esa barbarie feminista se pierde al ceder ante la barbarie machista.
Por ello creo interesante exponer algunos de los puntos esenciales de esa confusión, tanto para denunciar errores como para evitar mal entendidos, puesto que uno de los grandes problemas al tratar este u otros temas es el uso de las palabras: Por ejemplo ‘desigualdad’ no significa ‘supremacismo’ o ‘dependencias’, la palabra ‘fuerza’ no significa violencia, la palabra ‘maternidad’ no significa despreciar o minusvalorar la paternidad ni anular las otras capacidades femeninas …. Sin embargo el mundo moderno ha hecho que estas palabras a veces, y en especial en el entorno de debate feminista, tengan esas connotaciones erróneas.

1- El primer punto de toda posición femenina es valorar la maternidad de la mujer como un elemento esencial para la comunidad y para la propia mujer.
Esta es una realidad absoluta que el feminismo trata de ocultar o desvalorizar. Ahora bien, como he dicho, esta maternidad no implica que sea la UNICA misión de la mujer ni siquiera la única importante.
El feminismo pide la mayor protección para que la mujer pueda alcanzar la maternidad en las mejores condiciones, y con las más favorables ayudas, pide una educación de las chicas para la maternidad y sus consecuencias, animándolas a ello y dándolas los medios formativos y materiales para lograrlo.
Pero en algunos textos parece que esto se convierta en una ‘obligación exigida’ e incluso en la única misión importante de la mujer, lo que es machismo y mentira.

2- Es absolutamente natural que la mujer se ocupe más que el marido en el cuidado de los niños en los primeros años de edad… especialmente desde el tema del amamantamiento a los primeros años de infancia.
Hoy se intenta evitar el amamantar a los hijos, y eso es un crimen contra la naturaleza cuando hay salud, la madre puede hacerlo y no hay otros problemas graves que lo impidan.
Por otro lado es evidente a cualquiera persona normal que las madres quieren, desean y a la vez son mejores, en el cuidado de los niños pequeños.
Ahora bien, todo esto es algo general, siempre hay excepciones y no puede ser algo ‘exigido’ o que no haya casos especiales.
Por otro lado esta predisposición natural se confunde en algunos textos ‘fascistas’ (esta palabra la tomo en el sentido genérico, no solo italiano) a menudo con una cierta exoneración al padre de estos cuidados. Y eso se amplía demás a todo lo del hogar, lo que es ya machismo escondido.
El padre tiene responsabilidad no solo en la economía o la defensa familiar, sino en el cuidado, educación y trabajos del hogar. Todo ello depende del tiempo y de la disposición de cada familia.
Y esto va ligado al tema siguiente: la economía familiar.

3- El asignar como misión esencial del hombre aportar los medios económicos a la familia es una constante en la literatura fascista el respecto, pero debe entenderse dentro del contexto en que se indica.
Un principio del NS es que la mujer debe ser LIBRE de poder tener los hijos que la pareja desee, y no solo uno o dos (tres ya es hoy ser familia numerosa) como pasa ahora. Hoy la mujer feminista NO es libre de tener 6 hijos, pues no quiere tenerlos ni quiere que las demás mujeres deseen tenerlos.
En el NS esa libertad se basa en que la familia pueda SI QUIERE sobrevivir con 5 o 6 hijos y solo trabajando uno de los padres, para así dejar al otro el cuidado de toda esa familia.
Hoy en día la especulación por la vivienda, la mentalización a una vida de consumo y una organización social y mental capitalista hace impensable esta posibilidad (fuera de unas pocas familias ricas o realmente dispuestas a afrontar las grandes dificultades que el sistema pone a este tema).
Uno de los grandes defectos es que hoy se considera que el dinero o bienes que un miembro de la pareja gana trabajando son, de alguna forma, ‘más de él que del otro miembro’. La idea de unidad familiar, de que todo es de todos, se ha perdido ante la idea egoísta de la individualidad.
Y el machismo mantiene esa idea de ‘la economía del hombre’ que ‘se cede graciosamente’ a la mujer que no trabaja, pero que no es ‘suya’ tanto como del que trabaja.
Por ello la mujer, y el feminismo radical apoya esta idea con rabia, desea trabajar para ser ‘dueña’ de ‘su’ dinero. Hoy solo se valora lo que se cobra, no el trabajo realizado en los hijos o la casa.

4- Otro tema es la idea de la mujer ‘sensible’, que debe de alguna forma obedecer o estar subordinada al marido. Elemento enseñado en el Islam y en el Thora judío (Antiguo Testamento cristiano), que ha impregnado algunos textos fascistas de forma lamentable.
No hay ninguna ley natural de subordinación. Si existe es solo cuando la fuerza física es necesaria y esencial, entonces la naturaleza ha ordenado de forma clara la superioridad física, en general, del hombre, por temas hormonales no discutibles.
Por ello en muchas épocas, cuando la lucha física directa era esencial para la comunidad, esa dependencia era en parte razonable.
Hoy la dirección política puede llevarla una mujer o un hombre, según la valía y dedicación. Seguramente en un momento en el que la fuerza física y el enfrentamiento físico directo fuera una necesidad esencial de la lucha política, eso no sería ya razonable, pero cuando hoy la constancia, la ética y la entrega personal es lo esencial, no podemos seguir con normas de los años 1920.

5- Para colmo en los años 30 se prohibía a la mujer el acceso a ciertas profesiones, no solo en el III Reich sino en muchos países.
Una parte de la idea básica de este tema es razonable, y se basa en que trabajos en los que la fuerza física y las condiciones de esfuerzo puramente físico sean extremos, no es lógico usar mujeres para ellos. No se trata de Prohibirlo sino de que la selección sea razonable y acorde a esas condiciones.
Por otro lado hay profesiones que por ser realmente desagradables (enterradores o mataderos, etc) se querían evitar a la mujer, no por su imposibilidad sino por una deferencia.
Pero eso no debe hacerse por prohibiciones sino por una educación apropiada. El machismo prohíbe, la feminidad rechaza ocuparse de ellas sin aceptar prohibiciones, el feminismo fomenta lo anti natural.
Las muestras de deferencia a la mujer se consideran por el feminismo como negativas, pero no lo son y tienen una enorme importancia educativa. Esa educación deferencial mostraba al hombre que su ‘fuerza física mayor’ no era nada, no era motivo ni forma de superioridad ni de opresión. La deferencia educaba en el respeto y evitaba en lo posible la opresión física.

Hay muchos más temas, y básicamente lo vital es evitar tanto el machismo y sus ideas de supremacismo o dominio, como el feminismo y sus utopías anti naturales.
RB

Comunidad Popular Y Comunidad Politica-Ramon Bau






COMUNIDAD POPULAR Y COMUNIDAD POLÍTICA


“Estamos convencidos de que nuestro socialismo basado en la hermandad de la sangre se difundirá entre los otros pueblos y dará nueva forma también a la relación entre las naciones, ya que este contiene en sí la promesa de una nueva liga de los pueblos, más rica en su sustancia que la actual porque se funda en un socialismo atento al honor de los pueblos”
(Hermann Schwarz, 1936)

Ya fue mucho antes del III Reich cuando Ferdinand Tönnies en su libro "Comunidad y Sociedad" en 1887, ofrece un minucioso análisis de las nociones de "comunidad" (Gemeinschaft) y de "sociedad (Gesellschaft), diferenciando así la idea de agrupación social individualista y legalista (Sociedad), de la Comunidad como Pueblo, como unión superior a la mera agrupación de individuos.
Podemos resumir las ideas que ya expuso Tönnies, y que son totalmente actuales.
La voluntad natural, aquello que es instintivo y sale de la propia esencial natural, es lo que permite formar una Comunidad. Mientras que la Sociedad es solo un resultado artificial de una voluntad política sin base natural ni estructura que permita relaciones superiores a lo legal, al pasaporte, al concepto de sociedad actual.
La comunidad se define como un grupo humano viviendo en común, unidos por una base de origen más o menos común, con unas aspiraciones de vida similares y sentidas por el grupo, es un verdadero ser orgánico, un todo que posee, en cuanto todo, las características que le son propias, una forma social cuya unidad resulta de la relativa homogeneidad de cuantos la integran. Tienen una conciencia de herencia cultural, histórica y étnica. En ella los individuos son distintos y diferenciados pero tienen conciencia de su conjunto y sienten responsabilidad sobre ese conjunto.
La sociedad (Gesellschaft), al contrario, reúne a los individuos que no tienen entre sí ninguna unión real, no son globalmente pertenecientes de alguna forma de herencia específica, o si tienen esas relaciones, ni son conscientes de ellas ni les afectan, es una construcción abstracta, regida por un "contrato social", es una simple adición de individualidades. En este ambiente las relaciones humanas tienden a cancelarse. Cada uno vive para sí. El anonimato se convierte en regla o se refugia en grupos aislados.
En el seno de la sociedad los valores mercantiles son los valores reinantes, la sociedad se transforma poco a poco en mercado, donde todo puede venderse y adquirirse, incluidos los seres humanos. El "comerciante" deviene el tipo mismo del hombre social, del hombre liberado de todas las leyes del sentimiento y de la comunidad, y que no tiene otra intención que el beneficio.
El predominio de la moral mercantil destruye todas las solidaridades profundas y acaban por destruir también la misma noción de pueblo. El egoísmo se convierte en el motor y el centro de la acción social. Los intereses individuales van adquiriendo constantemente predominio sobre los intereses colectivos.
Paralelamente, la especulación mina las bases implícitas de la moral, sustituyendo los fundamentos orgánicos de la sociedad por el desarraigo. Al final, la "inmoralidad" encuentra todas las puertas abiertas, porque no hay nada que motive en sentido de una conciencia de los deberes que debe adquirir la persona en el interior de un cuerpo social. Los valores mercantiles, directa o indirectamente, justifican el hecho de que todos los medios son buenos para enriquecerse.

La posibilidad de una regeneración y un retorno a un sistema ‘comunitario’ parecía posible en 1890, pero tras la derrota mundial de 1945 el sistema de sociedades desenraizadas, sin conciencia de etnia, cultura o historia se ha impuesto. Por un lado el marxismo y por el otro la democracia han establecido mundialmente unas sociedades de pasaportes sin raíces y con un desprecio e incluso una represión a todo intento de comunidad identitaria.
El nacionalsocialismo racionalizó y relaboró toda la concepción de Comunidad llegando a un socialismo pensado no ya para una sola clase social, sino para toda la comunidad nacional que se soldaría con un joven nacionalismo popular, irreductiblemente extraño y enemigo del individualismo y el materialismo económico.
Así podemos leer en los textos nacionalsocialistas:
“La comunidad del pueblo, en la visión nacionalsocialista, no se remite a una esfera distinta de la privada sino que se identifica con esta y, por tanto, también con las relaciones entre sus miembros. El individuo es concebido como un elemento orgánico y perfectamente integrado en la estructura social y comunitaria hasta confundirse con esta. Es, por tanto, normal que se ponga con énfasis el acento sobre la unidad completa y total del individuo con su pueblo: unidad entendida en sentido político, social y finalmente racial”.
Esta forma de entender la sociedad conlleva todo un sistema de derecho y deberes sociales. Hans Frank, el decano de la jurisprudencia nacionalsocialista dijo: “No existe una sociedad fuera de la totalidad del pueblo. En nuestro pueblo no existen ya agrupaciones feudales, o aristocráticas o en cualquier caso privilegiados por tradición histórica y por derechos especiales. No existen ni familias, ni clases privilegiadas. Existe un pueblo alemán unitario”.
La respuesta comunitaria es el Voluntariado, los grupos de vecinos activistas, la ayuda personal organizada. Frente a la idea actual del pago por el Estado, se presenta la ayuda de la comunidad a las necesidades.
Cuando el mal llamado ‘Estado del Bienestar’ se hunde, es cuando uno comprende su error de base, está sustentado por dinero, no por ayuda personal. Depende de sueldos y profesionales, de los presupuestos oficiales, pero los vecinos de una casa no saben siquiera las necesidades o problemas de su propio vecindario, ni les interesa saberlo y menos tratar de solucionarlos.

LA COMUNIDAD POLITICA NS ACTUAL
Si hemos entendido cual es nuestro modelo de sociedad, la siguiente cuestión es como reflejar este modelo en los movimientos políticos actuales Nacionalsocialistas o comunitarios.
Porque por poco que conozcamos este ambiente podemos asegurar que están bien lejos de esta forma de actuación en su propio interior.
Debido a ello quisimos que Devenir Europeo se acercase algo más a una Comunidad Militante, pese a saber que era difícil lograrlo. ¿Por qué?.

En primer lugar el problema esencial es que nuestras organizaciones viven en una sociedad de anti-valores, absolutamente contrarios a una visión comunitaria, individualistas en extremo, de forma que el choque del ambiente que nos rodea frente a nuestra idea comunitaria es brutal.
Incluso en los años 30 era imposible crear un espíritu totalmente comunitario en el NSDAP antes de llegar al poder, antes de conseguir que la sociedad asumiera el ambiente comunitario en general.
Es una ilusión creer que el ambiente individualista y decadente de toda la sociedad no nos afecta y no se nos introduce en las costumbres incluso a los que lo combatimos ideológicamente.

Pero además el problema en muchos grupos es definir los objetivos: Si se tienen objetivos políticos a corto plazo en una lucha contra todo, en una sociedad contraria en todo, los condicionantes tácticos de la lucha impiden crear una comunidad militante interna.
Es pues necesario que una organización nacionalsocialista trate no solo de definir la Comunidad Popular sino que además intente crear en su interior un ambiente medianamente cercano a una Comunidad Militante, aunque ello implique dificultades tácticas para crecer y ampliarse en número, y aunque ello implique defender posiciones poco populares entre la gente.
Pongamos un ejemplo: Nosotros defendemos la exigencia de un trabajo comunitario y gratuito de todos los jóvenes durante un cierto tiempo. Un Servicio de Trabajo en ayuda de la comunidad. Esto es poco popular entre los jóvenes actuales que en modo alguno desean ‘perder’ tiempo en un trabajo no remunerado y socialista.
Incluso, no tan curiosamente, los comunistas y los grupos más radicales de izquierda son totalmente contrarios al Trabajo Comunitario, aunque ello vaya contra sus ideas teóricas, por comodidad y para no ser impopulares.
Otro ejemplo: Nos oponemos a esa nefasta costumbre de las llamadas ‘comunidades virtuales’ de internet, los que creen que comunidad es apuntarse ‘amigos’ en Facebook o alguna otra porquería de esa especie. Internet es una herramienta, no una comunidad.
Puede quitarnos contactos o medios de ‘publicidad’ pero nos oponemos a llevar la comunidad NS a internet en vez de a locales, vernos, colaborar personalmente, organizar actos o Jornadas en el mundo real, aunque sean de pocos camaradas, frente a la infecta posibilidad de organizar ‘reuniones virtuales, foros o debates por ordenador’.
Gastamos dinero en locales o revistas en papel en vez de usar los gratuitos sistemas de la virtualidad. Y lo hacemos porque queremos crear comunidad de lucha personal. Viajamos para vernos, no solo queremos escribirnos mails.

LA COMUNIDAD FRENTE A LOS GRUPOS DE AMIGOS Y LAS TRIBUS URBANAS
Hay un paso más: en una Comunidad militante es preciso conocerse, no solo políticamente sino a cierto nivel personal. La orientación debe ser comprender al camarada, no solo en lo político sino en su vida familiar. No se trata solo de ayudarlo en lo económico, si eso es posible (lo que desgraciadamente no es frecuente), sino sentir sus problemas como algo ligado a la comunidad militante.
No se trata tampoco de crear eso llamado ‘bandas urbanas’, clanes de amiguetes, no se trata de amistad y menos de un refugio psicológico ante la soledad o los problemas de relaciones humanas. La lucha militante se basa en un ideal, una concepción del mundo, no en una mera amistad personal (cosa magnífica pero que no exige una coincidencia de ideas ni de lucha).
Este es un tema muy importante puesto que en esta sociedad decadente los camaradas que desean mantener una vida coherente con nuestros valores e ideas se encuentran aislados de la sociedad que nos rodea, repleta de antivalores y de un ocio de bajísimo nivel cuando no corrupto.
En estas circunstancias hay que huir de convertir la lucha por un ideal en un ‘refugio personal’, dentro de bandas o grupos cuyo objetivo no es la cosmovisión del mundo NS sino precisamente el refugio ante el aislamiento, el grupo para pasar el ocio, el clan que da seguridad psicológica.
Tampoco hay que esperar una amistad en el sentido amplio de la palabra, puesto que la amistad es una relación personal no influida ni orientada a ideas ni proyectos, sino a una relación personal. La Comunidad Militante está unida por un objetivo de lucha y de conciencia, no por relaciones meramente personales.
Así mismo es preciso en la Comunidad Militante asumir aquel principio básico: ‘exígete mucho más a tí mismo que a los demás’.
Nadie está exento de errores y defectos, pero en una Comunidad donde la ayuda y el interés mutuo deben estar presentes, a menudo hay unas exigencias mutuas de comportamiento que son excesivas. Los problemas personales de cada cual afectan seriamente a la vida militante, y la necesidad, la presión externa, los condicionantes familiares y económicos nos presionan fuertemente.
Cada uno debe superar estos problemas, exigirse a sí mismo, pero a la vez ser muy comprensivo con las limitaciones que los demás no pueden superar.
Hay que ser intransigente con la inmoralidad y el comportamiento indigno, pero muy comprensivo con las limitaciones de todos los demás ante las situaciones personales y las necesidades que les condicionan.

Un día las condiciones de lucha exigirán un Partido activo para construir esa nueva Comunidad Popular, entonces la lucha será política, táctica, dura y radical. Mientras no sea posible ese combate final, nuestra Comunidad Militante debe al menos mantener no solo la pureza de nuestra Cosmovisión del Mundo frente a toda concesión táctica, sino dar un ejemplo de vida comunitaria militante.

R Bau

viernes, 24 de mayo de 2013

La Crisis Y La Ocultacion De Su Origen Cronico-Ramon Bau




LA CRISIS Y LA OCULTACIÓN DE SU ORIGEN CRÓNICO


De la revista Elbruz, México

Hace un par de años que los aires de ‘crisis’ se extienden por el mundo, como si fuera algo nuevo, un acontecimiento debido a causas actuales.
Por ejemplo en USA las hipotecas dadas alegremente sin analizar si iban a poder ser devueltas, y luego empaquetadas y convertidas en fondos bancarios repartidos por la banca a diestro y siniestro entre clientes y fondos de inversión.
O en España la super nombrada bolsa inmobiliaria, especulación masiva en construcción sin tener en cuenta la realidad de la demanda real de vivienda ni el precio lógico de la construcción.
Tenemos ahora una Argentina que no puede ni dar 30 dólares a sus ciudadanos que deseen comprar un libro en USA o en Europa, y que oculta una corrupción política de tal nivel que logra cada pocos años arruinar un país riquísimo en calidad humana, material primas e industria.
Estas crisis se presentan como provocadas por estos temas, sin analizar su origen real y profundo, y lo que es más grave, ocultándolo a menudo con la imagen de algunos países que se consideran ‘libres’ de crisis, como Alemania, cuando su problema básico es el mismo que tiene España.
Sin duda el tema inmobiliario o la especulación hipotecaria USA han sido detonantes de la crisis pero la existencia del problema esencial era algo conocido y crónico: La Deuda.
TODOS los países de América y Europa llevan desde 1950 endeudándose progresivamente, cada año, con déficit presupuestario continuo, de forma que la deuda pública y externa de todos estos países han alcanzado niveles de locura absoluta, imposibles de imaginar antes del siglo XX.
La razón de este endeudamiento continuo es doble: por una parte la presión y voluntad de los financieros de endeudar a los Gobiernos para convertirlos así en esclavos de la deuda, como hemos podido comprobar hoy en día.
Pero si la finanza ha podido meter a los gobiernos en semejante tinglado de deuda es debido a la maldad intrínseca del sistema democrático.
La democracia de masas, con votaciones masivas a partidos, está inevitablemente abocada a la demagogia electoral, y por tanto a convertir los partidos y gobiernos en malgastadores crónicos, demagogos ante las masas y dependientes del crédito financiero para sus campañas electorales. Una Plutocracia es el resultado inevitable de la democracia.
Lo peor de este sistema no es solo su esclavitud al poder financiero sino la forma oculta, hipócrita, con que se lleva a cabo esta esclavitud.
Pongamos el caso de Alemania… cualquier español, y supongo que también en los demás países se tiene la idea de creer que Alemania no está en crisis debido a su trabajo y producción. Esto es una enorme mentira. Alemania tiene hoy una deuda inmensa, como USA, gigantesca e impagable.
¿Por qué no sufre Alemania, y por ahora tampoco tan duramente USA, la crisis como si la sufren España, Portugal Italia, Grecia, Francia, etc….?
La razón es ocultada sistemáticamente: Tanto Alemania como USA estarían en la ruina absoluta si su deuda no pudieran refinanciarla continuamente, acrecentándola incluso. USA es un país arruinado pero no lo nota porque logra que sus deudas las ‘compren’ países asiáticos, árabes, sometidos a presión militar o comercial. Si China o los sauditas, coreanos y taiwaneses, etc  no comprase masivamente deuda USA, este país estaría más arruinado aun que Grecia.
Todos los países están endeudados a un nivel que los hace esclavos de la finanza a través de la ‘necesidad de refinanciar continuamente su deuda’. De forma que solo aquellos países que logran el ‘placet’ de los medios financieros pueden mantener su deuda sin caer en la ruina y el impago.
España no logra refinanciar su deuda más que pagando intereses altísimos, que arruinan su presupuesto (hoy el pago de intereses es la partida más alta y la única creciente del presupuesto español).
Al llegar a una situación en la que ni siquiera se pueden pagar ya los intereses de la deuda, el Estado se encuentra arruinado, debe recortar todos los proyectos sociales, pensiones, funcionarios, sanidad, educación…  para aumentar la partida de pago de intereses a la finanza. El dinero se va todo a refinanciar deuda, los créditos a las empresas se reducen al mínimo, la gente ve aumentados los impuestos y reducidos sus ingresos, el paro es la peor consecuencia.
Todo ello es debido no tanto a los problemas especulativos inmobiliarios (causa detonante pero no suficiente) sino al endeudamiento abusivo y continuo de las democracias, unido al hecho de que ese endeudamiento comporta unos intereses usurarios que arruinan a los Estados.
Sin esta carga abusiva de la deuda crónica el Estado tendría medios suficientes para soportar las especulaciones de estos últimos 5 años, y podría resolver el problema.
La solución es muy complicada porque para solucionar la crisis actual se exigiría no solo arreglar el problema de los impagos hipotecarios de la construcción especulativa de los últimos años, sino atacar directamente al sistema democrático de masas en su demagogia y malgasto, denunciar y tomar medidas sobre la Deuda, y eso si es realmente un tema complejo: ¿Cómo el sistema va a reconocer su culpa en el endeudamiento masivo, y exigir sacrificios a la población para eliminar el poder financiero…. y a la vez seguir disponiendo de dinero para sus campañas electorales demagógicas?. Y más cuando la población se ha acostumbrado durante decenios a que esos políticos les regalen prebendas y promesas electorales a cambio de su voto.
Es precisa una revolución absoluta de la mentalidad popular, acabar con la demagogia y recuperar el pueblo la dignidad, su conciencia ética contra el endeudamiento, exigir en cambio el castigo de los culpables democráticos de ese endeudamiento masivo actual.
En una palabra, el sistema actual no puede arreglar el endeudamiento, y sus esfuerzos actuales son solo para evitar que crezca aun más, no por ética ni por importarles el endeudamiento sino por incapacidad para pagar más intereses por nueva deuda.
Actualmente, por ejemplo, el gobierno de España ha efectuado unos recortes brutales en sanidad, educación, pensiones, obras públicas, etc….  Y todo ello para solo conseguir que el déficit anual del 2012 sea aun del 6%!, o sea para aun así tener que aumentar la deuda. Una deuda que ha pasado del 60% al 90% del PIB en dos años…
Como se puede uno imaginar para lograr déficit 0 se van a exigir sacrificios enormes al pueblo, sin llevar a prisión a los culpables, y pese a todos ellos la deuda llegará en un año al 100% del PIB.
Resumiendo, el endeudamiento masivo provocado por la democracia va a costar enormes sacrificios y pese a ellos no se logrará bajar la deuda ni en lo más mínimo.
La esclavitud del sistema ante la finanza es total, y solo una revolución del carácter y estilo popular, unida a una revolución política radical podría aborda este estado de dependencia absoluta del poder financiero.

R. Bau

jueves, 23 de mayo de 2013

El Concepto De Heroe En El Mundo Actual-Ramon Bau




EL CONCEPTO DE HÉROE EN EL MUNDO ACTUAL

"Para vivir honradamente es necesario desgarrarse, confundirse, luchar, equivocarse, empezar y abandonar, y de nuevo empezar y de nuevo abandonar, y luchar eternamente y sufrir privaciones. La tranquilidad es una bajeza moral". Tolstoi 

Devenir Europeo

En este mundo actual es difícil recordar que es un acto heroico, aunque todos tenemos una cierta intuición de ello, pero a menudo sin concretar su esencia y razón.
Primero hay que dejar de lado las ideologías cuando se trata de catalogar al hecho heroico, lo que ya es una primera dificultad en este mundo unilateral. Tan heroico podría ser catalogado al sacerdote que moría martirizado por la República por llevar la comunión a las casas particulares en 1936, como lo sería el comunista que luchaba por los derechos elementales de los trabaja-dores en New York y fue apaleado y asesinado por matones de la patronal.
Tampoco podemos fijarnos sólo en el hecho en sí… curiosamente se puede ser igual de héroe muriendo que matando… heroicos eran los mártires echados a los leones en Roma por no renegar de su Fe, como el soldado que logró resistir ante fuerzas muy superiores a costa de graves heridas o muerte.
Robar es un delito, pero cuando una persona se arriesga a robar sacos de arroz en Corea del Norte para dárselos a sus familias hambrientas sabiendo que será detenido tras ello y torturado, también es un acto heroico.
Ni siquiera el riesgo o dificultad grave es algo en sí heroico, en los circos un equilibrista efectúa actos tremendamente peligrosos sin que sea en absoluto algo heroico, mientras que si lo mismo, e incluso algo menos arriesgado, lo hiciera una persona normal para salvar a un niño en peligro en un acantilado, sí lo sería.
Una vida dedicada a ayudar a los necesitados puede ser heroica sin haber puesto en peligro la vida en absoluto. Hay vidas heroicas sin riesgos mortales críticos.
Tampoco podemos mirar sólo la intención ética o elevada, un acto noble y entregado no siempre es heroico, aunque sea digno de admiración.
Aun más, el mismo hecho puede ser o no heroico según el entorno en que se realiza. Así el ataque de los soldados, por muy noble que sea su misión, en el frente ante ametralladoras, no se considera heroico pese a su peligro, mientras que si lo hiciera un civil para salvar a alguien si lo sería.
En el diccionario Larousse se define heroico como “Se distingue por su gran valor, fortaleza o virtudes”, pero ya hemos visto que ni el valor, ni la fortaleza ni las virtudes por sí mismas definen lo heroico.
Realizar un atentado terrorista muy arriesgado que precisa gran valor no es un acto heroico. Resistir las duras condiciones de tra-bajo de una mina años y años requiere fortaleza pero no ser un héroe. Una vida honrada, virtuosa y noble es digna pero no heroica.
Vista la dificultad para definir exactamente lo heroico, pese a su inmediatez por el sentido común, es mejor ir primero a su significado literal: Viene del griego ‘Heros’, semi-dios, jefe militar épico.
Heroarquia es la base de la palabra Jerarquía (‘hieros’ en griego significa Sagrado, origen de Jerarquía (Dic Corominas).
Si analizamos con cuidado este origen veremos ya una de las bases del acto heroico: debe ser un acto ‘espiritual’, en el sentido de elevado en su objetivo y hecho, que corresponda a una exigencia interna ética y ejemplarizante. Es esa cualidad moral la que convierte las demás condiciones de extremo valor, riesgo, esfuerzo, etc… en hechos heroicos.
Ahora bien, como la palabra ‘espiritual’ o ‘moral’ pueden ser interpretadas mal hoy en día, como si fuera un tema exclusivamente ‘religioso’, creo que la mejor forma de entender el tema heroico es bajo el planteamiento de Schopenhauer: Héroe no es quién acomete actos materiales extraordinarios sino quien acomete su propia vida como un acto contrario al Egoísmo utilista. El acto heroico es un des-plante de la Voluntad a la Utilidad, y siempre es un acto TRAGICO.
O sea, el heroísmo es combatir el egoísmo y la utilismo hasta un grado excepcional.
De esta forma Schopenhauer concreta en el mundo agostico lo que los griegos llamaban ‘Sagrado’ (‘hieros’), pues combatir de forma extrema el propio egoísmo y utilidad es un acto ‘sagrado’, elevado, excepcional entre los humanos.
En este sentido hemos de diferenciar los Grandes Hombres, aristas excepcionales, personajes históricos deslumbrantes, etc.., del Heroísmo como tal.
Es interesante analizar esta diferencia pues hoy se combate por igual a los grandes hombres y a los héroes, estamos en la era de la vulgaridad.
Carlyle en Los Héroes no sabe distinguir entre Héroe y Gran Hombre, de forma que su lec-tura puede confundir ambos términos. Así podemos leer en su obra: “Hoy es corriente creer que el culto al héroe, tal como lo entiendo, ha decaído, desapareciendo finalmente. Nuestra época parece negar la existencia de grandes hombres… Enseñad a nuestros críticos un gran hombre, un Lutero, inmediatamente comienzan a aniquilarlo, vulgarizarlo, como dicen, no a venerarlo, sino a medirlo para acabar empequeñeciéndolo”
Así es, poetas como Dante o Shakespeare, Lutero o Cronwell, Napoleón… literatos… son las víctimas de los biógrafos actuales, con el único interés de despreciarlos y acusarlos de cualquier cosa, sea o no verdad. Un ejemplar perfecto de ese despreciable tipo de biógrafo
es el judío Stefan Zweig, que siempre actúa igual en sus biografías: no niega los grandes hechos de sus biografiados pero siempre indica que como personas eran despreciables, miserables, etc… inventándose o falsificando su vida personal, mientras mantiene la obra externa intacta, para así ocultar mejor su objetivo de aniquilar al ‘Gran Hombre’.
Pero una cosa es un Gran Hombre y otra un Héroe. Por tanto hemos de juzgar siempre el acto heroico según su grado de anti-egoísmo, su grado de combate y oposición al interés pro-pio.
De esta forma el militar que actúa gloriosa-mente en la lucha no siempre es un héroe absoluto, puede haber actuado por necesidad de supervivencia, por deseo de victoria, por buscar honores o recompensa….
El Santo que lleva una vida ejemplar solo será Héroe absoluto si no lo hace pensando en su salvación, en una ‘recompensa futura tras la muerte’.
No es que, pese a ese ‘interés,’ no haya un cierto heroísmo en el combatiente extraordinario y el santo sublime, pero su heroísmo será tanto más puro cuando menos motivaciones egoístas existan.
Es en este sentido que León Degrelle me dijo una vez que era mucho más dura la lucha en 1970 que en el Frente del Este de 1944, por-que en el Frente no había otra salida, la lucha era en parte para sobrevivir, y además el entorno favorecía el heroísmo, casi todos luchaban al máximo, el combatiente se sentía impulsado al heroísmo. En 1970 nada impulsaba al sacrificio, sin esperanza ni medios y en un entorno contrario del todo.
Degrelle fue un Héroe no tanto por su excepcional lucha en el frente sino porque cuan-do estuvo ya a salvo en España, perseguido a muerte en todo el mundo, sin esperanza alguna de victoria futura, siguió fiel a la lucha, escribiendo, efectuando actos, apoyando, jugándose que lo exilaran o secuestraran, como así se intentó varias veces, entonces, sin nada que ganar y mucho que perder fue cuando mostró ese ‘alma ardiendo’ que le hace un Héroe de verdad.
En ese grado de anti egoísmo, podemos decir que Cristo es el Héroe por antonomasia, incluso para un ateo (incluso sin creer en su realidad histórica, sino como ‘idea’), la Idea de Cristo es el sacrificio absolutamente voluntario de tortura y muerte por amor a la Humanidad, para ‘salvarla’. Es el anti-egoísmo puro.
En el caso de Rudolf Hess su heroísmo puro se inicia cuando pudiendo salir de prisión si renunciaba a sus principios y aceptaba las acusaciones, como hicieron otros, se mantuvo firme y prefirió seguir toda la vida en prisión, aislado, torturado y en condiciones infectas de trato. Allí pulió hasta la perfección su heroísmo anterior.
Tolstoi dice que la ‘tranquilidad es una bajeza moral’, y Santa Teresa decía que ‘el mayor pecado es querer ser feliz’, Nietszche, tan alejado aparentemente de estas ideas ‘cristianas’, en realidad las apoya, combate el rebaño, la vulgaridad, el engorde, la vida placentera:
“Deseáis si es posible abolir el sufrimiento. Y no hay objetivo más insensato. En cuanto a nosotros nos parece que preferiríamos hacer la vida aun más elevada y difícil” (Más allá del bien y del mal).
“Fuente de alegría es la vida. Pero donde-quiera que viene a beber la chusma, la fuente queda envenenada. Y al llamar alegría a sus torpes ensueños han envenenado hasta el lenguaje”.
Cuando a alguien se le pregunta cuál es su objetivo en la vida, cada vez son más los que contestan “ser felices” y la esencia de esa ‘felicidad’ es la ausencia de dolor, el cumplimiento de las necesidades (las ‘utilidades’) y la posesión de elementos representativos, mate-riales, capaces de dar ese placer. Y en todo ca-so satisfacer necesidades psicológicas como seguridad y auto aprecio, sin ninguna referencia a cumplir algún Deber superior o acción contra su propio interés.
El tipo humano del Héroe, vive y ama tan intensamente la Vida que no le importa imponerse una Tarea superior, no egoísta, dominar su interés, para dar a esa vida un sentido digamos ‘extra humano’, como diría Schopenhauer, en tanto que lo propiamente ‘humano’ es el interés propio y el egoísmo.
Personajes que leemos en las sagas vikingas, aquellos griegos que parecen imposibles en Tulcidides, esos espartanos en las guerras médicas o aquellos romanos de una sola pieza de la historia de la etapa Republicana, esos resistentes de Berlín sin esperanza en 1945, los héroes homéricos personajes ideales que reflejaban una realidad, todos ellos hombres pero que parecen más personajes de una Tragedia ideal, aunque sea real, que unían a su valor, su sentimiento y su calidad humana.
En esta época de enanos morales, de mercaderes, que todo lo quieren igual, cuando todo Héroe es presentado como un neurótico, todo genio es un peligroso orgulloso, todo humano excepcional es una sospecha que me-rece ser denigrada, es cuando debemos apreciar el Heroísmo en su pureza.
Podemos soñar en el Héroe, pero cuidado con el ‘anti Héroe’, el bárbaro de las cloacas, el que es ‘especial’ por su miseria moral, el ex-céntrico de la basura, el que se cree diferente pero en realidad lo es por abajo.
Estamos en la era de los anti Héroes, de los ‘famosos’, de los figurines y los millonarios del ‘tener ‘ sin ‘ser’, cuidado con confundir Siegfried con una mezcla del alegre vicioso y el atrevido mercader.
Nuestros Héroes no buscan ganancias sino sacrificio, no son masoquistas, sino alegres héroes que buscan algo superior al mero placer personal.

Ramón Bau

jueves, 16 de mayo de 2013

El Infierno Ruso-Leon Degrelle



EL INFIERNO RUSO

Donde quiera que fuese, el drama seria idénticamente atroz, de diciembre de 1941 a abril de 1942, sobre los tres mil kilómetros de extensión del frente ruso, desde Petsamo al Mar de Azov.
Nosotros, voluntarios extranjeros, perdidos como los alemanes en estas espantosas estepas, estábamos reducidos a los mismos extremos: morir de frío, morir de hambre, luchar en todo caso.
Mis camaradas belgas y yo, nos batíamos entonces sobre las nieves del Donetz. Por doquier , el viento aullador. Por doquier, enemigos aulladores. Las posiciones eran horadadas en los propios bloques de hielo. Las órdenes eran formales: no retroceder.
Los sufrimientos eran indecibles. Indescriptibles.
Los caballos que nos traían huevos helados completamente grises y municiones tan frías que quemaban nuestros dedos, salpicaban la nieve de sangre que les cala de las narices gota a gota.
Los heridos quedaban helados en cuanto caían. Los miembros afectados, se ponían, en dos minutos, lívidos como el pergamino. Nadie se hubiese atrevido a salir a la intemperie a orinar. A veces, el propio chorro se convertía en una cuerda amarilla y retorcida de hielo. Millares de soldados quedaron con los órganos sexuales o los anos atrofiados para siempre. Nuestra nariz. nuestras orejas, estaban escaroladas como gordos albaricoques, de los que salía un pus rojizo y viscoso.
Era horrible, estremecedor.
Solamente en nuestro sector de las crestas centrales del Donetz, más de once mil heridos perecieron en algunos meses en la miserable escuela donde, rodeados de nieve por todas partes, nieve que a veces alcanzaba hasta cuatro metros de altura, unos médicos militares, vacilantes de fatiga, amputaban centenares de pies y de brazos, recosían vientres estallados, contenidos en bloques de sangre y de excrementos helados, caparazones relucientes de materias rojizas y verdeantes, parecidas a plantas enredadas al ras de un acuarium petrificado.
La evacuación desde nuestros puestos de combate hasta esa clínica atroz, de aquellos heridos atacados desde todos los vientos, se hacia sobre carretillas de los labradores rusos. Los cuerpos estaban apenas protegidos por un poco de bálago recolectado en los tejados de las últimas isbas. El transporte duraba a veces varios días.
Los muertos ya no se enterraban desde hacia mucho tiempo. Se les tapaba con nieve como se podía. Esperarían los deshielos de mayo para recibir sepultura. Una miseria desencadenada nos devoraba vivos. En nuestros uniformes mugrientos, aquellos piojos grises, de huevecillos brillantes como perlas. se habían encajado unos en otros como granos de maíz. Una mañana. ya exasperado. me desnudé a pesar del frío, sobre mi cuerpo mate ¡centenares de ellos!
Por otra parte, los uniformes no eran ya más que harapos. Nuestra ropa interior se había vuelto negruzca, se iba deshilachando de semana en semana Concluía en vendajes de urgencia para los heridos. Había soldados que se volvían locos, y corrían gritando hacia adelante, en las nieves sin fin. A cada cuerpo a cuerpo de batallón, cuatro, cinco, seis hombres se escapaban así. La estepa los engullía en el acto. Nunca, creo, que en ninguna parte del mundo, tantos hombres sufrieron tanto.
Pese a todo, lo resistieron. Una retirada general a través de aquellos interminables desiertos blancos y devorantes hubiera sido un suicidio.
El rechace deHitler, enviando al diablo a sus generales aterrados que reclamaban un repliegue de cien, de doscientos kilómetros, salvó al ejército, jamás se repetirá bastante. Con fríos de 40º y de 50° bajo cero, bajo toneladas de nieve que lo envolvía todo, ¿a qué hubiera podido conducir una retirada? La mayoría de los hombres hubiesen perecido en el camino, como pereció el ejército en retirada deNapoleón. y eso que él no había realizado su marcha en pleno invierno, sino en octubre y en noviembre, es decir, en otoño. Y Napoleón se retiró con un solo eje de marcha y no a lo largo de tres mil kilómetros de frente, a través de estepas inundadas en un gigantesco misterio glacial. Sin embargo, de centenares de millares de hombres que Napoleón llevó consigo en su retirada, solamente sobrevivieron algunos millares.
Entonces, ¿qué hubiese sido de las tropas alemanas engullidas en las inmensidades de nieve en enero y febrero de 1942. en los momentos de las más terribles heladas.?
Para una simple operación de enlace un día de enero de 1942, hubimos de emplear diecisiete horas para franquear cuatro kilómetros, tallando en la nieve con palos y hachas un profundo pasillo. El único limpia nieves facilitado a nuestro sector. se encontraba bloqueado por murallas de hielo. Jamas fue capaz de romperlas pese a los forzosos esfuerzos realizados. E incluso, al precio de terribles sufrimientos, puede que hubiésemos podido realizar, en dos o tres semanas, un repliegue de cien o doscientos kilómetros; pero ¿qué ventaja nos hubiera representado? pisar sobre cinco centímetros menos de nieve, Un grado menos de frío? Gran parte del ejército hubiera perecido retirándose, el resto se habría encontrado en una situación todavía peor, privado de sus últimas fuerzas físicas y morales por semejante esfuerzo, y habiendo además perdido su material defensivo, abandonado sobre el terreno o durante la marcha de retirada.
En contra de sus generales, Hitler tenia razón. Era preciso enterrarse fuera como fuese, protegerse fuera como fuese, sostenerse fuera como fuese. Encajarlo todo, soportándolo todo. sufrirlo todo. ¡pero sobrevivir! incluso, cargar sobre el enemigo si, en último extremo. se debía absolutamente encontrar un poco de comida o un mísero albergue.
Porque ellos, los rusos, gentes de las nieves, no solamente eran, físicamente, más rudos que nosotros y estaban acostumbrados a los fríos espantosos de aquellos climas, sino que además sabían, desde hacia siglos, cómo resistirlos. Poseían el arte de fabricar albergues contra el frío, mucho más eficaces que nuestros pobres refugios elementalmente improvisados. Algunos de sus campos de nieve eran verdaderas aldeas semisubterráneas para tribus mongolas. Sus nerviosos caballitos se acostaban entre aquellos mujiks militarizados, membrudos, rechonchos, con los ojos rasgados a fuerza de fijarlos en paisajes de nieve, los pómulos amarillos de la grasa basta, con la que se embadurnaban y que les caldeaba. Sus pies metidos en botas de fieltro, estaban envueltos en gruesas bandas de muletón. Sus uniformes, dobles o triples, enmorcillados de ataduras, les hacían parecer buñuelos hinchados. El cierzo no podía atravesarlos. Ellos vivían así desde siempre. Y aquel invierno particularmente atroz no les sorprendía exageradamente. Defendidos de tal forma contra la hostilidad de la naturaleza, pudieron incluso desarrollar operaciones ofensivas violentas, tanto al sur como al norte del frente.
Nos era indispensable, por lo tanto, contraatacar, recuperar las estepas perdidas. Reconquistamos pueblos destruidos. Tallábamos, ante los muros ennegrecidos de las isbas, parapetos hechos con bloques de hielo. Kilómetros de nieve nos separaban de nuestros nudos de resistencia, el enemigo se infiltraba por todas partes. Los cuerpo a cuerpo eran terroríficos. Solamente durante la jornada del 28 de febrero de 1942, en una aldea destruida llamada Gromwaja-Balka (Valle del Trueno), donde nuestro batallón resistía desde hacia ocho días el asalto de cuatro mil rusos, perdimos en un empeño espantoso que duró desde las seis de la mañana hasta la noche, la mitad de nuestros camaradas.
Nos defendimos desesperadamente entre los cadáveres de los caballos sobre los que las balas resonaban como sobre cristal. Los rusos avanzaban en filas cerradas, envueltos en sus largos abrigos amoratados. Sin interrupción, surgían nuevas olas que nosotros segábamos sobre los pantanos helados. Así fue el invierno ruso. Durante siete meses no hubo más que blancura deslumbrante. El frío roía los cuerpos. Los combates acababan con las últimas fuerzas.
Después, una mañana, apareció el sol, completamente rojo, por encima de las colinas blancas. Las nieves bajaron poco a poco a lo largo de los altos postes coronados de puñados de paja que habían señalizado las pistas hasta el día en que aquellas ensombrecidas copas fueron sumergidas. Aguas negruzcas se derramaron impetuosamente desde todas las colinas, mezclándose en los valles. Un molino comenzó a girar en el cielo azul.
El calvario de centenares de millares de soldados alemanes y no alemanes iniciaba su final. La tragedia de invierno había terminado.
Pero era la conquista de Rusia lo que era preciso reemprender.
Pues la táctica de guerra de Hitler se basaba, no solamente sobre una estrategia nueva— blindados y aviación de ruptura actuando en común y en masa— sino también sobre el efecto de la sorpresa.
En 1942 ya no seria posible contar con este efecto de sorpresa. Stalin conocía ya el método. La superioridad de iniciativa, por tanto, estaba perdida. La intervención estratégica de Hitler había sido genial: la Blitzkrieg, es decir, laguerra- relámpago, la irrupción fulminante en la retaguardia del enemigo, la ruptura masiva de sus lineas en puntos precisos donde se lanzaba, con violenta sorpresa, lo esencial de las fuerzas. El ariete estaba constituido por la masa enorme de carros de combate, delante de los cuales la artillería voladora de los Stukas., sembrando el terror, lo pulverizaba todo y abría las vías de penetración.
En Polonia, en Holanda, en el norte de Francia, en Yugoslavia, esta nueva formula de guerra, le había dado resultado porque, en cada uno de esos países, era la primera vez que se empleaba, permitiendo a las pinzas gigantes, de hierro y de fuego, cerrarse a la espalda del adversario acorralado, desmoralizado, aniquilado en un abrir y cerrar de ojos. En algunos días, cien mil, doscientos mil hombres eran hechos prisioneros.
Fue esa misma fórmula la que Hitler había reinventado en 1941, haciendo Irrupción a través de Rusia, consiguiendo las mismas penetraciones, los mismos copos. pero a una escala fabulosa, especialmente en Ucrania y en el Donetz. En cuatro meses varios millones de prisioneros, millares de cañones y de carros habían sido capturados.
¡Pero el Ural estaba más lejos que los Pirineos!
Hubiera sido preciso precipitarse antes. O bien, poder. gracias a una fuerza muy superior de blindados, montar dos o tres veces más volumen de operaciones de cerco, en vez de tener que operar con las mismas fuerzas. limitadas, de norte a sur y de sur a norte.
El hielo había precedido aHitler, le había enterrado con sus cuarenta. sus cincuenta grados bajo cero, más fuerte que el acero de sus divisiones blindadas y que la voluntad de sus audaces jefes de Cuerpos.
En 1942, hubiera sido preciso, por tanto, hacerlo otra vez así, pero sin contar con la posibilidad de sorprender aún al enemigo previamente advertido. A mayor abundamiento, Stalin, que él también era un genio a su manera. un genio elemental que sumergía a diario su voluntad en la sangre del prójimo para revivificarla. había tenido tiempo no solamente de desvelar los secretos de la estrategia hitleriana que había estado a punto de destrozarle. sino de encontrar una fórmula para detenerla. Era sencilla: ganar tiempo; ganar los meses, los años durante los que pudiera formar nuevos ejércitos, sacar sin piedad alguna, del gigantesco pozo que representaba la reserva de doscientos millones de habitantes de la URSS y forjar decenas de divisiones de carros que, un día. superarían de forma aplastante veinte mil carros contra algunos millares— Las fuerzas blindadas que habían asegurado los fulminantes triunfos de Hitler desde el otoño de 1939 al de 1941.
Hitler, en el verano de 1942, aún recolectaría victorias muy espectaculares entre el Don, el Volga y el Cáucaso. Pero las tentativas de grandes cercos no cuajarían ya. Como el toro, al que no se puede sorprender dos veces, el ruso había descubierto los lazos y cada vez los esquivaba a tiempo.
El último error soviético fue cometido en mayo de 1942 y acabo de poner en guardia a Stalin.
Sus tropas estaban pagando el lujo de tomar, prematuramente, la iniciativa. ¿Tal vez buscaban por encima de todo desorganizar la masa ofensiva alemana, en trance de hacer sus preparativos para iniciar, al sur, su ofensiva? En todo caso, en los primeros días de mayo de 1942, estuvimos a punto de quedar sumergidos, en el Donetz, por la avalancha enorme de tropas soviéticas procedentes de la región de Kharkov y lanzadas hacia el Dnieper y Dniepropetrovsk.
Hundieron el frente alemán, se lanzaron adelante. Pero se limitaban a correr. Correr no basta para destruir. Los rusos no habían aún aprendido exactamente el mecanismo de las tenazas de cerco. Nosotros les dejamos perderse en el vacío. Las divisiones alemanas y los voluntarios extranjeros, belgas. húngaros, rumanos, croatas, italianos, no perdieron la cabeza. Todos quedarían exactamente pegados a los flancos de la abertura enemiga. Y volvieron a cerrarse en sus retaguardias cuando Los soviéticos, por profundizar demasiado llegaron demasiado lejos, y de forma primitiva. De nuevo, como en 1941, varios centenares de millares de rusos fueron hechos prisioneros. Ninguna de sus unidades pudo escapar. Estábamos concentrados sobre los dos costados y a la espalda de la masa cogida en nuestras redes.
Fue para los rusos un gran desastre, que completo Hitler aprovechando esta terrible sangría de los soviets para dejarse caer sobre Orel, abriendo así a sus tropas el camino de las llanuras del Don, de Stalingrado y del Cáucaso. Stalin. definitivamente, se había dado cuenta de que estaba todavía lejos de igualar tácticamente a su vencedor. No se arriesgaría a atacar a fondo antes de que sus fuerzas no llegasen a ser muy superiores a las del Reich.
Entonces, solamente, podrían compensar, por la fuerza del número, la superioridad táctica de los ejército blindados de Hitler, todavía aplastante en la primavera de 1942, pero que se reduciría a medida que los jóvenes jefes del ejército rojo, desembarazados de la ignorancia rutinaria de sus mayores, asimilarían, a fuerza de tiempo, de tesón y también de reveses analizados inteligentemente, la estrategia que había hecho de Hitler un vencedor y que acabaría por convertirle en un vencido.
Pudo creerse, en el verano de 1942, que Hitler, lanzándose hacia la extremidad sur de la Rusia soviética, iba esta vez a acabar definitivamente con el coloso ruso. Las rupturas de julio y agosto de
1942 habían sido absolutamente impresionantes.
Nosotros mismos, que participábamos en ellas estábamos embriagados de entusiasmo. Cabalgábamos á través de las llanuras magnificas del Don, donde millones de plantas de maíz y de girasoles, de tres metros de altura se extendían hasta la linea de un horizonte dorado. Franqueábamos nadando, con la metralleta al cuello, los ríos verdes de un kilómetro de ancho, al pie de colinas coronadas por antiguas tumbas tártaras y festoneadas de pámpanos de uvas a punto de sazón.
Progresábamos treinta y cuarenta kilómetros cada día.
En algunas semanas, el ala izquierda de la ofensiva había llegado a las proximidades de Stalingrado.
En el ala derecha, nosotros habíamos franqueado el Don, alcanzando los grandes lagos del Manich, estrellados durante la noche por millones de margaritas irreales dibujadas por la luna sobre las ondas. Unos camellos delineaban sus peladas jorobas patinadas como cuero viejo Un remolino de polvo, de decenas de kilómetros de largo señalaba las columnas de carros que seguían millares de jóvenes infantes. desabrochados los cuellos, cantando a voz en grito en el verano ardiente. A principios de agosto, más allá de las aguas saltarinas del río Kouban, aparecieron ante nuestras miradas deslumbradas los picos gigantes del Cáucaso, de cimas blancas, brillantes como el cristal.
En los calveros de los primeros bosques, ante cabañas de madera montadas sobre pilotes— para protegerse de los lobos en invierno— las mujeres armenias ordeñaban búfalas gigantescas de cuello colgante como boa gris
¡Habíamos avanzado durante más de mil kilómetros¡ !Habíamos llegado a las fronteras de Asia!
¿Quién nos detendría ahora?
Y sin embargo, en realidad no habíamos llegado a ninguna parte, pues, si nosotros teníamos conquistado el suelo, no habíamos acabado con el adversario. Había huido antes de quedar prisionero en nuestros cercos. Se había desvanecido por todas partes.
Casi creíamos que no existía.
No se clavaría al suelo en tanto no hubiésemos llegado casi al fin de nuestra carrera, terriblemente lejos de nuestras bases, numéricamente reducidos: heridos, lisiados, enfermos, atacados de disentería, eran muy numerosos los que hablan ido quedando inutilizados a lo largo del camino.
Iba a terminar el verano. Y fue solamente en ese momento cuando los rusos dieron la cara, en el momento en que las primeras lluvias de otoño caían en masas enormes.
¿Iba a pararlo todo por segunda vez el invierno ruso?
¿Iba a hacernos fracasar?
Lúcido, habiendo por fin comprendido que una sangría semejante a la de 1941 culminaría su perdición, Stalin habla vigilado con un cuidado extremo que sus tropas no se dejasen cercar en ninguna parte. Prefería perder mil kilómetros mejor que cinco millones de hombres como el año precedente. El espacio, en la guerra. es un acordeón. Va y viene.
Nosotros no habíamos conseguido conquistar más que el aire dorado del verano y un suelo desnudo.
Los railes de las lineas ferroviarias habían sido cortados cada diez metros. Las fábricas se habían vaciado de su material, hasta el último banco y hasta el último perno. Las minas de carbón ardían por todas partes en fabulosas masas anaranjadas que volvían locos a nuestros caballos. En los pueblos no quedaban más que viejos campesinos encorvados, campesinas piadosas y bonachonas, bellos chavalillos rubios jugando cerca de los pozos de madera. En las plazas  públicas sólo nos esperaban las estatuas horribles, siempre las mismas, en cemento vulgar, de un Lenin con  vestimenta de pequeño burgués y ojos de asiático o de  tetuda deportista de muslos poderosos como vigas de hormigón.
La única resistencia seria, la  encontramos ya demasiado tarde, completamente al final, justo en el  que hubiera sido preciso terminar la conquista envolviendo losos pozos de petróleo ante la frontera de Persia  — objetivo real de nuestra ofensiva hacia el sur — en tanto que Paulus hubiera debido rechaza a los rusos al otro lado del Volga, convertido en frontera de Europa.
Pero, también allí, los soviets, repentinamente se habían clavado a la tierra.
He conocido; como tantos otros, el esfuerzo desesperado de estas ultimas semanas, estas semanas en las que sentimos por vez primera que, tal vez, la victoria en Rusia, se nos escapaba , es decir
Rusia se nos escapaba. Habíamos llegado a cien kilómetros del Asia turca, a unos montes altos y salvajes, a bosques de encinas inexplorados, donde no se avanzaba mas que a golpe de machete, acribillados de obstáculos, inundados por las lluvias de otoño. Los carros de combate ya no pasaban. Las bestias de carga ya no pasaban, o reventaban de hambre. Flageladas por las ráfagas.
Nos deslizábamos con enorme esfuerzo en aquellos bosques esponjosos, de eterna vegetación embarazados por las lianas y los matorrales espesos y picantes de millares de endrinos salvajes. Allí, los rusos eran reyes, habiendo preparado sus abastecimientos a tiempo, emboscados entre los zarzales espesisimos o instalados a caballo en las ramas de los árboles del enorme bosque. Nos tendían mil trampas, nos acribillaban invisibles, omnipresentes.
Las lluvias mezcladas con las primeras nieves, se abatieron en huracán. Destrozaron, a nuestra retaguardia, los puentes de madera que habíamos tendido sobre los torrentes durante nuestro avance. Era por ellos, y solo por ellos, por donde hubiesen podido aun llegarnos un reavituallamiento de fortuna y algunas municiones. Reducidos a nosotros mismos, vivíamos de la carne cruda de los caballos muertos hacía una o dos semanas y que las aguas turbulentas depositaban en las curvas de los torrentes Con nuestros cuchillos los reducíamos, a fuerza de picarlos, a una especie de pasta negruzca. La hepatitis transformaba a los soldados en espectros: en nuestro sector, frente a Adler y Tuapse, y solamente en él, doce mil ictéricos fueron evacuados en algunas semanas.
Nuestra Legión, como otras muchas unidades, no era más que la sombra de si misma, reducida a la séptima parte de sus efectivos. Descarnados, estábamos encaramados a más de mil metros de altura sobre picos barridos por las tempestades, bajo los árboles retorcidos por los tornados otoñales. Los rusos reptaban durante la noche de tronco en tronco hasta llegar a nuestras guaridas inundadas de agua, que jalonaban nuestra linea de crestas. Les dejábamos aproximarse hasta dos o tres metros, y en la sombra librábamos combates atroces.
Los tiros de contención, durante el día. eran tales que los cadáveres de la noche anterior habían de quedar colgados en las raíces hasta que la cabeza se separaba al cabo de dos o tres semanas; bajo nuestros ojos sólo quedaban vértebras saliendo de la guerrera, superpuestas como collares de mulatas.
Pocos de entre nosotros habían de librarse de quedar heridos. Yo tuve el estómago abierto y el hígado perforado. ¿Qué hubiese podido hacer más que quedarme entre mis hombres, al borde de la depresión? No éramos más que despojos humanos, hambrientos e hirsutos. ¿Cómo, en ese estado, pasaríamos un segundo invierno cuando las nieves hubiesen cubierto otra vez la cadena entera de los montes y todo el país que teníamos detrás?
Fue entonces, el 19 de noviembre de 1942, a las cinco de la mañana, al otro extremo del frente sur, al noroeste de Stalingrado, a la cabeza de puente de Kremenskaja sobre el Don, cuando millares de cañones soviéticos rugieron, cuando millares de carros se precipitaron a través de las posiciones del Tercero y Cuarto Ejércitos rumanos.
Una semana más tarde, doscientos treinta mil soldados alemanes habrían sido rechazados hacia Stalingrado en un cerco que no era, en realidad, más grave que otros veinte en los que los rusos se habían hecho prender con anterioridad. que incluso pudo haber sido roto, pero que la impericia y la apatía del funcionario puntilloso que era el general Paulus convertiría, en algunas semanas, en desastre.
La segunda guerra mundial llegaba a su gran ruptura.
La Alemania invencible de Hitler había sido vencido por vez primera. Acababa de bascular sobre la pendiente de la derrota.
La caída se prolongaría a lo largo de mil días antes de que el ultimo cadáver, el de Hitler, ardiese en Berlín bajo doscientos litros de gasolina, en el ennegrecido jardín de la Cancillería.
 
León Degrelle