martes, 18 de junio de 2013

El Caso de Alex Möller

26 de octubre 2011: Axel Möller fue condenado por el Tribunal de Distrito de Rostock a 2 años y 6 meses de cárcel por no obedecer a las restricciones a la libertad de expresión en Alemania.

La sentencia contra Axel Möller (jefe de Altermedia Deutschland): dos años y medio de prisión efectiva causó conmoción en el ambiente porque en las palabras finales, que usualmente se usan para el descargo, él proclamó: "No hay razón alguna para retractarme de una sola palabra de lo que he escrito".

Möller militó en partidos nacionales (DVU, los Republicanos de Schönhuber, por último el NPD hasta eso del 2002) pero siempre conservó una enorme independencia de juicio y un estilo muy personal (cierto sarcasmo despectivo hacia los demócratas), que jamás le impidió ser terriblemente objetivo

Este es el alegato final de Möller, traducido (no muy felizmente) al español y no muy bien leido. El original alemán estaba muy bien redactado. Donde quepan dudas, confrontar con el texto inglés.


Ya está en la cárcel democrática donde seguirá por lo menos unos 30 meses.

Su correspondencia pasa por estricta censura y, en ciertos casos, queda incautada. Pero demostrar que hay gente que se interesa por él y su salud es también una manera de protegerlo.

Lo pusieron preso pensando que acababan con el problema de la Internet disidente. Pero Altermedia sigue. No tan ágil e incisiva como antes, pero sigue. ¿Estaba dando el preso instrucciones por carta?

La fiscalía lo fue a ver a Möller exigiéndole que revele quiénes son esos lugartenientes, mezclando promesas y amenazas según dependiendo de su cooperación o reticencia.

El les dijo que de él no iban a extraer ni una sílaba. De allí la represalia de armarle una nueva causa y controlar el correo estrictamente.

Lamentablemente la institución donde reside Axel Möller le denegó el pedido de una subscripción a un periódico conservador; argumentaron que esa lectura podría "debilitar el objetivo de la pena".

En respuesta Möller pidió por escrito una subscripción a los periódicos mas virulentos del bolchevismo local, de esos que están bien a la izquierda del rojo más intenso. Es una salida inteligente, porque no pueden aceptar ni rechazar la petición.

Es un ex-ciudadano de la Alemania Oriental, que se hizo 3 (tres!) arduos años de marina en un ejército disciplinado.

Quieren iniciar a Möller otro proceso, ahora de "Volkverhetzung" (palabreja intraducible, incitación al odio o algo así….) por unas expresiones referentes al Holocausto efectuadas en su correspondencia privada y siempre bajo control tutelar de la censura carcelaria.

Claro, lo que quieren es que Möller revele quiénes siguen con Altermedia y se agarran de lo que pueden.

Como Möller no fume, ni bebe, ni consume café, no sufre demasiado las privaciones inmediatas.

Lo que más le pesa es que la biblioteca de ese instituto penitenciario es demasiado espartana. Allí sólo hay novelas (con toda la violencia del género), pero Séneca, Marco Aurelio, Nietzsche y todas esas filosofías subversivas contra el sistema están ausentes. Tampoco le dejaron traer sus libros o ni puede adquirir nuevos.

El problema grave es que algunos fiscales amagan con encajarle otra causa (incitación al homicidio contra el judío mandamás de acá) para prolongar su cautiverio otro año más. Hay que ver si esto es sólo una espada de Damocles o qué cargos concretos se levantan.

Trozo de una carta de Möller desde la cárcel:

“Si en algún momento futuro voy a desempeñar algún rol en esa zona entre propaganda y política me parece hoy asunto poco relevante, dado que hasta entonces serán unos cuantos años. Justamente antes de ayer recibí visita de la fiscalía que me presentó el material preparatorio para la próxima acusación. Ella comprende 62 actos delictivos. En el caso de siete se trata de artículos, el resto es por lo que algunos comentaristas escribieron en el foro. Aunque tal vez la próxima acusación realmente no abarque todo hay que presumir que el próximo proceso será como el de Rostock y la condena no va a ser menor. Ya antes se había hablado de cuatros años (…)

“…. Lamentablemente en mi situación no puedo retribuir en nada, salvo mi promesa de que voy a resistir sin que nadie que me brinda su apoyo pueda quedar decepcionado por mi conducta. Yo me considero un Überzeugungstäter [= algo así como un delincuente por convicción] que no tiene nada de qué arrepentirse y cuyo crimen consiste en haber dicho en voz alta lo que cantan los gorriones en los tejados, y que jamás ha dudado en conceder el derecho de libre expresión a sus adversarios”.

A. Möller.

Herrn Axel Möller

JVA Stralsund

Franzenshöhe 12

18439 Stralsund

Alemania

La pagina Web es: http://altermedia-deutschland.info

kontakt@altermedia-deutschland.info

Ian Kershaw Y La Solucion Final





IAN KERSHAW Y LA SOLUCIÓN FINAL

Cuando se entrevista a! autor de un libro sobre el holocausto, suele suceder que es más interesante lo que calla que lo que dice. En este caso se produce el caso inverso, pues el historiador británico lan Kershaw proclama abiertamente lo que hasta ahora ha sido tabú.
Kershaw cobró fama hace unos pocos años gracias a los dos tomos de su mastodóntica biografía de Hitler. El proyecto respondía a dos motivaciones básicas. La primera, mediante dos gruesos volúmenes repletos de notas, dar la apariencia de que se trataba de una sesuda biografía, imposible ya de superar en cuanto a rigurosidad y que hacía inútil cualquier ulterior biografía. La segunda, desmarcarla del resto al presentar a un Hitler que lejos de ser genial y cautivador, era en realidad vago, ineficaz, monótono y aburrido.
El objetivo era claro: mediante una tediosa lectura acerca de un líder que no tenía atractivo ni tan siquiera como encarnación del mal, convencer a cuantos lectores fuera posible de que no merecía la pena indagar más sobre el personaje.
El paso del tiempo ha demostrado que también este intento fue más bien vano, lo cual empero no detiene la inercia de la inversión editorial. Hay que aprovechar el esfuerzo realizado y pagar los favores prestados mediante la publicación de flecos, cual es la recopilación de artículos de Kershaw sobre el manido tema de los alemanes y el holocausto ("Hitler, los alemanes y la solución final").
En la promoción de esta obra menor su autor es entrevistado por "El Mundo" (26 may 09), y lo que declara de forma bastante natural bastaría para rasgar incontables vestiduras. Es necesario leer la entrevista varías veces para no tener la impresión de que se está soñando o que es fruto de una mala jugada por parte del traductor. Kershaw abre debates y establece afirmaciones con una naturalidad tal, que bien pareciera que la legislación penal que castiga la banalización del holocausto fuera igual de banal.
Kershaw proclama un criterio que treinta años atrás ya lanzó David Irving en su monumental "La guerra de Hitler", pero que entonces fue objeto de polémica mundial y censura en Alemania.
Consiste en que dado que no sólo no hay prueba alguna que relacione a Hitler con las cámaras de gas, sino que en ocasiones pareciera que éste no supiera nada o no tuviera mayor interés en la materia, cabría preguntarse si las mismas, en caso de existir como dicen, fueron iniciativa suya o de otros. Ante la asombrada interpelación de cómo sería posible que éstas se construyeran y pusieran en marcha sin su impulso o cuando menos su conocimiento, la curiosa respuesta de Kershaw es que Hitler no era un líder tan poderoso como se nos ha hecho creer, sino más bien débil e indeciso, viéndose superado por hechos consumados a los que posteriormente daba su aquiescencia.
Conozcamos en boca del docto y prestigioso historiador británico, la respuesta a la asombrosa pregunta acerca de la implicación real de Hitler en la llamada "solución final":
«¿Y Hitler?, ¿Fue el Führer un líder taciturno con raptos de melancolía que lo dejaban ausente de la toma de decisiones, como aseguran algunas crónicas que Kershaw recoge en su libro? ¿O fue el centro de todas las decisiones, la medida que dio forma al III Reich? “Hitler estructuró la doctrina nazi y otros interpretaron sus deseos. En el caso de la solución final y las cámaras de gas, la iniciativa correspondió a los gobernadores nazis, sí, pero la tomaron interpretando el discurso de Hitler y, en todo momento, con la autorización explícita de Berlín”.
Kershaw afirma por tanto que el llamado holocausto surgió de unos gobernadores civiles de Hitler, que sin órdenes de éste, actuaron por iniciativa propia en consonancia a sus deseos y discursos. Dado que deseos y discursos están sujetos a errores de interpretación, siguiendo su argumentación bien pudiera ser que la "solución final" fuera la consecuencia de un malentendido.
Por desgracia la entrevista no da mayor concreción, y queda sin indicar en cuál de los discursos de Hitler expresa su deseo de poner fin a la vida de cuanto judío caiga en sus manos. No hay tal discurso ni en ningún texto de Hitler se indica este deseo.
Por lo que se refiere a sus deseos, no puede descartarse que efectivamente el Führer en alguna ocasión expresara ante dichos gobernadores frases tales como "cuántos problemas me quitaría de encima si no hubiera judíos", palabras que Kershaw asume fueron interpretadas de una forma ciertamente drástica por subordinados ‘incontrolados’.
Así pues, los solícitos gobernadores decidieron dar una sorpresiva alegría al Führer materializando uno de sus deseos insatisfechos.
¿Constituyen las líneas anteriores una exageración de mal gusto? En absoluto, pues Kershaw, inasequible al desaliento, prosigue con su tesis:
« (¿De dónde salió la iniciativa para empezar la matanza? ¿De Berlín o de Warthegau?) »., se pregunta lan Kershaw en uno de los textos de "Hitler y la Solución Final". Warthegau fue el nombre de una de las provincias del III Reich en el noroeste de Polonia. Allí, y con cierta autonomía de decisiones, según dice Kershaw, fue donde se ‘inventaron’ las primeras cámaras de gas
En definitiva, según Kerhsaw, el gobernador de Warthegau -el Gauleiter Arthur Greiser, con sede en Posen- no sabía qué hacer con su exceso de judíos y propuso construir cámaras de gas. Y pretende que alguien en Berlín, tal vez el propio Hítler, dijera: "¡Buena iniciativa! Adelante, y a ver qué sale de todo esto!".
Lástima que al acabar la guerra, el gobernador que "inventó las primeras cámaras de gas" y al que se le asigna el inicio del holocausto, no despertara mayor interés entre sus captores norteamericanos. Éstos lo entregaron sin más a los polacos, que lo ejecutaron sin pena ni gloria el 14 de julio de 1946. Por desgracia, no estaba allí el historiador Kershaw para advertirles que tenían en su soga no sólo a un testigo clave, sino también a un “notable protagonista de la triste historia de la humanidad”.
Con posterioridad, siempre según el historiador británico, otros gobernadores se sumarían al proyecto para no ser menos, y cada uno aportaría su particular granito de arena. De tanto en tanto Hitler sería informado, expresando a lo sumo su desacuerdo aquí y su visto bueno allá, pero satisfecho a fin de cuentas de constatar que sus colaboradores tenían espíritu de iniciativa y lo llevaban a la práctica.

¿Nueva exageración de mal gusto? Nada más lejos de mi intención, pues la entrevista concluye de modo expeditivo:
«Kershaw analiza sus argumentos [el de "los primeros promotores"] y llega a la conclusión de que la idea de la Solución Final no tuvo un arquitecto global sino una suma de inspiradores y experimentadores casuales».
Lo dicho, que a Hitler no le interesaba especialmente el tema, y el exterminio surgió de la mente de quienes tenían a los judíos a su cargo, quienes como "experimentadores casuales" construían aquí y allá cámaras de gas que hacían operar según su buen entender. Kershaw lo puede decir más alto pero no más claro: el exterminio judío "no tuvo un arquitecto global".
Llegados aquí, uno no sabe si es el día de los Santos Inocentes, si Kershaw manifiesta síntomas de demencia senil, o si cree que los lectores son estúpidos.
Hitler, por lo general tan atento a la repercusión interior de sus medidas y al impacto diplomático de las mismas, parece ser que en lo referente a exterminar gente dejaba hacer.
Un célebre político francés manifestó que la guerra es un asunto demasiado serio para dejarlo en manos de los militares. Llegado el caso, Hitler habría dicho sin duda que el exterminio es un asunto demasiado serio para dejarlo en manos de los verdugos.
Cuando supuestamente se tomó la decisión de gasear a los judíos, no hacía ni seis meses que se había producido en el país un terremoto que sacudió sus cimientos: el pulso entre el semidesconocido obispo de Münster, conde von Galen, y el todopoderoso Estado nazi. La disputa surgió a cuenta de la eutanasia forzada de los casos gravísimos de disminuidos psíquicos acogidos por el Estado. El impacto diplomático del escándalo, tanto en la Santa Sede como entre los países aliados y neutrales, y su hábil explotación por parte de las potencias enemigas de Alemania, forzó el cierre del incipiente proyecto y la insólita victoria de un solo hombre frente al aparato del Tercer Reich.
SI Alemania se vio incapaz de hacer valer, ante el interior y el exterior de la nación, su argumentación de que en los casos graves e irrecuperables de demencia, etc es humano y deseable evitar una vida vegetal inhumana, con mayor motivo debía mirar con temeroso recelo la nefasta repercusión de un proyecto tanto o más conflictivo: el gastamiento masivo de hombres, mujeres y niños sanos por su mera condición judía.
Si aquel programa eutanásico había llegado a oídos de la jerarquía eclesiástica y por ende a oídos del mundo entero, era más que aventurado creer que un exterminio tal iba a poder quedar oculto. En caso de conocerse, se produciría una nueva conmoción en el interior del país; un descrédito antes sus aliados; una condena firme por parte de los países neutrales, ya de por sí sometidos a una creciente presión por rusos y angloamericanos, y por último pero no menos importante, un elemento propagandístico de primer orden en manos de sus enemigos.
¿Creía Hitler realmente que podía crear un operativo secreto que diera muerte a millones de seres humanos sin que la noticia saltara más allá de sus fronteras? Difícilmente, si hemos de creer lo que él mismo escribió en el Mein Kampf,:
«No es posible, especialmente en vista de la locuacidad del pueblo alemán, construir una organización de una cierta magnitud y al mismo tiempo mantenerla secreta ante el exterior o tan siquiera ocultar sus objetivos. Todo propósito semejante será frustrado de mil modos distintos. No es sólo que nuestras autoridades policiales tienen hoy a su disposición una plana mayor de proxenetas y gentuza similar que por las treinta monedas de plata de la paga de Judas traicionarán cuanto puedan averiguar o incluso inventar, es que en tal caso los correligionarios mismos jamás pueden guardar el debido silencio» (1).
Cuando escribió esas palabras, Hitler tenía en su contra a las autoridades policiales germanas. En el momento del holocausto, a los servicios de inteligencia de las mayores potencias del mundo, tanto o más capaces de encontrar elementos dispuestos a la traición.
Sin embargo, parece ser que Hitler no se creía sus propios libros, y creyó poder ocultar la existencia de las cámaras de gas. Obviamente, el secreto era vital para el éxito de las mismas, no sólo para evitar la estampida de la población judía, sino también para impedir que la presión interior y exterior forzara un nuevo renuncio del régimen y una pérdida irreparable de su imagen.
La única fórmula imaginable pasaría lógicamente por un procedimiento férreamente centralizado que garantizara la máxima discreción (y Kershaw precisamente niega esta centralización y acepta que solo es posible pensar en ‘actos descentralizados y sin autorización’). Algo ciertamente ilusorio habida cuenta de que estamos hablando de transportar por media Europa a millones de seres humanos, destinados a una muerte industrial que requiere de importantes recursos, la participación de no pocas instancias y el empleo de cuantioso personal humano.
Pero la versión de Kershaw hacer creer que Hitler no obstante era una persona audaz y no se dejó amedrentar por los riesgos, aunque bien es verdad que en cuestión de secretos la suerte le abandonó en la guerra. Sus códigos secretos, sus instalaciones secretas, sus armas secretas, sus ofensivas secretas... todas fueron en mayor o menor medida traicionadas. La diosa Fortuna quiso sin embargo que la más sobrecogedora de sus presuntas realizaciones, el pretendido exterminio por medio de cámaras de gas de millones de seres humanos y su posterior cremación, quedara hasta el final de la guerra oculta ante sus enemigos.
Sin embargo, el Sr. Kershaw pretende hacernos creer que ello no fue mérito de una organización tremendamente compacta, juramentada por un pacto de silencio y hermética al exterior, sino a un milagro sin igual que permitió que un permanente manto de silencio cubriera las asesinas iniciativas personales de diversos gobernadores, asesorados por sus propios consejeros y técnicos. Sin el control ni el impulso de un "arquitecto global", sino por propia inspiración y por medio de "experimentaciones casuales".
El milagro es mayor si se tiene en cuenta que tal como nos refiere Kershaw, así como el conocimiento acerca de las cámaras de gas era extremadamente escaso, no sucedía otro tanto con los fusilamientos masivos de judíos en la retaguardia del Frente ruso.
« <La información sobre los fusilamientos en masa en el este de Europa estaba en el ambiente, era fácilmente accesible>, explica Kershaw a EL MUNDO en un correo electrónico. (Pero muchos alemanes decidieron no oír ni ver).
« (Otra cosa, continúa el historiador, es el asesinato en masa en las cámaras de gas. Al respecto hubo mucha menos información. Y, en cualquier caso, no hubo un conocimiento global de la escala de los asesinatos) ».
Kershaw hace una interesante equiparación entre esos fusilamientos masivos de la guerra anti guerrillera en Rusia y las cámaras de gas, pero las diferencias bien pudieran ser mayores que las analogías, y las consecuencias que de ellas se derivan irían mucho más allá de las apuntadas.
En primer lugar, esos fusilamientos tenían lugar en un área de guerra y especialmente sometida a la acción de las guerrillas comunistas que exterminaban a todos los oponentes sin piedad. Estaban encuadrados en las medidas de la lucha antipartisana y dependían jerárquicamente del ejército tanto por su ubicación como en razón a su propósito, por mucho que muchas acciones las llevaran principalmente a cabo Einsatzgruppen de la SS.
A su vez, por motivos obvios estos fusilamientos tenían lugar generalmente en la profundidad de los bosques, en pueblos perdidos donde habían acontecido represalias o actos de los comunistas, en los que previamente se habían cavado las correspondientes fosas. La misma naturaleza de los fusilamientos, el más bien escaso personal adscrito a los Einstatzgruppen, el laborioso proceso de ocultación de los cadáveres, la previa huida de buena parte de la población judía..., son todas ellas circunstancias que impiden que el número de sus víctimas pueda ser en absoluto comparable al que se asigna a las presuntas cámaras de gas.
Con todo, es natural que pese a la inmensidad del Frente ruso y a la triste cotidianidad de los fusilamientos durante la guerra, radio macuto funcionara y soldados de permiso hicieran llegar noticias de los mismos a la población germana.
Así lo confirman los testimonios secretamente recogidos en los informes periódicos de la SD, que con meticulosa precisión germánica daban cuenta del estado de ánimo de la población. Por el contrario, en los mismos no es posible hallar ni uno sólo que haga referencia a la muerte de judíos en cámaras de gas.
Resulta inaudito que tal como señala Kershaw, la población civil alemana tuviera conocimiento de lo que sucedía en secretas operaciones de castigo, acontecidas en recónditos bosques rusos situados a millares de kilómetros de distancia, y que a lo sumo se habrían llevado la vida de varias decenas de millares de personas, y por contra ignorara lo que sucedía en la propia Alemania -Auschwitz estaba ubicado en el Gau de la Alta Silesia-, o a escasos kilómetros de su frontera -en lo que quedaba de la antigua Polonia-, y que estaba ocasionando millones de muertos civiles.
El personal ferroviario, el adscrito a la custodia y vigilancia, el administrativo, el técnico, el sanitario, las auxiliares femeninas... todos demostraron una discreción que contradice la aseveración de Hítler acerca de la "locuacidad del pueblo alemán", e incluso su lamento de que "tos correligionarios mismos jamás pueden guardar el debido silencio".
Finalmente y volviendo a la entrevista, aunque Kershaw señale que "la iniciativa correspondió a los gobernadores nazis, sí, pero la tomaron interpretando el discurso de Hitler", tal vez para tranquilizar a las mentes bienpensantes añada que al menos éste efectivamente se manifestó a favor de "soluciones radicales":
« (Joseph Goebbels describió a Hitler como el "incuestionable campeón de las soluciones radicales a la cuestión judía". Creo que esa frase lo resume todo muy bien)».
Esta frase está extraída del Diario del ministro, y si hace falta acudir a los Diarios de Goebbels para probar la implicación de Hitler en las cámaras de gas... ¡apañados vamos!
En primer lugar, aclarar que los Diarios, si bien contienen alguna que otra anotación contra los judíos, en ningún lugar expresan que Hitler hubiera decidido matar a todos los judíos. Sólo en una ocasión alude a una especie de campo para criminales en el área de Lublin (27 mar 42), pero ni en ésta ni en ninguna otra ocasión hace referencia a las cámaras de gas. Auschwitz sólo es mencionado una vez (20 dic 44), en ocasión de un bombardeo aéreo contra sus fábricas. Dado que la edición de los Diarios de Goebbels, desde junio de 1941 a abril de 1945, ocupa quince tomos y totaliza 9.000 páginas, debería constituir una extraordinaria fuente del holocausto. Por el contrario, su resultado es increíblemente magro.
Quien crea que ello se debió a razones de secreto de Estado, yerra. Goebbels escribió abiertamente acerca de los principales temas objeto de secreto, planes militares inclusive.
De hecho, puestos a citar el Diario de Goebbels, hagámoslo en su integridad y no solamente en las ocasiones que convienen al caso. Consiguientemente, también deberían mencionarse anotaciones que están en contradicción con un plan de exterminio, siendo tal vez la más destacada de ellas la intención de Hitler, expresada en fecha tan tardía como el 30 de mayo de 1942, de trasladar a los judíos a África, lo que demuestra que no había orden de exterminio alguna.
Ciñéndonos a la frase que según Kershaw "lo resume todo muy bien", según la cual Hitler sería el "incuestionable campeón de las soluciones radicales a la cuestión judía", lo cierto es que lo único que resume muy bien es la pobreza de la argumentación de Kershaw.
Según Goebbels, Hitler es el campeón de cuanto positivo hay en la vida. Es el campeón de la perspicacia; el campeón de la camaradería; el campeón de la lealtad; el campeón de la armonía entre los pueblos... Si Hitler practicase el windsurfing, Goebbels escribiría que es el campeón de las olas.
No obstante, debe señalarse que en su diario suele ser Hitler quien por lo general coincide con Goebbels, y no al revés, matización harto importante puesto que el "incuestionable campeón de las soluciones radicales a la cuestión judía" es Goebbels, y no Hitler.
No tiene por tanto mucha significación que Goebbels incrementara sus méritos haciendo constar en su diario la plena concordancia del Führer hacia su política radical. Lo que sí tiene mucha significación es que Kershaw recurra a una simple y vaga declaración de intenciones, y no encuentre en ese mismo diario acciones que la respalden. De hecho, a la hora de la verdad y para frustración de Goebbels, "el campeón de las soluciones radicales a la cuestión judía" resulta no ser tan radical. Un buen ejemplo es la negativa dada por Hitler a Goebbels relativa a su intención de evacuar de Berlín a los judíos emparentados con arios (22nov41), ratificada de nuevo bastante tiempo después (25ene44). Cuando finalmente, seis meses antes de finalizar la guerra, Hitler toma una decisión al respecto, no es la de evacuarlos a un oscuro campo de concentración, sino la de integrarlos en unidades de construcción de fortificaciones (10nov44).
Si la tesis de Kershaw, consistente en que la muerte de millones de seres humanos respondió más a un criterio aleatorio que planificado, llevado a cabo sin orden ni concierto por medio de iniciativas individuales, nacidas de las particulares interpretaciones de deseos que Hitler expresó veladamente en conversaciones y discursos, entonces en lugar de "Hitler, los alemanes y la solución final" debería titular a su libro "Los dirigentes aliados y la solución final".
Si los "alemanes decidieron no oír ni ver", otro tanto cabría decir de sus enemigos. Más impactante que el grado de conocimiento del pueblo alemán, lo es el insólito grado de desconocimiento del mando aliado sobre la existencia de ese supuesto crimen de envergadura sin igual, realizado espontánea y descentralizadamente a lo largo de más de tres años. Kershaw haría bien en dar respuesta a esta cuestión. También a la de porqué se ha hecho creer a varias generaciones que Hitler llevó a cabo un exterminio metódico, si en verdad, tal como él sostiene, "la Solución Final no tuvo un arquitecto global sino una suma de inspiradores y experimentadores casuales".

NOTAS:
(1)- Adolf Hitler, Mein Kampf. Franz Eher Nachf. Munich, 1939. Pag. 608.

La Unidad de Sudamerica-Alberto Buela




LA UNIDAD DE SUDAMERICA

La necesidad de una fuerza geopolítica suficiente para soportar las presiones y las influencias de un  poder externo es una evidencia que muchas veces se ignora. Un ejemplo es Sudamérica que desde su llamada ‘independencia’ ha sido dominada por el capitalismo de Inglaterra y ahora de USA.
Europa es otro ejemplo distinto: en Europa el enemigo es interno, está infiltrado en su propia jerarquía política, de forma que la mal llamada unidad europea no tiene ‘misión’ fuera de lo meramente comercial. Pues la misión heroica de Europa, eliminar el capitalismo financiero y la invasión inmigratoria no existe en el proyecto europeo dirigido precisamente por esa anti élite financiera.

Nacido en Buenos Aires en 1946, Alberto Buela es un filósofo argentino, especializado en antropología y geopolítica.
En 1981, bajo la dictadura militar, fue encargado por la Central Sindical CGT (entonces en la clandestinidad) se representarles en la OIT, en Ginebra.
Su tesis doctoral en la Sorbona de Paris fue sobre El Fundamento metafísico de la ética en Aristóteles
Fue profesor de filosofía en varias Universidades argentinas
Ha publicado entre otros El sentido de América (1990), Pensadores Nacionales Iberoamericanos (1992), Ensayos iberoamericanos (1994), Hispanoamérica contra Occidente (1996), Meta política y filosofía (2002), Teoría del disenso (2004), Disyuntivas de nuestro tiempo (2012). Fundador y Director de la revista Disenso.

Sobre el tema sudamericano reproducimos solo una pequeña parte de lo dicho por Alberto Buela en una entrevista en una revista francesa, en lo que afecta a la división de Sudamérica rente al ataque continuo del capitalismo inglés primero y USA ahora.

En doscientos años de existencia «republicana», la América hispánica no ha sido nunca plenamente independiente. Solo lo ha sido de manera esporádica gracias a algunos gobiernos y algunas figuras políticas. En el siglo XIX se pueden citar: Gabriel García Moreno (Ecuador), Juan Manuel de Rosas (Argentina), José Manuel Balmaceda (Chile), Porfirio Díaz (México), Francisco Morazán (República Federal de América Central).
Y en el siglo XX: Getulio Vargas (Brasil), Juan Natalicio González (Paraguay), Luis Alberto de
Herrera (Uruguay), Juan José Arévalo (Guatemala), Juan Domingo Perón (Argentina), Carlos Ibáñez del Campo (Chile), Víctor Paz Estensoro (Bolivia), Eloy Alfaro (Ecuador), Francisco Madero (México), Augusto César Sandino (Nicaragua) y algunos otros.
Las fuentes del verdadero poder no han estado nunca en nuestros países sino siempre en el extranjero. Este es el problema. En su inmensa mayoría nuestros gobernantes han sido ‘gobernantes vicarios o de reemplazo’. En otros términos, como en el caso del Papa por Cristo, ellos han gobernado por cuenta y en nombre de otros soberanos.
Afirmamos que fue una guerra civil porque en ambos lados hubo españoles, criollos, negros e indios. Es más la población indígena estuvo mayoritariamente del lado español.
Pensar la guerra de la Independencia americana como una guerra de liberación es una de las tantas falacias a las que nos han sometido «los productores de sentido» de las cosas que ocurren en este mundo

(…)

La ecúmene iberoamericana está constituida por todos estos rasgos que Ud. menciona: existe una lengua común que es el castellano hablado por la friolera de 460 millones de habitantes. A los que hay que sumar los 200 millones de luso parlantes para los cuales el castellano es una lengua fácil y cómodamente entendible. Este es un dato geopolítico insoslayable en cuanto a la conformación del un gran espacio iberoamericano. El otro es el tema de la continuidad territorial por la cual la comunicación vital (los grandes traslados se hacen por tierra) está asegurada. Así los millones de bolivianos, peruanos, chilenos y paraguayos que hay en Argentina no llegaron por barco o por avión (que bien pueden hacerlo) sino por tierra. Lo mismo que los miles de argentinos que viven hoy en Ecuador. Y esto mismo se da en Centroamérica. Mientras que en América del Norte esta continuidad territorial intenta ser impedida por los Estados Unidos con murallas kilométricas y alambrados electrificados.

El rasgo común de la religión en Hispanoamérica es la del catolicismo asumido en forma heterodoxa, esto es, en su culto se mezclan hábitos y costumbres ancestrales como el culto a la Pachamama y cosas por el estilo sin que ello obstaculice el mensaje de Cristo.
Es cierto, como advertimos antes, que la religión cristiana bajo su forma evangélica está siendo usada políticamente como elemento de dominación y extrañamiento de nosotros mismos, pero el ensamble profundo, producto de cinco siglos de inculturación del catolicismo en América, ha dejado de ser un dato simplemente religioso para transformarse en un nota distintiva antropocultural del hombre americano.

Y finalmente, el enemigo común encarnado en «el inglés», bajo sus distintas acepciones, es el elemento que le pone cohesión a esta ecúmene.
Nosotros hemos sostenido por boca de la CGT de Argentina en el II Foro Social Mundial de Porto Alegre (Brasil) la «teoría del rombo» como propuesta geoestratégica para la creación de un gran espacio suramericano.
Esta teoría sostiene que el heartland se puede constituir con la unión de los vértices Buenos Aires, Lima, Caracas, Brasilia, lo que forma la figura de un rombo. Este heartland tiene 50.000 kilómetros de vías navegables de gran calado, tiene reservas minerales inconmensurables así como tierra arable y cultivable. En una palabra, posee todos los elementos necesarios para constituirse en un «gran espacio autocentrado» dentro de esta diversidad que es el mundo.

(…)

Hasta ahora, y luego de veinte años de existencia, el Mercosur no ha sido otra cosa que un mercado entre las burguesías comerciales de Buenos Aires y Sao Paulo, el resto es cartón pintado. Paraguay vive medrando entre las tensiones que se generan entre Brasil y Argentina y Uruguay vive colgado del presupuesto y los dineros de los porteños (habitantes de Buenos Aires que allí veranean y giran sus ahorros). En cuanto a Venezuela que recién se incorporó este año, no podemos abrir juicio.
De todas maneras a este embrión de gran espacio le falta mucho para constituirse. Y si bien se han venido creando a su lado diversas instituciones como «la comunidad suramericana de naciones», «el banco del sur», «la Unasur», el tema profundo es que: carecemos de una decisión profunda y autónoma de auto constituirnos en gran espacio. Y esto lo sostengo apoyado en dos razones: a) Brasil, o mejor Itamaraty, su cancillería, no ha permitido nunca la intromisión en el Amazonas, corazón del gran espacio, desde las repúblicas hispánicas. Y así no le permite el acceso por agua a Argentina, Uruguay y Paraguay por la vía Paraná-Paraguay. Y no le permite a Venezuela la construcción de un oleoducto transamazónico que alimente a los países del Cono sur de América. b) porque no existe un « arcano », un secreto profundo solo compartido por sus miembros, que es la conditio sine qua non de la existencia de todo gran espacio. Pero esto último ya es metapolítica
(…)

Los principales pensadores de la unidad hispanoamericana se han fundado en la identidad de nuestros pueblos, en su pasado cultural común y en sus luchas nacionales ante un enemigo común: el imperialismo anglo-norteamericano. Los ha habido de carácter socialista como el mencionado Ugarte, de carácter nacionalista como Vasconcelos o el nicaragüense Ycaza Tigerino, demócratas cristianos como José Figueres el costaricense, marxistas como el peruano Mariátegui, pero cada uno de ellos entendió la unidad a partir de sus presupuestos ideológicos

jueves, 13 de junio de 2013

Las Victimas Inocentes En La Politica-Ramon Bau





LAS VÍCTIMAS INOCENTES EN LA POLITICA


La historia está llena de víctimas inocentes, todas las ideologías, religiones, países, han cometido crímenes contra personas inocentes. Negarlo es absurdo, el problema es cómo reaccionar ante ello, que hacer respecto a las víctimas y cómo se ‘utilizan’ esos crímenes.
Lo primero es asumir la Verdad como única guía, no el interés ni la venganza. La Verdad que explica lo pasado, realmente, sin exageraciones ni recortes, y las condiciones en que pasó, el por qué, en fin, puede explicar los hechos pero nunca podrá llegar a justificar el crimen cometido contra una sola víctima inocente.

VÍCTIMAS INOCENTES:
Para ello hay que definir que es una víctima inocente: aquella que sufre un crimen sin haber hecho personalmente nada voluntariamente para merecerlo.
Por supuesto eso elimina las víctimas que a su vez cometieron personalmente antes crímenes o hechos que pudieran ser castigados.
Veamos un caso típico: salen a menudo en la prensa del sistema la llamada Asociación de españoles Deportados en Mathaussen, que se presentan como víctimas del nacismo. Curiosamente NUNCA aclaran por qué fueron internados en un campo de concentración en plena guerra. Resulta que una mayoría lo fue porque colaboraba con la llamada Resistencia francesa, lo que estaba condenado a muerte por toda la legislación de guerra (de la misma forma que los alemanes que se infiltraban sin uniforme en las líneas aliadas era también ejecutados). Por supuesto ellos tenían derecho a combatir ilegalmente contra los alemanes pero con ello perdían toda la categoría de víctimas inocentes.
Y tampoco recuerdan que muchos de ellos durante la Guerra Civil española no dudaron en matar a sacerdotes o falangistas inocentes totalmente. Y esos tampoco pueden luego quejarse si fueron reprimidos.
La Mentira descalifica a esa Asociación, pero no impide que los que realmente fueran internados sin haber hecho nada merezcan todo nuestro respeto y debamos condenar el que fueran maltratados sin motivo.

Fueron inocentes escritores como García Lorca, Muñoz Seca o Víctor Pradera asesinados por la República o por el franquismo, puesto que ninguno de ellos participó en combates ni en sublevaciones ni en resistencia alguna. Y por ello todos ellos merecerían no solo el recuerdo sino ser considerados en conjunto, sin distinción de quien cometió el crimen… pero no es así.
Fue inocente Ana Frank, como fueron inocentes las miles de mujeres alemanas violadas por los soviéticos y los aliados en 1945. Y los miles de judíos inocentes que murieron en campos o asesinados (aunque no sea cierta la versión oficial de los vencedores no debemos menospreciar el sufrimiento de esos judíos inocentes), como los cientos de miles de cristianos, monjas, sacerdotes inocentes asesinados y torturados por el comunismo y por la República en España.
Y sin olvidar esas matanzas masivas menos recordadas por el Sistema del Tibet o de Camboya, Utus y Tutsis, etc…
Y así podríamos seguir relatando víctimas inocentes causadas por ETA o por dictaduras, por comunista o demócratas, por fascistas o iglesias, en fin una multitud de personas que sin culpa alguna sufrieron las consecuencias de circunstancias espantosas, de odios injustos, de culpas de otros que se cargaban a sus espaldas, de errores políticos o de mentes criminales.
Sin embargo no ha existido la posibilidad de aunar a todas estas víctimas en un solo sentimiento de perdón, de arrepentimiento, de lamentarlo, de recuerdo y respeto, de condena a los culpables. Este es el gran problema, la falta de Verdad, de asumir las culpas propias y no solo las ajenas.
Casi nunca (y nunca en muchos casos concretos) se ha logrado celebrar actos donde los bandos contarios se unieran en memoria de todas las víctimas inocentes,

LA POLITIZACION DE LAS VICTIMAS
El problema esencial para lograr esa reconciliación de todas las víctimas inocentes es doble:
Primero la politización o comercialización de las víctimas.
Segundo la falta de compasión y buen corazón de la gente movida por las pasiones políticas o influidas por la propaganda de los medios de masas.

El primer tema es esencial, puesto que esa utilización de las víctimas convierte cualquier intento de ‘comprensión’ en una ‘aprobación política o económica’ de una de las posiciones ideológicas.
El caso más evidente es el del llamado Holocausto, sobre el que incluso el también judío Filkenstein ha analizado claramente en su libro ‘El negocio del Holocausto’ la enorme inmensidad de dinero que Israel y las comunidades judías han logrado con ese tema, llegando, como mero ejemplo, a reclamar enormes fortunas a los trenes franceses por haber transportado a los deportados judíos.
Pero además este tema es la base que usa el Estado genocida de Israel para justificar sus matanzas de palestinos y sus repugnantes actuaciones, así como las leyes represivas contra todo intento de estudio histórico independiente de lo que realmente pasó.
Para colmo todos los grupos del sistema se niegan a lamentar y condenar sus propios crímenes, desde el genocidio de Dresde, las violaciones masivas de alemanas, o la limpieza étnica de Pomerania y Silesia en 1946, por poner solo tres pequeños ejemplos.
Esta miserable conducta es el principal obstáculo para que los grupos nacionalsocialistas puedan llegar a un acuerdo conjunto para reconocer oficialmente a todas las víctimas inocentes de la II Guerra Mundial, los crímenes contra judíos, ect… 

Sin embargo podemos encontrar ejemplos muy dignos como la actitud de las Iglesias. Las Iglesias cristianas jamás ha pedido dinero a cambio de las decenas de miles de sacerdotes, monjas, cristianos, asesinados por la República española o por el comunismo en todo el mundo.
Y las Iglesias han pedido repetidas veces perdón por los crímenes cometidos por ellas e incluso han publicado su horror ante sus excesos. Y eso que los partidos comunistas jamás han pedido disculpas por la persecución religiosa.
Recordemos, por ejemplo, que la CNT (que actualmente aun existe legalmente), la UGT (que era parte del PSOE) y el Partido Comunista montaron las infames chekas, y asesinaron a miles de sacerdotes, monjes y monjas absolutamente inocentes. La Iglesia nunca les ha pedido compensación económica como si hubieran hecho los grupos sionistas si las víctimas hubieran sido judíos.
Es más, las dos chekas que quedan aun intactas en Barcelona no se pueden visitar, porque están en propiedad de la Iglesia que no quiere mostrarlas para evitar generar más odios y rencores contra sus enemigos.
Recordar y honrar las víctimas del franquismo durante la época franquista tampoco era posible, y ahora pasa lo mismo con las víctimas de la República.
Solo cuando esa utilización deje de existir, cuando los CNT, UGT, PCE, falangistas y franquistas dejen de creer que sus víctimas son armas políticas, y asuman que todas las que eran inocentes merecen el mismo trato y reconocimiento, solo entonces se podrá levantar un gran monumentos común a todos y eliminar esa idea de solo hablar de las víctimas propias y ponerlas como armas contra ‘el otro’.
Hace muy poco el Ayuntamiento de Barcelona aprobó una condena contra los bombardeos franquistas sobre Barcelona y la Audiencia de Barcelona (tremendamente politizada) ni más ni menos que pretende juzgar a los aviadores italianos de hace ‘solo’ 80 años por esos bombardeos.
Por supuesto no pretende juzgar los asesinatos cometidos por las Brigadas Internacionales ni las chekas dirigidas por comisarios rusos… y mucho menos Alemania ha pedido procesar a los ingleses que bombardearon con fosforo la población civil de Dresde (muchísimo peor que lo de Barcelona donde fueron pocas bombas y pocas víctimas).
Este tipo de cosas son las que evitan una salida justa, razonable, equitativa, de reconocer a todas las víctimas inocentes porque en todas se ve la maldad y la miseria humana.
En el tema de las víctimas judías el caso es por ahora impensable puesto que los sionistas son incapaces de asumir la más mínima idea de reconocer sus crímenes y los crímenes contra los enemigos, los palestinos o los fascistas, etc…  para ello deberían tener una mentalidad honrada que les falta totalmente.
Es impensable que los rabinos y los sionistas actuaran como la Iglesia, reconociendo sus crímenes tanto como los de los demás contra los judíos, se lo impide su absoluta falta de ética.

En cuanto a los grupos Nacionalsocialistas el problema también es doble: por una parte esta imposibilidad de ‘los otros’ en aceptar sus crímenes y unirse en un reconocimiento común hacia todas las víctimas inocentes.
Por otro lado la masiva y abusiva, la infinita propagada de sionistas, demócratas y comunistas sobre el menor crimen de los fascistas y a favor únicamente de sus propias víctimas, además con mentiras enormes e incapacidad para analizar las cosas de forma neutral o al menos racional.
Todo ello hace que exista una resistencia a publicar claramente los errores cometidos y los crímenes y abusos que sin duda también cometió el III Reich.
Solo cuando la buena voluntad de todos los bandos e ideas sea capaz de reconocer sus faltas será posible esa unión de todo a favor del dolor de las víctimas inocentes. Mientras eso llegue yo, nacionalsocialista, al menos personalmente, lamento todas y cada una de ellas.

R Bau

martes, 4 de junio de 2013

El Paganismo Como Concepcion del Mundo-Ramon Bau





 El Paganismo Como Concepcion del Mundo



Hablar de paganismo es usar una de esas palabras que pueden significar muchas cosas, y más entre los camaradas que podemos llamar ‘de alternativa’.
Y a la vez que mal se comprende lo que es en su esencia el paganismo, convertido desde una especie de mística vikinga a una espiritualidad guerrera, cuando no en una secta de neuróticos con aspiraciones a volver a la prehistoria, cuando el paganismo es algo más, mucho más que esa simple faceta.

EL PAGANISMO NO ES VOLVER AL PASADO

Una de las consideraciones más clásicas, y no por ello acertada, en la definición basada en la referencia histórica’: “Denominamos paganismo a una determinada visión espiritual que existió en la Europa precristiana y de la que hoy aún somos seguidores algunos de los herederos de los distintos pueblos indoeuropeos”.
En realidad el ‘paganismo’ actual se parece bien poco a las religiones ‘precristianas’, repletas de supersticiones y prácticas hoy totalmente abandonadas, de dioses y costumbres que ya en su tiempo eran solo un cúmulo poco ordenado de creencias y costumbres que ya habían perdido su profunda y original significación.
Las religiones pre-cristianas eran en su realidad ‘popular’ una mezcla de enormes supersticiones y de las fuentes tradicionales de espiritualidad étnica, que habían dado diversas formas religiosas más tendentes al disparate supersticioso que a conservar la esencia ‘pagana’. No será creyendo en las cosmologías o las leyendas-dioses paganos como lograremos dar luz al ‘paganismo’ en nuestros días.
Por otra parte aunque en todas esas religiones pre cristianas hay valores comunes, éstos están ocultos tras una enfarragosa y enorme maraña de diferencias entre cada grupo religioso, celtas, germanos, griegos, hindúes, sumerios, hititas, tartesos o íberos, por poner algunos ejemplos, de forma que la ‘visión espiritual’ era más bien difusa, confusa y liada si nos vamos a fijar en las religiones pre cristianas desde nuestros días.
Como bien dijo Benoist en ‘¿Se puede ser pagano?’: “En primer lugar, el paganismo no es un “retorno al pasado”, contrariamente a lo que haya podido escribir Alain Gerard Slam (Lire, Abril 1980). No manifiesta el deseo de volver a un paraíso perdido cualquiera (tema más bien judeocristiano) y menos aún contrariamente a lo que afirma gratuitamente Catherine Chalier (Les nouveaux cahiers, 1979) a un ‘origen puro’”.
No quiere decir ese ‘no ser pasado’ que no queramos volver a recordar los ejemplos de Temístocles, Catón, Solón, Escipión y Cincinato, por ejemplo, recuperando el concepto de Héroe y no solo el de ‘Santo’ y menos el de ’Político-Votado’, categoría infecta que hoy en día se presenta como ‘ejemplo’ democrático de humano.

EL PAGANISMO NO TIENE IGLESIA

Por ello ese retorno al pasado ha llevado a muchos paganistas a posiciones de secta y a veces muy ridículas.
“El neopaganismo, si existe un neopaganismo, no es un fenómeno sectario como se imaginan no solo sus adversarios, sino también los grupos y capillas generalmente bien intencionados, a veces torpes, frecuentemente cómicas y generalmente marginales”.
Yo diría que el paganismo es una respuesta al mundo decadente actual, basada en valores, no en una ‘época’ histórica que imitar ni unas religiones arcaicas a las que hacer renacer.
Nada es menos atrayente para mi que esos ritos copiados de entre un paganismo pre histórico y un ‘cristianismo mal copiado’, que asume formas rituales con objeto de constituir el equivalente o la contrapartida de aquello que el cristianismo ha efectuado con sus ritos. Una ‘Iglesia’ y ‘ritual’ del paganismo... un absurdo.
El pagano no tiene Iglesia, o mejor, su Iglesia es su COMUNIDAD, su casta, su propia lucha por la supervivencia en comunidad. La iglesia pagana es la comunidad racial y natural, su naturaleza y su lucha por elevar y salvar esa comunidad y ese entorno natural. De alguna forma ‘lo Político’, con mayúsculas, es la ‘Iglesia’ pagana.
Para el pagano la acción de elevación hacia el Héroe, hacia el ser superior libre de egoismo y de odio, libre de rebajamiento en los vicios y de esa ‘humilde’ decadencia del impotente, esa acción se debe a su Comunidad, que es el primer círculo de la Naturaleza en su entorno, y de alguna forma el ‘Clan’ es su Iglesia o comunidad de lucha, lucha no tanto física o guerrera como ética y vivencial.
Crear una ‘iglesia’ es un signo de haber roto con la comunidad natural y crear una nueva ‘comunidad artificial’ de ‘creyentes’ que se aparta y rompe con la  Naturaleza. Por eso en las religiones monolatras la ‘Iglesia’ es ‘universal’ e ‘igualitaria’, al romper la concepción de comunidad natural. Y por eso son ‘anti racistas’, pues una iglesia de ‘iguales ante dios’ no puede entender de Naturaleza y comunidad natural sino de ‘creyentes’, ‘hijos de dios’ en vez de ‘hijos de la Naturaleza’.
En ese sentido toda construcción ‘comunitaria’ pagana no tiene sentido, debe ser solo una comunidad popular y natural donde el pagano se integra y lucha.

EL PAGANISMO NO ES UN POLITEÍSMO DEISTA

Otro error es plantear el ‘paganismo’ como un politeísmo frente al monoteísmo de las religiones ‘monolatras’ (un dios y un libro revelación del dios).
Leía hace poco en un trabajo sobre paganismo:
“La base de nuestra idiosincrasia es el monoteísmo. Para nosotros existe un único Dios supremo, creador, increado y anterior al universo. Este único Dios pagano no es, deviene englobando al Mundo y a los hombres con ello. Es un Dios inefable, impronunciable, es alfa y omega, es principio y fin de todas las cosas.
Con esta visión monoteísta nos proponemos tirar por los suelos la que hasta ahora se denomino y es creído por todo el mundo como primer religión monoteísta: el judaísmo, el cual tiene un Dios propio pero no único ya que aceptan la existencia del resto de Dioses de los otros pueblos
Tanto celtas como teutones, a pesar de la multitud de dioses que forman su panteón estos son más bien semidioses, entidades espirituales de segundo rango que pueden cambiar y transformar el mundo pero no son creadores”.
También en la obra de Alain de Benoist se puede leer:
“El mismo Juliano, cuando restablece el culto solar, tiene cuidado de indicar que al lado del sol físico, está el sol del intelecto divino, del cual el astro no es más que la epifanía. Diógenes Laercio escribe: "Dios, la inteligencia, el destino, Zeus, son un solo ser, y aún es nombrado de otras muchas formas" (VII,134) Máximo de Tiro (17,5) afirma por su parte que los griegos sostienen simultáneamente estas dos verdades, la primera que: "solo hay un único Dios, Rey y padre de todo” la segunda que, ‘hay numerosos dioses, hijos de Dios, que participan de su poder’ “.

Es cierto que bajo la confusión de dioses y leyendas, la idea de un solo dios creador único siempre estuvo en el paganismo pre cristiano, pero el paganismo actual no tiene ni siquiera esa base monoteísta ni politeista. El paganismo actual ha superado la idea de Dios ‘como elemento personal externo a la Naturaleza’, y no precisa una creencia en ‘Dios’ como ‘Ser’ o Ente existente.
El paganismo ni es politeista ni monoteísta, es agnóstico en lo referente a ‘dioses’ como ‘seres existentes’ fuera de la realidad natural. La visión de ‘los dioses’ para el paganismo es muy distinta a la visión de ‘dios’ que tienen las religiones monolatras.
Lo que si rechaza radicalmente el paganismo tanto hoy como antes es la idea de Libro Sagrado. No hay un libro, ni un texto, sino una Tradición de Valores, una realidad natural, jamás un texto fijo dado por un ‘Ente’ y al que debemos obedecer en su literalidad escrita. Esta si es una radical distancia con las religiones judaísmo, cristianismo e islamismo.
La idea de un ‘texto’ histórico, papel, escrito y fijado, que deba obedecerse, producto de una voluntad de un dios externo a lo humano y natural, concretada en preceptos y reglas, es absolutamente contraria al espíritu pagano.
No solo la crítica histórica suele hacer increíbles esos textos en su autenticidad de origen no ya ‘divino’ sino incluso ‘verazmente humano’ (hay clarísimas pruebas de falsificaciones en los textos evangélicos, aparte de que muchos evangelios llamados apócrifos fueron ‘buenos’ durante siglos. Y las historias bíblicas, aparte de ser infames en muchas partes, no se aguantan históricamente más que como leyendas que tienen una base mítica real muy lejana o nula. En cuanto a Mahoma su vida es más bien muy poco ejemplar en muchos temas), sino que todos estos textos provienen de entornos externos a nuestra raza indoeuropea y a su tradición racial en sus Valores.
Pero lo importante es entender que el politeísmo no es la base del paganismo, sino que el politeísmo es una característica espiritual que refleja en su esencia el Valor de la Diferencia y la variedad en la vida. Los dioses no son reales sino reflejos míticos de las facetas diversas del Hombre y la Naturaleza. Cada dios era el reflejo de una fuerza o valor. Cada dios representaba esa variedad que el hombre debe entender y respetar. Dioses de cada pueblo, de cada familia, de cada virtud, de cada fenómeno natural... todo era un reflejo de ese aprecio a la diversidad frente a la tendencia al genocidio identidario y a la uniformidad del monoteísmo.
No somos todos hermanos ni hijos del mismo dios, viene de decir el politeísmo pagano, somos humanos pero no todos hermanos de casta ni iguales ni de la misma ‘raza creada’.. somos diversos, amamos esa diversidad. Y respetamos los valores, cada uno, cada signo de la Naturaleza y la humanidad, no solo los que un texto haya bendecido como ‘ordenados’. Por eso la Guerra tenía un dios, porque la lucha, el valor, era una virtud politeista. Y el sexo tenía un dios porque el sexo es parte de las potencias de la Naturaleza, no un pecado. Los dioses representaban la variedad de la vida, contra la uniformidad monoteísta.

EL PAGANISMO NO ES ATEISMO NI DEISMO

Es curioso pero de la misma forma que el Nacionalsocialismo es acusado de ‘ser de derechas” por unos y de “ser socialista y masificador” por los tradicionalistas de la derecha, de la misma forma el paganismo es acusado de ‘Ateismo’ por los cristianos y de ‘deismo místico’ por los ateos marxistas y progresistas.
Y es que el paganismo en si no depende de la existencia de un Dios pero tampoco se opone a la creencia en un dios.
Dice Benoist en su obra sobre el paganismo:
“El paganismo, lejos de caracterizarse por una repulsa de la espiritualidad o un rechazo de lo sagrado, consiste al contrario en la elección de otra espiritualidad, de otra forma de concebir lo sagrado”
“El sentido de lo sagrado, la espiritualidad, la fe, la creencia en la existencia de Dios, la religión como ideología, la religión como sistema y como institución son nociones diferentes y que no se entremezclan necesariamente. No son unívocas. Hay religiones que no tienen Dios (el Taoísmo por ejemplo); creer en Dios no implica necesariamente que se trate de un Dios personal”.
“Para el paganismo, Dios no puede estar completamente disociado del mundo; y no puede estarlo en tanto que él es la causa primera absoluta a la que esta unido el mundo, y los hombres no son criaturas contingentes a las que él ha dado vida ex nihilo. El paganismo rechaza la idea de una creación primera absoluta, central en el monoteísmo judeocristiano de igual modo que rechaza toda epistemología mecanicista”

Podríamos resumir diciendo que el paganismo no tiene necesidad de un dios personal externo a la Naturaleza, de la que el Hombre forma parte como un elemento más, no como algo ‘distinto en su esencia’. El Milagro es la Naturaleza, el Cosmos, y un dios o no es algo segundario, es una forma de ‘expresar’ nuestra espiritualidad ante el Milagro.
La espiritualidad pagana es una admiración encendida y apasionada por el gran milagro de la vida y la existencia, por esa oportunidad de ser superior que nos da la vida, de mostrar lo mejor y lo más elevado en vez de lo más ruin y miserable. Ser Señores de nuestro destino y no Esclavos de nuestros vicios. El milagro del Cosmos y su belleza, junto a su implacable ciclo de Vida y Muerte, siendo la Muerte parte misma de ese milagro, no un castigo o un paso a ‘otra vida’ sino un ‘paso de esta vida’ (otra vida que se presenta por las religiones como ‘la verdadera’, como si esta fuera una farsa o un castigo), sino una muerte que hay que abordar con la misma pasión que la vida misma.
La espiritualidad pagana es pues amor a la Vida y la Muerte, amor a la Naturaleza y a su milagro vital, sea proveniente de un dios o de aquello que Monod llamó ‘Azar y Necesidad’.

Dice Benoist con mucho acierto:
“En el Olimpo, dice Heráclito, "los dioses son hombres inmortales, mientras que los hombres son dioses mortales; nuestra vida es su muerte y nuestra muerte es su vida" (frag 62). No se podría expresar mejor que hay entre los hombres y los dioses: una diferencia de nivel, pero no una diferencia radical de naturaleza. Los dioses están hechos a imagen de los hombres, de los que ofrecen una representación sublimada”.
Esta es la visión sublime del hombre, que puede llegar a ser un dios, un ideal, o puede llegar a ser solo un trozo de miserable carne en decadencia, aquellos a los que los dioses desprecian por su ‘impiedad’, que quiere decir por su bajeza.
Los dioses son el Ideal del Hombre y el Hombre puede ser dios o chusma, eso es lo único que va a poder sacar de este corto espacio de tiempo en que el Milagro de la vida le da la oportunidad de ser algo.
Paganismo es querer en ese lapso de tiempo acercarse a ser dios, ser el Héroe, aquel que supera el mero placer, en vez de solo ser un consumidor de su egoismo. Cabalgar su yo en pos de lo sublime o ser cabalgado por su egoismo en pos del placer material, ahí está el dilema para el que el paganismo da una respuesta personal, sin necesidad de dioses que la ordenen y la rebajen.... pues quien es Héroe porque un dios se lo ordena es solo ‘esclavo’ de su dios, no ha tomado él la decisión sino solo obedece a su ‘amo’. Y más vulgar es aun quien es Héroe para lograr el placer en ‘otra vida’, ese es solo como el usurero que se priva de gastar pensando en los intereses que cobrará en el futuro!.
Solo quien actúa por su propia voluntad, por su propia creencia y deseo, es capaz de ser Héroe y acercarse a los dioses.... o caer en la basura de su egoismo.... esta propia decisión es la que sublima o degenera, no los mandatos de ‘otros’.

¿QUE ES EL PAGANISMO?

Ya hemos adelantado mucho de este tema en los apartados anteriores, pero es preciso concretar una definición, aunque eso sea complejo.
Creo que el Paganismo debe definirse hoy en día en base a una espiritualidad tendente a la recuperación de los Valores esenciales de los pueblos indoeuropeos, una vez eliminados los aspectos supersticiosos, los elementos externos a nuestra raza, y de ellos principalmente los bíblicos y enciclopédicos, que han infectado la espiritualidad aria.
La base esencial del Paganismo es buscar la elevación personal a través y para la elevación de la Comunidad y el entorno Natural del que formamos parte, en base a unos Valores que son intrínsecos de nuestra raza y que han sido ocultados o degenerados por dos tendencias nefastas: el monolatrismo bíblico y el racionalismo materialista. La Naturaleza frente a la Utopía irreal impuesta por un libro o por la fuerza del interés.
Esa idea de que los valores ‘humanos’ no son distinto a los de la naturaleza es la base del paganismo frente a la idea monolatra de que la Naturaleza es solo un ‘utensilio’ del ‘ser humano como único que tiene importancia en lo divino’ (visión bíblica) o bien que la Naturaleza es un ‘bien económico’, una mera parte del proceso de producción a explotar para bien exclusivo del interés humano (visión democrática, sea marxista o capitalista).
Elevación en el sentido de autodominio y superación de todo vicio en un camino de lucha por todo lo que es reflejo de una vida ‘heroica’.
El heroismo pagano no es una actitud violenta sino una actitud de aceptación de riesgos y sacrificio del egoismo para lograr acercarse a un ideal de virtudes heroicas: valor, honradez, veracidad, amor hacia la comunidad, respeto a la naturaleza, estilo, cultura y arte, belleza, dignidad, ayuda al necesitado, compasión por el dolor ajeno, desprecio por el que se rebaja o se vende al dinero, justicia hacia el culpable, etc....

Hablamos de ‘espiritualidad’ pero no implica esta palabra para el pagano algo necesariamente sobre-natural sino aquella facultad humana de profundizar sentimental y anímicamente en lo más profundo de Ser, huir del racionalismo y penetrar en lo esencialmente sensible, en el mundo de los Valores frente al de los Intereses.
En filosofía, los partidarios de la primacía exclusiva del Logos sobre el Mithos, desde Descartes y A. Comte hasta Marx y Adorno, se oponen a los partidarios del Mithos, de Vico hasta Heidegger, Schopenhauer, Nietszche, y casi todos los artistas hasta la llegada de la barbarie actual....
Así pues no hay que confundir el anti-racionalismo con una actitud anti-científica o un desprecio de la razón y la lógica, sino que ponemos la razón al servicio del Hombre y no el hombre al servicio de las utopías de la razón. Voy a poner un ejemplo. El racionalismo gusta de inventar hombres iguales, pero eso ni es real ni sería bueno que lo fuera, no somos iguales y es bueno no serlo.
La racionalismo gusta hablar de derechos pero nunca de deberes, es favorable a inventarse derechos utópicos y preciosos como están escritos en la Constitución (derecho a vivienda, y trabajo y mil cosas preciosas...) que luego nunca cumple, en cambio el paganismo habla de deberes y solo tras cumplirlos, derechos, y cuando habla de un derecho es que debe lograrse, no una utopía para divertimento de la propaganda.
El paganismo es realista, no utopista. Usa la razón para luchar pero no para inventarse cielos y utopias (el cielo comunista de proletarios libres es aun más utópico que las uries del paraíso prometido por Mahoma).

Esta valoración especial de lo inmaterial y lo sensible en lo humano, frente a la valoración de su aspecto económico, placentero o utilitario diferencia el paganismo del racionalismo materialista (ya sea capitalista o marxista). Mientras que la valoración de la Naturaleza como raiz del propio hombre y de sus valores lo separa del utopismo y el anti-naturalismo bíblico y sus consecuencias religiosas posteriores.
De alguna forma el "El paganismo cristiano" de San Francisco de Asís que alaba a "nuestra hermana luna", "nuestro hermano el viento", "nuestra hermana la tierra", "nuestra madre que nos sostiene y nos alimenta" y sobre todo "nuestro hermano el sol" es una contradicción cismática y hereje del cristianismo (que estuvo a punto de pagar con la hoguera), puesto que para la Biblia y la lectura evangélica (y el Islam se añade a esta visión) todo lo extrahumano es solo un ‘utensilio’ del hombre, creado a su gusto, y sin nada que ver con el mensaje ‘salvador’ y ‘celestial’ de la religión monolatra.

LA COMPASIÓN, LA INJUSTICIA Y EL PAGANISMO

“En los indoeuropeos, observa Jean Varenne, "hay continuidad entre las más humildes de las criaturas y los dioses más elevados. Esto no implica que todos esos seres sean iguales; al contrario, forman grupos netamente separados y jerarquizados ... .La norma es para cada viviente, asumir plenamente la condición propia o como dice el Veda, su dháman: a la vez su "estatuto" y su “posición”, es decir su puesto en la escala jerárquica de los seres" (los indoeuropeos, en Diccionario de las mitologias, Flammarión, 1980 pag.45)
Así leido puede parecer que el paganismo proclama la aceptación de opresiones e injusticias en base a ‘aceptar su posición’. Y no es eso en absoluto el significado de la jerarquización social de la Comunidad para el paganismo. Lo que el paganismo establece es que cada cual en una posición justa es y debe ser feliz con su trabajo y su estado, que es siempre el necesario en la Comunidad y tiene el valor máximo para cada uno, de forma que el barrendero no debe sentirse (como pasa en el capitalismo) despreciado por serlo frente al ingeniero, ni debe odiar (como para en el marxismo) al que dirige una empresa. Por supuesto todo ello dentro de un estado de Justicia donde cada uno recibe según su trabajo y responsabilidad, diferentes pero no abusivamente distintos.
En el paganismo el éxito de la vida humana no está en el cargo que ostentas sino en el valor humano de cada uno.
Pero uno de los Valores es la lucha contra la Injusticia, de forma que toda opresión o trato injusto debe ser combatido, no ‘aceptado’.
Es en este sentido que en los pueblos paganos e indoeuropeos son en donde la mujer ha sido mejor tratada frente a los pueblos de otras razas o los sometidos a las religiones monolatras.
Y mejor que en las sociedades enciclopédicas y marxistas, donde la mujer tiene derecho a ser prostituta pero no a ser madre de 5 hijos deseados por falta de medios, tiene derecho a trabajar como un hombre pero no a estar con sus hijos en los años de infancia cuando la madre quisiera estar con ellos. El paganismo antepone los valores naturales a los económicos y por ello propone una sociedad de mujeres respetadas y de Valor frente a las mujeres degradadas a ‘hombres’, a ser ‘como hombres’.

Otro de los grandes mal entendidos del paganismo es su asimilación a una sociedad dura, cruel, sin compasión y despreciativa con los débiles o desamparados. Esta idea está apoyada por dos errores:
- El de asignar el paganismo a las costumbres de los años primitivos, donde las costumbres eran crueles y la vida dura a menudo. Los cristianos han asimilado el paganismo a los romanos de la era imperial, que mataban o torturaban, a los espartanos que arrojaban a los niños débiles por el acantilado, y a vikingos que masacraban ciudades y esclavizaban mujeres y niños.
- La repugnante costumbre de los demócratas de presentar al culpable como débil, al sinvergüenza como necesitado, al aprovechado como oprimido, al imbécil como disminuido. El paganismo no tiene compasión con el culpable, ni con el sinvergüenza, ni con el ruin aprovechado o el cretino por voluntad propia. Pero el paganismo auténtico no tiene nada que ver con la brutalidad o la crueldad, que es una corrupción del hombre, una falta de sensibilidad. Como es una falta de valor el aceptar el chantaje de los culpables para reclamar ayudas y ‘piedad’ por sus estupideces y maldades anteriores.
Compasión por el inocente y el injustamente tratado, justicia y fuerza contra los que han labrado con su maldad y estupidez su propia desgracia.

LUCHA, ACCION Y MOVIMIENTO

La vida significa movimiento y dinamismo y por ello no hay alternativa posible. No es propio del paganismo la contemplación estática ante las injusticias o las maldades del mundo.
Es muy correcto decir aquello de que el paganismo es un pesimismo dinámico, una visión trágica y a la vez aceptada de la vida, en la que uno lucha aun sin esperanza, lucha no por la victoria sino por la necesidad ética de hacerlo.
Podemos leer sobre paganismo:
En el Triskel símbolo solar de tres brazos derivado de la rueda y, como tal, emparentado con la también antigua y venerable swastica presentes en todos los pueblos indoeuropeos”.
“El cambio es lo único que nunca cambia en el Mundo”. De aquí arranca nuestro despego hacia lo material y su comprensión de cuanto pasajero tiene esta vida, expresado en la ausencia de grandes asentamientos permanentes, de impresionantes templos físicos de piedra o de la simple necesidad de dejar constancia de la propia existencia tras la muerte de uno, más allá del recuerdo familiar”.
“Esta evolución-involución es el eterno devenir que rige las leyes del Cosmos y de toda su esencia. No hay vida sin muerte, ni muerte sin vida, ni día sin noche, y noche sin día, Basamos pues nuestra noción de lo divino absoluto, en una entidad en constante devenir. El todo está sometido a un proceso dinámico, de creación continua, de evolución, cuyos signos se advierten con el paso del tiempo”.
Para el Pagano no hay cielo que le espere, sino su propia lucha y valor es su cielo, su recompensa, saber que has cumplido como Héroe es la mayor recompensa que puede esperar un pagano. El pagano no pide una recompensa por ser heroico, por vivir sus valores, no quiere cielos, ni premios ni aplausos de dioses externos, es su propio Honor el que le premia. Quien necesita otro premio para ser honorable es ya un hombre sin Honor.

Esa visión de la Naturaleza nos da la realidad dinámica y azarosa de la vida. Nada en la Naturaleza es eterno, nada esta previsto, nada es seguro. Así es también la vida y la Historia. ‘Se hace camino al luchar’, no hay victorias prometidas, ni ciencia que asegure el éxito de ninguna idea, ni hay ‘fin de la Historia’. El hombre mismo, y la tierra tienen sus días contados, quizás en algunos millones de años pero no más. Todo pasará, y los imperios siempre han durado menos de mil años.
Por ello el paganismo no cree en ciclos ni en una historia lineal, no cree que la Historia esté definida, la realidad se labra en cada momento de lucha.
“Lo viejo debe morir para que llegue lo nuevo. La aniquilación espera pero debemos saber educarnos en la aceptación sosegada del destino. Hemos de saber lo que nos aguarda pero sin rechazar la alegría ni los cantos. El espíritu no debe de llegar encogido”
La idea del mundo pagano sobre “EL ETERNO DEVENIR” no significa que todo vuelve sino que todo cambia. El todo está sometido a un proceso dinámico, de creación continua.
Hay paganos que creen en un dios, y en una inmortalidad del alma, en la reencarnación, todo ello de forma difusa, como creencia personal, sin una teología del ‘Otro mundo’, sino como una creencia personal.
Personalmente creo que cualquier creencia en este sentido es tan aventurada como poco basada. El agnosticismo no es la negación de algo sino la imposibilidad de saber sobre algo. No sé si habrá algo después de la muerte pero por lo que la vida me indica no hay motivos para creer en algo de forma clara. Y además mi conducta no debería en modo alguno cambiar haya o no otro mundo. La conducta del hombre jamás debe estar en función de ‘otra vida’, de premios, castigos o esperanzas futuras, sino por el mandato del honor y la fuerza de Voluntad para cumplir o no lo debido en ese camino de superación que debemos marcarnos.

LA MISTICA Y EL AMOR EN EL PAGANISMO

Si el paganismo solo fuera un Idea no merecería seguir hablando de ello. Precisamente por no creer en la primacía del Logos frente al Sentir, el paganismo es ante todo un ESTADO DEL ESPIRITU, una forma sensible de abordar la Vida y el Ser. Uno se siente pagano más que se piensa pagano.
El pagano siente un profundo AMOR por la Naturaleza, por el cosmos y la existencia, por la misma muerte y por todo lo noble y sencillo... nos sentimos parte de la Naturaleza y amamos lo que somos si sabemos ser nobles, no deseamos ser ‘otra vida’ sino esta llevada noble y sensiblemente.
Por tanto sin Amor, pero un amor a lo Noble y natural, no a todos, el paganismo no tiene sentido.
De ese sentirse Naturaleza, de ese amor a la Vida y a lo Noble, cuando se sublima y se llega a profundizar en ello, se destila la Mística Pagana, que es solo un estado espiritual de sublimación interna de ese amor por la Naturaleza. Esa mística se plasma en actos y hechos como reuniones en los bosques o leer poesía entorno a una fogata en lo alto de la montaña, el sentirse en contacto con eso que es uno mismo, la Naturaleza en su estado virgen y primigénito. O bien el contacto con aquellas obras humanas que nos recuerdan tiempos donde el hombre era más cercano al respeto a esa Naturaleza. Esa mística pagana no corresponde a una copia de tiempos pre-cristianos, sino un acercarse a unos Valores.

Por fin podemos decir, ser Pagano es una forma de ser Nacional Socialista. No la única pero si una de ellas.

RB