jueves, 30 de enero de 2014

30 de enero de 1933




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Lunes 30 de enero de 1933. Hitler es finalmente designado Canciller de una Alemania sumida en una de sus mayores catástrofes. Sacudida en todos los niveles, ruega por alguien que logre estabilizar el país y brinde trabajo y seguridad a los millones de empobrecidos alemanes. Reluctante, el gran Hindenburg nombra al jefe de la facción NacionalSocialista, atacado por varios flancos, solo 3 NS son parte del gobierno, los restantes creían que Hitler, al estar en el poder, este lo consumiría con la misma velocidad con la que había consumido a Cancilleres anteriores.

En poco tiempo, lo imposible dejo de serlo. Obreros sin trabajo desde hacia meses, de repente ven que consiguen trabajo, en menos de 9 meses la cifra de 6 millones de parados se reduce en mas de 1 millón...4 años después se necesitaba mano de obra, ya que la demanda de trabajo superaba la oferta del mismo, así es como miles de europeos van a trabajar en Alemania y ven con sus propios ojos la transformación.

La industria recupera su pujanza, se eleva el consumo, se abren nuevos campos de cultivos donde se asientan  los campesinos expulsados por la usura, numerosas exposiciones de arte, dirigidas a la Comunidad, se abren, elevando al Hombre al Arte y no degradando el Arte para un hombre cada vez más degradado.

Lamentablemente todo esto se trunco con el inicio de la guerra. Las Democracias occidentales, impulsadas por el Sionismo Intercionalista, inicio una serie de medidas tendientes a estrangular a la renacida potencia alemana  alentaron a los polacos y demás a sostener una postura intransigente, desecharon numerosas ofertas de paz del Führer. 

Solo querían destruir a esa naciente ideología, cuyo ejemplo cundía a pasos agigantados en toda Europa, como dijo Celine, a ese ritmo, toda Europa iba camino hacia el Fascismo.

El resto lo sabemos. Alemania perdió, Hitler se suicido y el Nacionalsocialismo fue perseguido con toda la furia imaginada. Se invento el Holocausto a fin de asegurarse que a nadie más se le ocurriese seguir esa ideología.

Sin embargo fracasaron...

Acá estamos, escondidos, perseguidos, difamados, atacados desde todos los ángulos. Somos nosotros contra el Mundo, sin embargo no lo odiamos, sabemos que la Verdad algún día prevalecerá, mientras tanto es nuestra misión la de conservar y transmitir el real Nacionalsocialismo para las futuras generaciones.

En este sentido, el 30 de enero de 1933 representa más que una fecha, representa que la posibilidad fue cierta y sigue siendo una opción real y decidida ante la creciente decadencia de los Valores. 

Hace un tiempo, una persona que no es Ns me criticaba porque me decía que me había quedado en los años 30...nada mas alejado de la verdad, un NS puede sentir admiración con lo realizado en el Tercer Reich, pero no pretendemos resucitar ni un estado ni instituciones de otros tiempos y otras realidades. Que sintamos admiración por la Esvástica no implica que este de acuerdo con todo lo hecho en el Tercer Reich, hace más de 70 años. Hay muchísimas cosas que se pueden tomar, su política social, su política artística, su economía anti usuraria etc., pero teniendo siempre en mente en que año estamos.

Y es en ese sentido que el 30 de Enero recordamos el ascenso al poder de Hitler, porque lo implica la Idea. Porque queremos el Poder no por el poder mismo sino por lo que se puede y debe hacer con él.

Por eso, en esta fecha decimos Salve Y Victoria Adolf Hitler!

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Hitler saluda desde el balcón
 
Marcha a travez de la Puerta de Brandenburgo



Hitler y Hindenburg

 Max Liebermann-Marcha de las Antorchas

El Libro de Abel Basti Es Un Plagio

EL LIBRO DE ABEL BASTI ES LA SUMA Y COPIA DE CUATRO LIBROS DE AUTORES ANGLOSAJONES Y SU OBRA "EL EXILIO DE HITLER" SE FUNDAMENTA EN UN DOCUMENTO FALSO DOS VECES.




A mediados de mayo de 2010 salió en la Argentina a la venta por Sudamericana El Exilio de Hitler y un mes después se hizo en España el lanzamiento por la editorial Absalon, con el intento de cubrir el mercado hispano hablante.

Lamentablemente yo fui una, entre otros miles, que compró el libro. Y estoy muy enojada porque el libro es una afrenta a los que saben de ese tema. Bueno, seremos pocos, pero puedo decir que soy una historiadora seria y consultora en programas televisivos y periodísticos rusos cuando se trata el tema de Hitler.

Tras haber leído medio centenar de notas o comentarios publicados en la red, casi todos parte de un paquete publicitario pago, como se estila hoy en la red para los lanzamientos editoriales, me siento aún más ofendida y estafada en calidad de simple de lectora porque los editors encargados de revisar y evaluar evidentemente no estaban capacitados o no tuvieron escrúpulos en hacer publicar un fraude.

Los libros están dirigidos a los lectores con el fin último de llevar conocimiento, datos ciertos, fuentes confiables, citas puntuales y sobre todo aportar algo propio y posiblemente serio, algo que en el caso de El Exilio de Hitler resulta al revés. Este libro es una recopilación o más bien el hacer propio el contenido de otros libros por no decir el pensamiento o hipótesis del autor.

En síntesis, a mediados de 2010 sale a la venta el libro de Basti que por subtítulo lleva Las pruebas de la fuga del Führer a la Argentina y estas mismas tienen fuente y origen en un libro de 1995 de Gregory Douglas, Gestapo Chief, en donde el autor, cuyo nombre es uno de los muchos seudónimos que utilizó a lo largo de 30 años en que trabajó como periodista para revistas de militaria para coleccionistas o temas bélicos para el grueso del público, publicando notas sobre la Segunda Guerra Mundial, Hitler y el nazismo. Pero buscaba conseguir dinero fácil con el tráfico de documentación u objetos originales nazi, es decir, haciendo negocios con coleccionistas e historiadores interesados en su mercadería.
Su verdadero nombre era Peter Stahl, un alemán nacido en 1933 que se radicó en USA en su juventud, indudablemente muy culto, persona que dominaba la historia de su país natal como la del país de adopción y el escenario mundial antes y después del conflicto.

En 1993 se dirigió a las principales agencias de inteligencia de su país para conseguir material liberado por el Acta FOIA, la que liberó muchos documentos clasificados en los años 90, buscando información sobre Heinrich Müller, el jefe de la Gestapo. Consiguió poco o nada porque efectivamente poco o nada se sabe al respecto. Entonces escribió Gestapo Chief, unas 250 páginas de puro texto más documentos sin gran relevancia aparente.

Lo que hizo fue escribir en su libro los supuestos textos de un diálogo al mismo jefe de la Gestapo por parte de un integrante de un servicio secreto norteamericano en 1948 en Suiza, donde el jefe de la Gestapo se ofrece disponible para ser enrolado para dichos servicios colaborando y respondiendo a todo lo preguntado.
El texto de cada tema de “interrogatorio” o mejor dicho diálogo, es mitad un relato con preguntas y respuestas estilo conversación educada en una mesa de té y la otra mitad consideraciones del autor.
Los temas son de lo más variado porque involucran política interna como las relaciones internacionales de los aliados y los personajes a la vista en la época bélica, es decir que cada capítulo hace revelaciones de algo respecto a cada cual.

Entre todos los diferentes diálogos “revelación” hay uno que se titula El vuelo del lobo, Berlín 1945, 33 páginas que relatan desde la p. 184 a p. 217 y trata de la salida de Hitler del cerco de Berlín y páginas después en la 273 y las dos siguientes aporta al respecto la prueba relativa, un supuesto vuelo hacia Barcelona de un Ju 290 exhibiendo la fotocopia de un documento donde en un vuelo de Lufthansa, Hitler y todos los oficialmente dados por desaparecidos tras caer Berlín serían embarcados con destino Barcelona, España.

Este libro tuvo relativo éxito en USA porque vendió 70 mil copias, o sea un cuarto de millón de US$ de haberes por royality para el autor y de inmediato el autor puso en obra un volumen II y después un III que relataban otros interrogatorios “scoop” y relativos comentarios con documentación al 90% auténtica, como lo hiciera en su obra inicial. Para cerrar el ciclo en 1999 publica los diarios del jefe de la Gestapo que supuestamente había sido escrito por el mismo en los años en que, supuestamente, habría vivido en USA hasta fallecer de viejo.

Los temas tocados son siempre variados como ya dije, en las más de 900 páginas compresivas de texto de los 4 libros sólo habla de la posible huida de Hitler en las páginas citadas del primer libro, pero al haberse convertido en una fábrica documental relativa a los supuestos interrogatorios secretos del General Müller y la publicación de unos documentos desconocidos llamó la atención de historiadores y periodistas.

El desconocido Gregory Douglas no daba prueba alguna de lo que relataba, ni siquiera una fotocopia de las cientos de fojas citadas como diálogos/interrogatorios de los servicios secretos USA. El nombre verdadero del autor era Peter Stahl y nunca dio la cara como tampoco el apellido verdadero en aquellos años y menos aún una dirección suya ni siquiera telefónica, hasta había tomado sus datos anagráficos por la dirección donde vivía años antes, entre las calles Douglas y Gregory de un pueblo californiano. Tampoco quiso  nunca exhibir y hacer examinar las fotocopias de los documentos más llamativos como aquel relativo a una posible huida en avión de Hitler y asociados ilustres todos desaparecidos sin dejar rastros.

Quienes se ocuparon seriamente del tema en los primeros años del siglo XXI tildaron al autor de ser un gran falsario, mucho mejor del que falsificó los diarios de Hitler, porque por lo menos no escribió estupideces sino puso el dedo en las numerosas llagas y relativas  dudas sin respuesta de la historia de la Segunda Guerra Mundial.

Hay que decir también que todos estos supuestos interrogatorios y relativas conclusiones del autor, en verdad resultan un monólogo donde nunca se aportan datos ciertos, nunca hay precisiones, como lugares ciertos, fechas ciertas por no decir nombres y apellidos. Un limbo donde hay eventos conocidos, nombres re conocidos pero todo lo demás que sería una prueba, un testimonio o un testigo brilla por su ausencia.
Lo único cierto es que el autor tenía el don de guionista más que de escritor, y parece que lo hizo de verdad en California donde vivió y todo lo que escribió pudo tener una lógica, pero sin aportar pruebas.

Se ocuparon del caso el historiador Mark Weber del Institute for Historical  Review en Estados Unidos y el historiador David Irving en Gran Bretaña aportaron datos no contestados por Stahl. Nunca fueron exhibidos los 800 rollos de microfilms de los interrogatorios alardeados como fuente y menos aún fotocopias de los diarios de Müller citados por Sthal/Douglas en su último libro.

Tras editar un total de cuatro libros en 4 años y recaudar casi 1 millón de dólares Stahl/Douglas desapareció sin exhibir nada y entre el 2001 y el 2002 ambos historiadores relataron cuanto se encuentra sintetizado en sus respectivas páginas web:
allí se puede reconstruir la historia del famoso documento relativo a la huida de Hitler en avión, éste había ya aparecido anteriormente en la revista The Military Advisor en 1990 como releva Irving con otros documentos alemanes, supuestamente originales que este señor Sthal le intentó vender en varias oportunidades y años. En ese documento resultaba que en 1990 había sido tipeado con las letras SS tal cual lo hago yo, careciendo la máquina de escribir de las letras rúnicas correspondientes en uso en la Alemania nazi, algo imposible para un documento supuestamente original, ya que las máquinas de escribir en uso para comunicaciones oficiales o militares todas tenían la correspondiente tecla con las SS rúnicas. Grande fue la sorpresa de Irving al salir a la venta el libro Gestapo Chief  que llevaba reproducido el mismo documento de 1990 pero con el tipeo correcto en runas, entonces investigó y descubrió que un par de años antes en un remate en USA  fue adjudicada una máquina de escribir en uso de las fuerzas armadas alemanas al señor Peter Stahl.
Yo considero también que en ese esos mismos años, 1993/94, ya se comercializaban las versiones 3 y 4 de CorelDRAW, que correspondían a un modesto photoshop de hoy, donde escaneando documentos auténticos nazi se podían copiar membretes, sellos, firmas e imprimirlos arriba de un texto batido con máquina de escribir militar de la época en un papel también de la época y producir magníficos falsos, por cierto éstos se podían reproducir para un libro pero nunca atreverse a exhibirlos porque sin ser un gran experto cualquier historiador con una lente 10X descubriría el engaño, ya que estas lentes utilizadas por filatélicos y numismáticos, dejan ver los píxeles de impresora en membretes, sellos y firmas reproducidas, es decir lo que se agrega al papel original y al escrito a máquina, una base perfecta para un falsificación aparentemente perfecta.
Para el 2004 el caso se consideraba, entre expertos, como algo cerrado y destinado al olvido, Stahl/Douglas no había reaparecido en la escena editorial y se había retirado con lo recaudado sin comprometerse en pleitos y sin ser obligado a presentar pruebas.

Pero en el 2005 aparece Hitler`s escape de Ron T. Hansic, un libro de apenas 125 páginas de texto, lo que este autor hizo fue no mas retomar las treintena de páginas de Stahl/Douglas, incluyendo el texto del documento citado como falso y ampliando el tema de la huida de Hitler antes de la caída de Berlín haciendo conjeturas sin aportar lógica o indicios a seguir.

En 2006 otro librito, Escape from the Bunker, más chico aún, unas 65 páginas de texto es publicado por Harry Cooper, en éste se relata una carta escrita al autor por parte de Don Angel Alcazar de Velasco, un controvertido personaje español, un nazifascista sin remedio, de joven fue un peón del espionaje en la época de la Segunda Guerra Mundial, a sueldo de varios, estuvo pasando informaciones a un bando y a otro mientras en la posguerra fue gran alardeador de sí mismo, se inventó una autobiografía irreal por no decir demencial antes de fallecer en España nonagenario.
En los primeros años 80, supuestamente, porque pruebas tampoco hay al no reproducirse el documento alguno, Don Angel relata un escape desde España de Hitler por medio de un submarino hacia la Patagonia Argentina, lástima que insiste que esto fue en 1946 y él acompañó al Führer en el U-Boot no se sabe a cual título y relata que llegaron América del Sur metiéndose con el submarino en el estuario del Río Coyle en Santa Cruz, donde esto es algo absolutamente imposible de hacer. Para redondear su cuento, de por medio estaba también Martin Bormann con el cual, en los años 50 tuvo modo de charlar de Hitler y su salud.  
Nada de lo relatado merecería ser citado ya que Don Angel era en verdad un don nadie, lo único que se puede decir es que tal vez, de cuarta mano haya tenido información en el mundillo del espionaje de un escape de Berlín de Hitler y relativa travesía hacia la Patagonia, todo lo otro honestamente hace agua por todos lados, sean fechas y lugares como personas involucradas.

Abel Basti con estos libros a la mano que resultan por la bibliografía anexa a su trabajo hizo un mosaico de 350 páginas de texto, dividido en dos partes, las primeras 175 páginas corresponde a una reconstrucción de los hechos históricos documentado como una hipótesis alternativa para interpretar los hechos conocidos en la óptica de evasión. Exactamente igual a lo que ya hizo Patrick Burnside en El Escape de Hitler editado en español en el año 2000, un libro de casi 500 páginas de las cuales más de la mitad están dedicadas a esta reconstrucción como también consta en el sitio www.hitlers-escape.com una página web de 1999 que es la guía visual y documental del libro citado de Burnside, muy detallada en los medios y lugares involucrados en la hipótesis que presenta, una minuciosa reconstrucción fundamentada con centenares de citas bibliográficas o documentales que avalan el trabajo de ese prolijo historiador.
Tras apropiarse de esta investigación y los años de consultación para encontrar datos ofreciendo un cuadro realísticos de los hechos, en la segunda parte Basti se adueña de lo escrito por Ron Hansic en Hitlers escape, como también de las páginas de Gestapo Chief de Gregory Douglas alias de Peter Stahl, incluyendo el famoso documento que sería la prueba reina, como subtitula.
También agrega los dichos de Alcazar de Velasco y lo relatado en Escape from the Bunker como condimento, Basti fantasea en propio una treinta páginas finales con una conclusión conspiratoria que tampoco es idea de él.

Su obra magna termina publicando en la contratapa la foto de un documento secreto que confirmaría la huida de Hitler hacia España por medio de un vuelo de Lufthansa. En el texto, a  p.237 anota y señala “copia del documento alemán en los archivos del autor. Véase la contratapa de este libro”, mientras que en la p.240 relata en unas líneas que este documento había llegado a la Argentina en un doble fondo de la valija del piloto nazi Werner Baumbach, quien habría llevado a Hitler hacia España, piloteando el Ju 290 involucrado en dicho vuelo, en el cual habrían viajado todos los demás citados en la lista de embarque, es decir el documento citado en la contratapa.
No cuenta cómo llegó a sus manos copia de su dicho documento y por supuesto no hace nombre, ni lugares, ni fechas, es decir no cuenta la historia de dicho documento que él presenta y que aparenta ser una carta amarillenta del todo original según la foto color de la contratapa.
Esta costumbre de no dar precisiones es típica no sólo de los falsarios sino de los que plagian, ya que éstos para defenderse a pie de página ponen citas nombrando las fuentes bibliográficas pero nunca hacen como los historiadores serios, los que citan en cursiva frases o páginas de otros citando la ubicación en la obra con la correspondiente página y edición. Por cierto Basti sólo nombra una treintena de veces los títulos de los 4 libros citados por mi parte como a sus autores, pero cosecha a mansalva lo que le sirve, y peor lo hace sin discriminar la paja del trigo. O sea que la primera mitad del libro es una cuidada reconstrucción de los hechos estilo historiador tal cual la hizo 10 años antes Burnside en El Escape de Hitler y la segunda más que una aberración es la perpetración de un falso y más aún falso dos veces como veremos, porque no sería un papel original lo que él exhibe para fundamentar su tesis.


Dije documento falso dos veces porque si sabemos que lo publicado en 1995 es una falsificación a falta de presentación de original o fotocopia para examinas con lupa, ya que hasta en una fotocopia con una lente 10X se pueden ver restos de los píxeles de una falsificación con CorelDRAW versión 4, también lo que presenta Basti es una falsificación hecha con una versión 10 pero con muy poca fantasía o mejor mucha estupidez.
Digo esto porque en la bibliografía de Basti aparece el libro Gestapo Chief y en éste, en la p. 275 aparece el documento reproducido muy nítidamente, al escanear este documento y poniéndole un fondo de papel amarillento, borrando unos sellos ajenos y las firmas de supuestos archivadores de los servicios USA, se obtendría un documento seudoauténtico para publicarlo y por eso Basti se limita a explicar el origen de éste en unas líneas sin aportar datos,  para fraguar esa hoja amarillenta, como una de las 3 copias que supuestamente existieron como lo cita Douglas/Sthal.
 El hecho probatorio que demuestra la presunción o ignorancia de Basti es que en los años 40 las copias se hacían exclusivamente en papel seda y sólo el primer papel era una carta con membrete, por ende si el documento presentado en Gestapo Chief tiene membretes hubiera sido una fotocopia del original y las 3 copias citadas como adjuntas al original hubieran sido de papel seda como se estilaba entonces y sin membretes.
El mero hecho que haya dos documentos con membretes y sellos como tachaduras y firmas del todo iguales hace imposible que uno sea la copia del otro porque era algo imposible en aquella época, donde el papel carbónico a mala pena lograba tres copias en carta seda y donde no se podía aportar tachaduras con lapicera pluma o anotaciones sin riesgo de romper o manchar el papel finísimo. Las copias de ese tipo en ese entonces eran copias de texto, sólo para archivar.
Al margen de todo esto está la prueba que lo que presenta Basti es una falsificación porque observando el documento exhibido en el encabezado izquierdo aparece en carácter alemán gótico el escrito Geheime Kommandosache, este significa “Cosa Secreta del Comando” frase correspondiente a Top Secret, la que resulta cortada horizontalmente por la mitad, como mal fotocopiada y más aún faltan las letras Geh. Poco más abajo, siempre impresa en letra gótica como membrete del nombre Heinrich Muller, falta la letra mayúscula H del principio.
Las letras faltantes de arriba y de abajo marcan y evidencian que el papel en ese punto estaba doblado en diagonal, en una oreja, y mal fotocopiado, simulando aún mejor un origen natural y no la obra de un experto falsario tal cual fue acusado Stahl/Douglas.
Entonces este detalle se repite en ambos documentos y hace que Basti no tenga excusas porque por cuanto se modificó borrando elementos y poniendo un fondo amarillento al texto en la foto de la contratapa, quien hizo la falsificación no se fijó o no pudo hacer aparecer las letras que faltan por el pliegue ni el corte horizontal del membrete. Es decir que lo que presenta Basti en el 2010 como un gran descubrimiento y relativa prueba no es más que una burda falsificación, un falso pueril comparado al falso magistral de Stahl/Douglas.
Siendo que Basti pone en su bibliografía el libro Gestapo Chief que contiene a toda página el documento en objeto, no siendo ciego, no puede defenderse de antemano relatando que un anónimo le hizo llegar copia a sus manos gracias a un encuentro casual en el doble fondo de una maleta de un piloto nazi emigrado y fallecido en la Argentina, por no decir que éste había sido el mismo piloto que llevó a Hitler y asociados a España.
La consideración final es que otro libro más que escuálido se agregó a la lista de los que anteriormente trataron ese tema de manera poco seria y más aún, ese es un libro que hasta resulta dañino a la tesis, que yo comparto, que Hitler haya sobrevivido a la caída de Berlín y que se haya fugado a la Argentina.
Pude comprobar en los 10 años que me ocupo del tema la bondad de cuanto fue hecho público desde 1999 por Patrick Burnside, indiscutiblemente el primero y a la fecha único en ofrecer una alternativa viable a la historia oficial iniciada por Hugh Trevor-Roper con Los últimos días de Hitler, la que tiene sólo indicios y ninguna documentación o prueba.
Los dos libros son hipótesis más o menos fundamentadas pero entre los dos gana por lejos la de Burnside con El Escape de Hitler, mucho más lógica y documentada.

Basti en la estela de lo publicado por Burnside, tres años después, autopublicó en 2003 una patética guía turística de los lugares nombrados por Burnside y en el 2006, siempre autopublicación, un libro estilo book fotográfico titulado Hitler en la Argentina en done profundiza a nivel local, y recalca lo relatado por Burnside con fotos y documentos en parte bajados desde su sitio www.hitlers-escape.com, apropiándose de lo que hizo público Burnside ya desde 1999 y publicado en español el año después en El Escape de Hitler.
 

miércoles, 29 de enero de 2014

La otra cara de Juan Gelman



La otra cara de Juan Gelman

La otra cara de Juan Gelman


Leo en Página/12 (Pravda/12 para los entendidos) del 09 de Diciembre de 2008 que el Ministerio de Cultura español promovió el Primer Encuentro Internacional de Memoria Histórica en la Universidad de Salamanca, oportunidad en que Juan Gelman realizó la conferencia inaugural sobre “el imperativo moral de la memoria colectiva”.

La otra cara de Juan Gelman

Tras la lectura me pregunto si es posible que existan memoria y olvido como dos caras de una misma moneda. Gelman utiliza el recurso de victimizarse para discursear sobre la memoria, y testimoniando dolor se presenta como “padre de un hijo de 20 años secuestrado, torturado, asesinado en 1976 por la más reciente dictadura militar argentina, que también desapareció sus restos”. Narrando semejante pérdida el anciano “poeta” construye un púlpito blindado, porque ¿cómo cuestionar al pobre hombre al que le arrebataron su hijo y la nuera embarazada? ¿quién puede ser inmune a tanta aflicción?

La otra cara de Juan Gelman

Sin embargo, la “memoria colectiva” que como imperativo moral reclama edificar es una memoria selectiva, tendenciosamente descontextualizada, falta de autocrítica y cuyos cimientos se hormigonan con olvidos. En los 25 años que suma la República Argentina transitando por el empinado camino de la democracia, la prédica constante de minorías hiperactivas ha pasado –y sigue pasando- voluminosas facturas a la sociedad; siempre poniendo el foco sobre los errores y horrores de la represión. La represión a secas, excluyendo deliberadamente del discurso cualquier condena a las organizaciones terroristas que en nombre de utopías totalitarias dieron sustento a la barbarie.

La otra cara de Juan Gelman

La otra cara de Juan Gelman

Gelman afirma que “los comisarios del olvido tienen recursos y conocen su trabajo”, consecuentemente el artículo del Comisario Gelman no menciona a Montoneros ni una puta vez. Tampoco al ERP.

La otra cara de Juan Gelman

De eso no habla, silencio stampa. Ninguna reflexión sobre los derramadores de tinta que alentaron a otros a volcar sangres propias y ajenas. Nada de los personajes que ya peinando canas predicaron a favor de la violencia, los que sabiéndose con influencia sobre muchos jóvenes y adolescentes buscaron sumarlos a la lucha armada. Ni mus de quienes planificaban los atentados que esas manos imberbes ejecutaban. Eso sí, sostiene Gelman que “lo peor, verdaderamente lo peor, es la perversión que mancha a sectores políticos y sociales que, de un modo o de otro, por acción o por omisión, fueron cómplices de la matanza y callan lo que saben”. Impresionante definición, si tuviera altura moral para incluirse en ella.

La otra cara de Juan Gelman

Pablo Giussani dedicó su muy buen libro “Montoneros La Soberbia Armada” a la memoria perejilesca de la adolescente Adriana Komblihtt, apodada “La Turca”, quien murió el mismo día en que cumplía 16 años, 31 de Marzo de 1977, cuando detonó en sus manos la bomba con la que intentaba atentar contra una comisaría. Al pensar en los que deseando multiplicar los Vietnam reclutaron carne de cañón para que el Comandante Mario Firmenich, en su delirio macabro, pudiera alzar la bandera fanática del martirologio, me viene a la memoria este notable párrafo de Giussani que a continuación transcribo:

“Con horror pienso en el trágico fin de Adriana y en la personalidad de quien puedo haberla programado para esta inmolación. Si luego trato de asignarle un rostro y un nombre a esta personalidad, encuentro entre sus identidades posibles la de Paco, mi viejo y querido amigo Paco Urondo. Mi condena no se atenúa con este rostro a la vista; sólo se hace más doliente. Porque el rostro de Paco transparenta otros rostros, materialmente más distantes de aquel infanticidio, pero igualmente comprometidos con la cultura que lo hizo posible. Rostros que incluyen el mío, y los de toda una generación que pregonó la dialéctica de las ametralladoras, en un rapto de frivolidad literaria que más tarde sería asimilado en términos menos librescos por sus hijos”.

La otra cara de Juan Gelman

Lo vuelvo a leer ahora con mayor detenimiento, eventualmente visualizo el rostro de Francisco Urondo señalado por Giussani, pero no está solo, lo acompañan Rodolfo Walsh, Horacio Verbitsky, Norberto Habbeger, Miguel Bonasso, y también, por supuesto, el mediocre pero laureado “poeta” Juan Gelman. Gelman que hasta tiene el tupé de mostrarse como un mero perseguido político que para 1987 seguía exiliado en Francia, mientras aquí gobernaba el Presidente Alfonsín. Increíble las cosas que logra el marketing con la coctelera de memoria y olvido.

Nadie puede negar la autenticidad de su dolor a Gelman, lejos de mi ánimo atacar por ese lado, hacerlo sería considerarlo un monstruo. Y acá, como frente a la historia, no hay monstruos, tampoco ángeles ni demonios, sólo hombres. Por ende puede tener algo de razón al referir que los familiares de los desaparecidos sólo conocen la dolorosa mitad del crimen; pero cuando dice que la otra mitad yace oculta, custodiada por centinelas militares, policiales y eclesiásticos, allí debería añadir que tanto o mucho más ocultan los auténticos falsificadores de la historia y de la vida, esos que llenándoles las cabezas dijeron ayer: “animémonos y vayan”.

La otra cara de Juan GelmanLa otra cara de Juan Gelman


Fuente: http://plumaderecha.blogspot.com.ar/2008/12/el-comisario-juan-gelman-y-sus-olvidos.html
 
Señor Sergio Schmucler:

Al leer la entrevista con Héctor Jouvé, cuya transcripción ustedes publican en los dos últimos números de La Intemperie, sentí algo que me conmovió, como si no hubiera transcurrido el tiempo, haciéndome tomar conciencia (muy tarde, es cierto) de la gravedad trágica de lo ocurrido durante la breve experiencia del movimiento que se autodenominó "ejército guerrillero del pueblo". Al leer cómo Jouvé relata suscinta y claramente el asesinato de Adolfo Rotblat (al que llamaban Pupi) y de Bernardo Groswald, tuve la sensación de que habían matado a mi hijo y que quien lloraba preguntando por qué, cómo y dónde lo habían matado, era yo mismo. En ese momento me di cuenta clara de que yo, por haber apoyado las actividades de ese grupo, era tan responsable como los que lo habían asesinado. Pero no se trata sólo de asumirme como responsable en general sino de asumirme como responsable de un asesinato de dos seres humanos que tienen nombre y apellido: todo ese grupo y todos los que de alguna manera lo apoyamos, ya sea desde dentro o desde fuera, somos responsables del asesinato del Pupi y de Bernardo.

La otra cara de Juan Gelman

Ningún justificativo nos vuelve inocentes. No hay "causas" ni "ideales" que sirvan para eximirnos de culpa. Se trata, por lo tanto, de asumir ese acto esencialmente irredimible, la responsabilidad inaudita de haber causado intencionalmente la muerte de un ser humano. Responsabilidad ante los seres queridos, responsabilidad ante los otros hombres, responsabilidad sin sentido y sin concepto ante lo que titubeantes podríamos llamar "absolutamente otro". Más allá de todo y de todos, incluso hasta de un posible dios, hay el no matarás. Frente a una sociedad que asesina a millones de seres humanos mediante guerras, genocidios, hambrunas, enfermedades y toda clase de suplicios, en el fondo de cada uno se oye débil o imperioso el no matarás. Un mandato que no puede fundarse o explicarse, y que sin embargo está aquí, en mí y en todos, como presencia sin presencia, como fuerza sin fuerza, como ser sin ser. No un mandato que viene de afuera, desde otra parte, sino que constituye nuestra inconcebible e inaudita inmanencia.

La otra cara de Juan Gelman

Este reconocimiento me lleva a plantear otras consecuencias que no son menos graves: a reconocer que todos los que de alguna manera simpatizamos o participamos, directa o indirectamente, en el movimiento Montoneros, en el ERP, en la FAR o en cualquier otra organización armada, somos responsables de sus acciones. Repito, no existe ningún "ideal" que justifique la muerte de un hombre, ya sea del general Aramburu, de un militante o de un policía. El principio que funda toda comunidad es el no matarás. No matarás al hombre porque todo hombre es sagrado y cada hombre es todos los hombres. La maldad, como dice Levinas, consiste en excluirse de las consecuencias de los razonamientos, el decir una cosa y hacer otra, el apoyar la muerte de los hijos de los otros y levantar el no matarás cuando se trata de nuestros propios hijos.

La otra cara de Juan Gelman

En este sentido podría reconsiderarse la llamada teoría de los "dos demonios", si por "demonio" entendemos al que mata, al que tortura, al que hace sufrir intencionalmente. Si no existen "buenos" que sí pueden asesinar y "malos" que no pueden asesinar, ¿en qué se funda el presunto "derecho" a matar? ¿Qué diferencia hay entre Santucho, Firmenich, Quieto y Galimberti, por una parte, y Menéndez, Videla o Massera, por la otra? Si uno mata el otro también mata. Esta es la lógica criminal de la violencia. Siempre los asesinos, tanto de un lado como del otro, se declaran justos, buenos y salvadores. Pero si no se debe matar y se mata, el que mata es un asesino, el que participa es un asesino, el que apoya aunque sólo sea con su simpatía, es un asesino. Y mientras no asumamos la responsabilidad de reconocer el crimen, el crimen sigue vigente.

La otra cara de Juan Gelman

Más aun. Creo que parte del fracaso de los movimientos "revolucionarios" que produjeron cientos de millones de muertos en Rusia, Rumania, Yugoeslavia, China, Corea, Cuba, etc., se debió principalmente al crimen. Los llamados revolucionarios se convirtieron en asesinos seriales, desde Lenin, Trotzky, Stalin y Mao, hasta Fidel Castro y Ernesto Guevara. No sé si es posible construir una nueva sociedad, pero sé que no es posible construirla sobre el crimen y los campos de exterminio. Por eso las "revoluciones" fracasaron y al ideal de una sociedad libre lo ahogaron en sangre. Es cierto que el capitalismo, como dijo Marx, desde su nacimiento chorrea sangre por todos los poros. Lo que ahora sabemos es que también al menos ese "comunismo" nació y se hundió chorreando sangre por todos sus poros.

La otra cara de Juan Gelman

Al decir esto no pretendo justificar nada ni decir que todo es lo mismo. El asesinato, lo haga quien lo haga, es siempre lo mismo. Lo que no es lo mismo es la muerte ocasionada por la tortura, el dolor intencional, la sevicia. Estas son formas de maldad suprema e incomparable. Sé, por otra parte, que el principio de no matar, así como el de amar al prójimo, son principios imposibles. Sé que la historia es en gran parte historia de dolor y muerte. Pero también sé que sostener ese principio imposible es lo único posible. Sin él no podría existir la sociedad humana. Asumir lo imposible como posible es sostener lo absoluto de cada hombre, desde el primero al último.

La otra cara de Juan Gelman

Aunque pueda sonar a extemporáneo corresponde hacer un acto de contrición y pedir perdón. El camino no es el de "tapar" como dice Juan Gelman, porque eso -agrega- "es un cáncer que late constantemente debajo de la memoria cívica e impide construir de modo sano". Es cierto. Pero para comenzar él mismo (que padece el dolor insondable de tener un hijo muerto, el cual, debemos reconocerlo, también se preparaba para matar) tiene que abandonar su postura de poeta-mártir y asumir su responsabilidad como uno de los principales dirigentes de la dirección del movimiento armado Montoneros. Su responsabilidad fue directa en el asesinato de policías y militares, a veces de algunos familiares de los militares, e incluso de algunos militantes montoneros que fueron "condenados" a muerte. Debe confesar esos crímenes y pedir perdón por lo menos a la sociedad. No un perdón verbal sino el perdón real que implica la supresión de uno mismo. Es hora, como él dice, de que digamos la verdad. Pero no sólo la verdad de los otros sino ante todo la verdad "nuestra". Según él pareciera que los únicos asesinos fueron los militares, y no el EGP, el ERP y los Montoneros. ¿Por qué se excluye y nos excluye, no se da cuenta de que así "tapa" la realidad?

La otra cara de Juan Gelman

Gelman y yo fuimos partidarios del comunismo ruso, después del chino, después del cubano, y como tal callamos el exterminio de millones de seres humanos que murieron en los diversos gulags del mal llamado "socialismo real". ¿No sabíamos? El no saber, el hecho de creer, de tener una presunta buena fe o buena conciencia, no es un argumento, o es un argumento bastardo. No sabíamos porque de alguna manera no queríamos saber. Los informes eran públicos. ¿O no existió Gide, Koestler, Víctor Serge e incluso Trotsky, entre tantos otros? Nosotros seguimos en el Partido Comunista hasta muchos años después que el Informe-Krutschev denunciara los "crímenes de Stalin". Esto implica responsabilidades. También implica responsabilidad haber estado en la dirección de Montoneros (Gelman dirá, por supuesto que él no estuvo en la Dirección, que él era un simple militante, que se fue, que lo persiguieron, que lo intentaron matar, etc., lo cual, aun en el caso de que fuera cierto, no lo exime de su responsabilidad como dirigente e, incluso como simple miembro de la organización armada). Los otros mataban, pero los "nuestros" también mataban. Hay que denunciar con todas nuestras fuerzas el terrorismo de Estado, pero sin callar nuestro propio terrorismo. Así de dolorosa es lo que Gelman llama la "verdad" y la "justicia". Pero la verdad y la justicia deben ser para todos.

La otra cara de Juan Gelman

Habrá quienes digan que mi razonamiento, pero este no es un razonamiento sino una contrición, es el mismo que el de la derecha, que el de los Neustad y los Grondona. No creo que ese sea un argumento. Es otra manera de "tapar" lo que pasó. Muchas veces nos callamos para no decir lo mismo que el "imperialismo". Ahora se trata, y es lo único en que coincido con Gelman, de la verdad, la diga quien la diga. Yo parto del principio del "no matar" y trato de sacar las conclusiones que ese principio implica. No puedo ponerme al margen y ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio, o a la inversa. Yo culpo a los militares y los acuso porque secuestraron, torturaron y mataron. Pero también los "nuestros" secuestraron y mataron. Menéndez es responsable de inmensos crímenes, no sólo por la cantidad sino por la forma monstruosa de sus crímenes. Pero Santucho, Firmenich, Gelman, Gorriarán Merlo y todos los militantes y yo mismo también lo somos. De otra manera, también nosotros somos responsables de lo que sucedió.

La otra cara de Juan Gelman

Esta es la base, dice Gelman, de la salvación. Yo también lo creo.

Lo saludo.

La otra cara de Juan Gelman

Oscar del Barco


Publicado en la revista La Intemperie de Córdoba, diciembre de 2005.

La otra cara de Juan Gelman

Fuente: http://www.cartas.org.ar/Publicadas/No%20mataras/pub-nom-del-sch-xx-12-05.html 
 

martes, 28 de enero de 2014

Corrieron un límite con Bolivia y hay malestar en familias salteñas

Autoridades de Tarija habrían intimado a los habitantes a desalojar un territorio que era considerado argentino. En noviembre del 2013 se firmó el traslado de un hito que corre la frontera 30 km dentro de territorio salteño



Las consecuencias de mover los límites con Bolivia no fueron tomadas en cuenta por las autoridades argentinas. Ahora, las familias salteñas están siendo intimadas por las autoridades bolivianas a desalojar terrenos de pastoreos que históricamente fueron consideradas tierras argentinas.

El problema sucedió en el denominado Valle del Silencio, ubicado en el departamento Santa Victoria Oeste. Si bien la intimación recayó sobre 17 familias, el desplazamiento al sur de la frontera entre Bolivia y Argentina afecta a más de 50 familias y constituye la pérdida de por lo menos 600 kilómetros cuadrados de territorio nacional.

Los primeros que se percataron de esto fueron los pobladores del paraje Abra de San Cruz.

Los ancestrales habitantes tenían hasta hace unos años el hito de la frontera a unos 32 kilómetros al norte hoy lo tienen a sólo 2 km.

El malestar de los vecinos que declararon que en noviembre del año pasado se firmó un acuerdo entre autoridades de ambos gobiernos para que quede la línea fronteriza a menos de 2 km de la primera escuela argentina.

Los campesinos que viven de la cría de animales y de lo poco que cultivan recibieron automáticamente la visita de las autoridades bolivianas, acompañadas por militares, intimándolos a definir su situación de ciudadanía.

Es decir, “optaban por la condición de ser bolivianos o debían retirarse del territorio”, dijo uno de los vecinos.

Es importante aclarar que estas familias salteñas tienen animales que desde siempre usaron el terreno escarpado para el pastoreo. Aseguran que no pueden retirarse y abandonar esas tierras porque destruirían su economía de subsistencia.

Desidia oficial. Los vecinos acusan directamente a la falta de consideración de las autoridades municipales, provinciales y nacionales al entregar un territorio utilizado históricamente por familias de campesinos argentinos.

Afirman que el intendente de Santa victoria Oeste, Cástulo Yánque, desde hace años que no va por el lugar y que nunca se ocupó del conflicto limítrofe. Se quejaron del gobernador Juan Manuel Urtubey porque jamás dialogó sobre la problemática con los lugareños.

“Vino sólo una vez por acá con su helicóptero para inaugurar la ampliación de la escuela y luego rápido se fue”, dijo una de las trabajadoras del lugar.

Respecto de los funcionarios de la Cancillería afirman que nunca conocieron a alguno.

El ex concejal Ignacio Peloc aseguró que armó carpetas con la información sobre el tema y que “paseó” por las diferentes oficinas del Estado, pero nadie le dio solución.

En ese contexto de carrera por el territorio, los bolivianos llevan la delantera. Están a punto de terminar una ruta que comunica a Tarija con la región utilizando mano de obra argentina. Tienen para estrenar un establecimiento educativo de lujo que consideran está en territorio salteño. Y exigen a las familias argentinas la doble nacionalidad para que accedan a la escolaridad boliviana.

Realidades que los superan. Los que recibieron el impacto fue ron los docentes de la escuela N§ 4.260 “Frontera Argentina”, del paraje Abra de Santa Cruz que en el 2012 contaba con un plantel docente de 9 trabajadores y casi 190 alumnos. El año pasado quedaron 7 docentes para 140 alumnos y para el presente ciclo lectivo solo quedan 4 maestras sin que se conozca todavía el número de matriculados.

La nueva escuela boliviana tiene un edificio acorde a las necesidades pedagógicas de la zona y desde el año pasado comenzó a funcionar en un lugar prestado.

Mientras la primera escuela del Valle del Silencio funciona con paneles solares, sin agua potable y sin gas natural. Recién el año pasado le inauguraron la ampliación donde además funciona la cocina.

Por lo demás, las maestras siguen haciendo patria pagando $65 por una garrafa, más de $300 del tramo Salta - La Quiaca y luego $800 más para llegar al lugar donde el camino es el principal condicionante.

Camino del Diablo. Si bien el Valle del Silencio es un paraíso, para llegar hasta ahí hay que pasar por un verdadero camino del Diablo. La ruta provincial 47, que en realidad apenas se puede decir que es una senda, es un camino vecinal. Y por lo tanto lo cuidan los vecinos porque el intendente de Santa Victoria Oestes, Cástulo Yánque, no muestra allí su trabajo. Las familias ruegan que no surjan emergencias porque el camino es una huella serpenteante que baja de las montañas.

El Tribuno estuvo en la zona en 2010 y desde ese tiempo hasta ahora no hubo mejoras. Para llegar hasta el Valle del Silencio primer hay que recorrer los más de 400 kilómetros que separan Salta de La Quiaca. Luego hay que tomar por la ruta provincial jujeña Nº 5 hasta Yavi por 15 kilómetros y desde ahí los kilómetros dejan de ser una medida de espacio para convertirse en una medida de tiempo. Al menos tres horas hay que luchar contra la montaña hasta el primer paraje del Valle del Silencio que se llama Abra de Santa Cruz.



El Tribuno

lunes, 27 de enero de 2014

Auschwitz-Los Hechos y la Leyenda-R. Faurrison




AUSCHWITZ: LOS HECHOS Y LA LEYENDA

El artículo maldito y censurado de Robert Faurisson, escrito en Enero 1995 para el 50 aniversario de la 'liberación' de Auschwitz el 18 de Enero 45.

Sin duda es un gran honor poder publicar en Mundo NS este artículo, enviado expresamente por un familiar de Faurisson. Un artículo que estaba ya preparado para su edición en un diario español, pero que la censura lograda por presiones de la embajada de Israel y empresas sionistas le impidieron publicarse en el último momento (cuando ya estaba enmaquetado y preparado para imprenta!)... por supuesto nadie dijo nada de esta censura, nunca saldrá al público que la embajada de Israel y empresas americanas dominadas por el lobby judío son capaces de censurar la prensa 'libre y democrática' española sin ningún problema.
Este texto es el mejor resumen de la verdadera situación y origen del Mito del Holocausto, de forma concreta, sin adornos inútiles, se expone el núcleo del problema y de nuestra forma de verlo.

"A comienzos de 1940 Auschwitz sólo era una pequeña ciudad de la Silesia alemana, de 13.000 habitantes. Pero en el mes de mayo ,en las afueras se empezó a edificar un 'campamento de tránsito' para 10.000 detenidos polacos, en el emplazamiento de una guarnición de artillería del ejército polaco.
En los años siguientes ,con el empeoramiento de la guerra, Auschwitz se convirtió en el centro de un conjunto de casi cuarenta campos y subcampos y la capital de un extenso complejo agrícola e industrial (minas, petroquímica, fábricas de armas, etc...) donde trabajaban numerosos detenidos polacos, y judíos sobre todo, al lado de trabajadores civiles.
Auschwitz fue, a la vez o sucesivamente, un campo de prisioneros de guerra, un campo de tránsito, un campo-hospital, un campo de concentración y un campo de trabajos forzados y de trabajo libre. Pero nunca fue un campo de 'exterminio' (expresión inventada por los Aliados).
A pesar de las drásticas medidas higiénicas, de la abundancia de edificios y barracones hospitalarios, dotados algunos de los últimos adelantos de la ciencia médica, el tifus - una enfermedad endémica entre la población judía polaca y entre los prisioneros rusos- ocasionó, junto a las fiebres tifoideas y otras epidemias, auténticas matanzas en los campos y en la ciudad de Auschwitz entre la población reclusa y entre los propios médicos alemanes y la población civil.
De ahí que ,durante toda la vida del campo, estas epidemias, aliadas, según algunos, a las duras condiciones de trabajo en esta zona pantanosa, al hambre y  el calor o frío, causaron la muerte probablemente de 150.000 detenidos (1) desde el 20 de mayo de 1940 al 18 de enero de 1945.

LOS RUMORES SOBRE AUSCHWITZ

Como viene siendo normal en tiempos de guerra y de propaganda bélica, a partir de estos dramáticos hechos se tejieron múltiples rumores. Hacia el final de la guerra y sobre todo en medios judíos de fuera de Polonia, se propagó la especie de que los alemanes mataban sistemáticamente ,siguiendo ordenes de Berlín.
Según estos rumores los nazis habían instalado 'fábricas de la muerte' especialmente para eliminar a los judíos, los disecaban vivos (vivisección), los quemaban vivos (en las fosas, en los altos hornos o en crematorios), o antes de quemarlos gaseaban a los judíos en mataderos químicos llamados 'cámaras de gas'. En todos estos rumores se recogen determinados mitos de la I Guerra Mundial (2).

LA CONFUSION DE LOS LIBERTADORES SOVIETICOS

Los soviéticos ocuparon Auschwitz el 27 de Enero de 1945. Lo que descubrieron era tan contrario a lo que propagaba la propaganda, que se puede afirmar que se quedaron boquiabiertos. Por su organización y sus instalaciones sanitarias - muy modernas a ojos de los soviéticos- este campo era todo lo contrario de un 'campo de exterminio'. Por eso durante varios días Pravda guardó silencio sobre el tema y, en un principio, los rusos no invitaron a comisión aliada alguna a venir a constatar sobre el terreno toda la verdad sobre Auschwitz.
Por fin el 1 de Febrero Pravda rompe su silencio. Pero únicamente para poner en boca de un prisionero -sólo uno- las siguientes frases: "Los hitlerianos asesinaron por medio de gas a los niños, a los enfermos, y a los hombres y mujeres que no podían trabajar, incinerando sus cadáveres en hornos especiales. En el campo había 12 hornos de estos".
Pravda añade que el número de muertos se cifra en miles, y no en millones. Al día siguiente el gran reportero oficial del periódico, el judío Boris Polevoi, aseguró que el medio esencial utilizado para exterminar a sus víctimas era... la electricidad.
"Se utilizaba una cadena eléctrica en las que centenares de personas eran asesinadas simultáneamente por la corriente eléctrica. Los cadáveres caían sobre una cinta transportadora movida por una cadena y los llevaban hacia el alto horno".
La propaganda soviética estaba desconcertada y, en sus películas, sólo pudo mostrar a las personas muertas o moribundas que los alemanes en retirada habían abandonado. Pero también dejaron, como lo demuestran las noticias de la época sobre la liberación del campo, numerosos niños y adultos vivos y gozando de buena salud. Pero entonces la propaganda judía vino a echar una mano a la propaganda soviética.

LA PROPAGANDA A FINALES DE 1944

Durante el verano de 1944 dos judíos evadidos de Auschwitz en el mes de abril se refugiaron en Eslovaquia. Allí con la ayuda de sus correligionarios, comenzaron a fabricar una historia de los campos de Auschwitz, Birkenau (campo anexo a Auschwitz) y Majdanek, en la que se describen estos campos como 'campos de exterminio'. El más famoso de estos judíos era Walter Rosenberg, más conocido con el nombre de Rudolf Vrba, que todavía vive en Canadá.
Su relato ,plagado de fantasías, pasó a los medios judíos de Hungría y Suiza, y por último llegó a los EEUU, donde tomó la forma de un informe dactilográfico que publicó el War Refugee Board, en noviembre de 1944, con el sello de la Presidencia de los EEUU. El War Refugee Board era un organismo creado por Henry Morgenthau junior (1891-1967), el Secretario del Tesoro que iba a hacerse célebre por su 'Plan Morgenthau' que, si se hubiese aplicado por Roosevelt y Trumann, habría llevado al aniquilamiento físico de millones de alemanes después de la guerra.
Este informe sirvió de matriz a la 'verdad oficial sobre Auschwitz'. Los soviéticos se inspiraron en él para redactar el documento URSS-008 del 6 mayo 1945. Tanto éste como el otro informe ruso sobre Katyn fueron considerados como documentos de 'valor auténtico' y que, por tanto, no se podían discutir en el proceso de Nuremberg. Según el citado informe ruso los alemanes habrían asesinado en Auschwitz más de 4.000.000 de personas, la mayoría de las cuales habían sido gaseadas con un insecticida llamado Zyclon B. Pero esa 'verdad oficial' iba a hundir se en 1990.

LA CONFESION DE RUDOLF HOSS

El 15 de abril de 1946, uno de los tres comandantes que tuvo Auschwitz, Rudolf Hoss -al que no hay que confundir con Hess- confesó bajo juramento ante sus jueces y ante los periodistas de todo el mundo que, en la época en que dirigió el campo -es decir del 20 de mayo de 1940 al 1 de diciembre de 1943- al menos 2.500.000 de detenidos de Auschwitz habían sido ejecutados con el gas y que, al menos, otros 500.000 habían sucumbido de hambre y de enfermedades, lo que arrojaba una cifra de unos 3.000.000 de muertos sólo en este periodo. En ningún momento Hoss fue interrogado por la acusación o por la defensa sobre la 'materialidad' de los hechos extraordinarios que contaba. Fue entregado a los polacos. Bajo la vigilancia de sus carceleros comunistas redactó a lápiz una confesión en toda regla. Tras lo cual fue ahorcado en Auschwitz el 16 de abril de 1947.
Curiosamente hubo que esperar a 1968 para tener acceso parcial a esta confesión ,conocida por el gran público como 'Commandant á Auschwitz'.

IMPOSIBILIDADES FISICO QUIMICAS

La descripción ,extremadamente corta e imprecisa, de la operación de gaseamiento de los detenidos, tal como la cuenta Hoss en su confesión escrita, era materialmente imposible de realizar por razones físicas y químicas. No hay que confundir un gaseamiento para matar con un gaseamiento accidental o suicida. El objetivo de una ejecución por gaseamiento es matar sin ser matado.
El Zyclon B es un insecticida a base de cianhídrico utilizado desde 1922, y que todavía se usa hoy en día. Es de una gran peligrosidad, se adhiere a las superficies y es muy difícil de eliminar, además de ser explosivo. Los americanos utilizan el gas cianhídrico para ejecutar las penas de muerte en algunos Estados. Una cámara de gas para ejecutar es necesariamente una obra muy sofisticada y el procedimiento para las ejecuciones por gaseamiento es largo y peligroso. Pues bien, en sus declaraciones Hoss decía que el equipo encargado de sacar 2.000 cadáveres de una cámara de gas entraba en ella desde el momento en que se ponía en marcha el ventilador y procedía a esa labor hercúlea comiendo y fumando, es decir sin máscara de gas. Imposible. Nadie podría haber entrado así en un lugar con ácido cianhídrico para manipular miles de cadáveres llenos de cianuro, y a los que no se les puede tocar porque quedan impregnados de un fortísimo veneno que mata por contacto. Incluso con una máscara de gas dotada de un filtro especial para cianuro la tarea habría sido imposible, porque estos filtros no podrían resistir en caso de respiración acelerada debido a un esfuerzo físico, incluso de baja intensidad.

 LA RESPUESTA A 34 HISTORIADORES

En Le Monde del 29 de diciembre de 1978 y del 16 enero 1979 expuse brevemente las razones por las que, conociendo los lugares y el pretendido procedimiento seguido, estimaba que los gaseamientos de Auschwitz eran técnicamente imposibles.
El 21 de febrero de 1979, siempre en Le Monde, apareció una declaración de 34 historiadores que concluía así: "No hay que preguntarse cómo han sido posibles técnicamente tal matanza masiva. Ha sido técnicamente posible porque se llevó a cabo". A mi juicio los 'exterminacionistas', como yo les llamo, firmaban así una capitulación total. Desde la perspectiva científica e histórica el mito de las cámaras de gas acababa de recibir su golpe mortal. Desde esta fecha ninguna obra exterminacionista aporta ninguna clarificación sobre este punto y menos todavía la obra de Jean Claude Pressac falazmente titulada 'Auschwitz: técnica y Operación de las cámaras de gas' (3). Pues bien, se ha terminado el tiempo en que los historiadores se atrevían a decirnos que eran auténticas las cámaras de gas presentadas a los turistas como 'en estado original' o 'en estado de reconstrucción' o 'en estado ruinoso'. Las pretendidas cámaras de gas de Auschwitz no eran más que cámaras de frío para la conservación de los cadáveres que esperaban su cremación, tal como lo atestigüan los planos que descubrí en 1976.

ENSEÑEMELOS O DIBUJEMELOS

En el mes de marzo de 1992 lancé en Estocolmo un desafío de alcance internacional: 'Enseñenme o dibujenme una cámara de gas nazi'. Precisé que no se trataba de presentar un edificio donde supuestamente hubo una cámara de gas, ni un lienzo o muro o puerta o cabello ni zapato. Lo que pedía era una representación completa del arma del crimen, de su técnica y su funcionamiento. Añadía que si a estas alturas se pretendía decir que los alemanes habían destruido las cámaras, al menos que me las dibujasen y enseñasen sus planos, de donde se fabricaron, etc...
Es decir, me negaba a creer en una 'realidad material' desprovista de representación material.

EL HOLOCAUST MEMORIAL MUSEUM

El 30 de agosto de 1994 visité el Holocaust Memorial Museum de Washington. No encontraba allí ninguna representación material física de la mágica cámara de gas. Entonces ,en su despacho y ante cuatro testigos, le pedí a Michel Berenboum, Director del Museo, que me explicase esta anomalía.
Después de ponerse como una fiera, terminó por contestarme que 'se había tomado la decisión de no proporcionar ninguna representación física de las cámaras de gas nazis'. Ni siquiera procuró invocar la existencia en su Museo de una maqueta auténtica del crematorio II de Birkenau. Sabía que esa maqueta ,que de hecho no se reproducía en su libro-guía del Museo (4), no era más que una mera creación artística sin relación con la realidad.

EL DERRUMBAMIENTO EXTERMINACIONISTA

Tuve la ocasión de recordarle a Mr. Berenboum algunos acontecimientos desastrosos para la causa exterminacionista.
En 1968, en su tesis doctoral, la historiadora judía Olga Wormser-Migot había reconocido que existía un 'problema de las cámaras de gas' y había escrito que en Auschwitz I no habían cámaras de gas' (esa misma cámara que visitan millones de turistas!) (5).
En 1983 un británico, aunque defensor de la leyenda de Auschwitz, revela como Rudolf Hoss antes de testimoniar ante el Tribunal de Nuremberg había sido brutalmente torturado por miembros judíos de la Seguridad Militar inglesa, y luego había acabado por declarar su culpa a fuerza de recibir patadas, golpes, latigazos, exposiciones a frío y privación de sueño (6).
En 1985 ,en el primer proceso contra E. Zundel en Toronto, el testigo número uno, Rudolf Vrba y el historiador número uno de la tesis exterminacionista, Raul Hilberg, se vinieron abajo en el contra-interrogatorio conducido por el abogado Douglas Christie, a quien yo asesoraba (7).
En 1988 el historiador judío americano Arno Mayer, que aseguraba creer en el genocidio y en las cámaras de gas, escribía: "Las fuentes para el estudio de las cámaras de gas son  a la vez escasas y poco fiables. Además desde 1942 hasta 1945 en Auschwitz seguramente murieron más judíos por las llamadas 'causas naturales', que por las 'innaturales'" (8).
En 1992 el profesor Yehuda Bauer de la Hebrew University de Jerusalem calificaba de "tonta" la tesis según la cual la decisión de exterminar a los judíos había sido tomada el 20 de Enero del 42 en Berlín-Wunsee (9).
En 1993 J C Pressac, que en 1989 había evaluado el número de muertos en Auschwitz en una cifra comprendida entre 1.500.000 y  2.000.000, la evaluaba ahora en 775.000. Y en 1994 lo volvía a hacer en una cifra entre 630.000 y 700.000 (10).
Ese mismo año el profesor Christopher Browning, colaborador de la Enciclopedia del Holocausto declaraba: "Hoss fue siempre un testigo muy débil y confuso. Por eso los revisionistas lo sacan a relucir siempre para tratar de desacreditar la memoria de Auschwitz" (11).
Hasta comienzos de 1990 cualquiera podía constatar en Auschwitz que ,en las 19 placas de metal del gran monumento de Birkenau, estaba escrito en 19 lenguas diferentes que 4.000.000 de personas habían muerto en ese campo.
Ahora bien, esas placas fueron retiradas hacia el mes de abril de 1990 por las autoridades del museo de Auschwitz, que siguen hoy aun sin saber que poner para reemplazar a la placa falsa ante la cual vinieron a inclinarse todos los grandes de este mundo, incluido el Papa Juan Pablo II.
En apoyo de sus tesis los revisionistas disponen de tres peritajes distintos (F. Leuchter, G Rudolf, W. Lüftl) e incluso del inicio de un peritaje polaco. Mientras los exterminacionistas no se atreven todavía a poner en marcha un peritaje del arma del crimen.
Todos los supervivientes judíos de Auschwitz, especialmente los niños, es decir los que nacieron en el campo o vivieron allí su más tierna infancia, son pruebas vivientes de que Auschwitz nunca pudo ser un campo de exterminio.
No sólo no ha existido una sola orden, ni un plan, ni huella alguna de instrucción o de presupuesto para esta vasta operación de exterminio sistemático de los judíos, no sólo no existe ni un sólo informe de autopsia que establezca la muerte de algún detenido por un gas-veneno, ni un sólo peritaje del arma del crimen, sino que además no existe ni un sólo testigo de las cámaras de gas, a pesar de lo que algunos autores nos quieran hacer creer. En La Nuit, testimonio autobiográfico publicado en 1958, Elie Wiesel no menciona ni una sola vez las cámaras de gas de Auschwitz.Dice que los judíos eran exterminados en hornos grandes. En Enero de 1945 los alemanes le dieron a escoger, tanto a él como a su padre, entre esperar a los soviéticos en el mismo campo o escapar hacia Alemania. Después de una detenida reflexión el padre y el hijo decidieron huir con sus 'exterminadores' alemanes antes de esperar a sus liberadores soviéticos. Esto se encuentra escrito con todo detalle en La Nuit, a la que basta leer atentamente (12).

LA MENTIRA DE AUSCHWITZ

En 1980 declaré: "Atención, ninguna de las 60 palabras de la frase que voy a pronunciar me ha sido dictada por una opinión política:
El pretendido genocidio de los judíos y las pretendidas cámaras de gas hitlerianas forman una misma y única mentira histórica, que ha permitido una gigantesca estafa político- financiera, cuyos principales benificiarios son el Estado de Israel y el sionismo internacional, y cuyas principales víctimas son el pueblo alemán -pero no sus dirigentes- y todo el pueblo palestino".
Hoy no veo ni una sola palabra que haya que retirar de esa declaración, a pesar de los procesos, las agresiones físicas, las multas que he sufrido desde 1978 y a pesar del encarcelamiento, exilio o persecución de tantos revisionistas. El revisionismo histórico es la gran aventura intelectual de finales de este siglo.
Sólo siento una cosa: no tener espacio suficiente -dadas las limitaciones de este artículo- para rendir homenaje a los cien autores revisionistas que, desde el francés Paul Rassinier, pasando por el americano Arthur Butz, el aleman Wilhelm Stäglich, el italiano Carlo Mattogno y el español Enrique Aynat, acomularon tantas investigaciones extraordinariamente meritorias sobre la realidad histórica de la II Guerra Mundial.
Para terminar los revisionistas no son negadores ni están animados de sombrías intenciones. Intentan decir lo que pasó. Son positivos. Lo que anuncian es una buena noticia.
Continuan proponiendo debates públicos, con luz y taquígrafos, aunque hasta ahora se les ha respondido sólo con insultos, violencias, la fuerza injusta de la ley o también con vagas consideraciones políticas, morales o filosóficas. La leyenda de Auschwitz debe dar paso a los historiadores, a la verdad de los hechos (13).

NOTAS

(1) Esta cifra de 150.000 muertos quizás corresponda al número de muertos del mayor 'crematorio para vivos' del mundo: el del bombardeo de Dresde, la 'Florencia del Elba', en el mes de febrero de 1945, por aviones angloamericanos.

(2) Durante la primera guerra mundial los aliados acusaron a los alemanes de utilizar iglesias como cámaras de gas y poner en marcha fábricas de cadáveres. Sobre el primer asunto vease: 'Atrocities in Serbia. 700.000 victims' (The Daily Telegraph 22 marzo 1916 p7) y compararlo con 'Germans Murder. 700.000 Jews in Poland. Travelling Gas Chambers' (The Daily Telegraph 25 junio 1942, p5).

(3) 'Auschwitz:Technique and Operation of Gas Chambers' New York, Beate Klarsfeld Foundation 1989.

(4) The World Must Know. The History of the Holocaust as Told in the USA Holocaust Memorial Museum. Boston Little 1993, p 137-143.

(5) Le System concentrationaire nazi (1932-1945). Presses universitaires de France 1968 p 157 7 541-545.

(6) Rupert Butler. 'Legions of Death', Londres, Arrow 1983, pag de los acknowledgements y p 234-238.

(7) Barbara Kulaszka. 'Did 6 millon really die?. Report of the evidence in the Canadian False News'. Trial of Ernst Zundel 1988. Toronto Samisdat Publishers 1992. Consultar por el índice Vrba Rudolf y Hilberg Raul.    
(8) 'The Final Solution in History'. New York, Pantheon 1988, p 362-365.

(9) 'Wannsee importance rejected'. Jewish Telegraphic Agency. The Canadian Jewish News 30 enero 1992.

(10) Auschwitz Technique and operation of the Gas Chambers. op. cit. p553. 'Les Crematoires d'Auschwitz' CNRS ed. 1993, p148. 'Die Krematorien von Auschwitz' Munich, Pper Verlag, 1994 p 302.

(11) Christopher Hitchens. 'Whose History is it?'. Vanity Fair, diciembre 1993, p 117.

(12) La Nuit. Ed de Minuit 1958, p128-130. Hay que señalar que en la edición alemana de esta célebre obra las palabras 'crematorio' u 'hornos crematorios' han sido sistemáticamente reemplazadas por 'cámaras de gas' con el fin de introducir el gas allí donde E. Wiesel en 1958 se había olvidado de meterlo.  ('Die Nacht zu begraben, Eliseha', traducción de Curt Meyer-Clason, Ullstein 1962).

(13) Para las publicaciones revisionistas en francés véase RHR (BP 122, 92704 Colombes, France) y para las de inglés o alemán Samisdat Publishers, 206 Carlton Str ,Toronto, Ontario M5A 2L1 Canada, o el IHR P O Box 2739, Newport Beach, Cal 92659 USA".
Para ver hasta donde ha llegado ese Mito y el interés que tienen los sionistas por oficializarlo fuera de toda crítica o estudio histórico, como una Religión, con su propia Inquisición, el gobierno Alemán acaba de declarar el día 27 de Enero de cada año Día de Duelo por el Holocausto, pues fue el día de la liberación del 'campo de exterminio de Auschwitz'. El Presidente judeo-alemán Herzog declaró "es importante perpetuar el recuerdo de los millones de víctimas del nazismo", manteniendo así el mito de sus cifras, el mito de los 6 millones, pese a que los propios historiadores exterminaconistas ya no hablan de millones de víctimas.
Para los que dudan el gobierno judeo-alemán no responde con datos sino con unas leyes que prohiben incluso pedir una prueba del Holocausto. Si, el Tribunal Supremo alemán consideró en una reciente sentencia que 'pedir una prueba de la existencia de las cámaras de gas es de alguna forma dudar de ellas, lo que está prohibido por las leyes'.
Lo dicho, el llamado Holocausto es una Religión y una Inquisición. La Historia científica ha muerto ante la represión inquisitorial de la nueva Religión Sionista.